Hace diez años Hugo Doménech estudió Derecho+ ADE en nuestra Universidad. Pronto se dio cuenta que su ambición profesional estaba en el área de marketing y quería que fuera internacional. A esto unió su pasión por el cine. Y tras una “trayectoria peculiar”, como él mismo la califica, ha conseguido unirlo y recientemente ha sido nombrado senior Marketing Manager EMEA – Theatrical división en Twentieth Century Fox.

El alumni Hugo Domenech en su despacho de Fox, en Londres.

Estrenas cargo, Hugo. ¡Enhorabuena! Recientemente has sido nombrado Senior Marketing Manager EMEA Theatrical en Twentieth Century Fox. ¿Cuál ha sido tu trayectoria hasta llegar a este ascenso?

Curiosamente, mi primer empleo fue como abogado en el bufete Cuatrecasas, donde estuve trabajando durante dos años y medio, aproximadamente, primero en la oficina de Valencia y trasladándome después a la oficina principal en Barcelona.

Tras mi salida de Cuatrecasas, estuve trabajando de abogado como autónomo y colaborando en el despacho de mi padre. Durante esta breve etapa, también aproveché para desarrollar un par de proyectos emprendedores con los que adquirí unos aprendizajes muy valiosos. Estos proyectos probablemente fueron el detonante que me llevó a decidir dar un giro a mi carrera profesional y a trasladarme a Londres en busca de una trayectoria en el ámbito del marketing.

A las pocas semanas tuve una entrevista con Fox, en la que fueron determinantes mi dominio de idiomas como el alemán, italiano y por supuesto inglés y español, así como la versatilidad dada por mi experiencia previa como abogado. ¡Ahí empezó todo!

Tras un primer año muy centrado en aprender, me ofrecieron la oportunidad de trasladarme por unos meses a la oficina central en Los Ángeles, coordinando ciertas acciones de marketing en la región de Latino América. Sin duda, fue una experiencia inolvidable en muchos sentidos, todavía recuerdo llamar ilusionado a mis padres y decirles: “¡Me voy a Hollywood!”.

Cuando terminó mi estancia regresé a Londres y después de un mes me ofrecieron cubrir una vacante en España.  Tras medio año volví a Londres para trabajar en un nuevo y ambicioso proyecto en la región EMEA. El gran éxito de este proyecto me ayudó a crecer mucho a nivel profesional y a acercarme un poco más a mi nuevo puesto.

¿Puedes describirnos un día de trabajo en Twentieth Century Fox?

La verdad es que no hay dos días iguales; nuestra planificación es semanal y los proyectos varían en función de cuál sea nuestro próximo estreno o evento.

La semana tipo empezaría los lunes con el análisis de la taquilla del fin de semana en nuestra reunión de marketing, donde además definimos las principales tareas para la semana. Los martes nos reunimos para compartir los avances en los distintos proyectos y revisar la estrategia de cada departamento, así como los resultados.

El resto de la semana nos centramos en alcanzar los objetivos definidos y avanzar según el plan establecido, colaborando muy de cerca con los países de la región para cubrir sus necesidades y ayudarles a desarrollar y ejecutar sus campañas de marketing, y así impactar a nuestras audiencias.

¿Cuál va a ser tu labor ahora en Twentieth Century Fox? ¿Cuáles son los principales retos a los que te enfrentas?

En mi nuevo puesto soy responsable de marketing para los países de Europa del Este, Oriente medio y África. En estas zonas encontramos un gran número de mercados con un potencial enorme, donde las ventas de entradas están creciendo muy significativamente.

Nuestro principal reto en estos países es asegurarnos de que la comunicación de nuestras campañas es sólida y relevante a cada cultura, y conseguir que este esfuerzo se convierte en entradas de cine. La experiencia de ir al cine es irreemplazable, desde el aroma a palomitas, la sensación al sentarse en las butacas y sobre todo la proyección en la gran pantalla. Esto es lo que tenemos que continuar comunicando y culminarlo con grandes películas.

Nos encontramos en un momento que la demanda de contenido es brutal y continúa creciendo el número de plataformas donde consumirlo.

Y según lo veo yo, el consumo en un formato no está reñido con el otro, son experiencias distintas para momentos diferentes.

En tu trabajo te relacionas con profesionales de Europa del Este, Oriente medio y África ¿cómo se lleva el trabajar con personas de distintos países?

Es muy enriquecedor. En mi posición es clave entender la cultura local, esto nos ayuda a entender cómo afecta a nuestro producto y plantear a manera en que lo lanzamos al mercado. Toda estrategia ha de adaptarse a las particularidades y costumbres de cada país.

A raíz de ello, colaboramos estrechamente con autoridades locales en mercados donde se censura cierto contenido, para asegurarnos de que el producto final es de la calidad deseada, o bien descubrimos como los gustos por uno u otro género cambian a lo largo de los años. Es un entorno muy dinámico y divertido en el que trabajar.

Vemos que has jugado con la dualidad de tu formación: Derecho+ADE. ¿Piensas que esto te ha abierto más puertas y te ha dado facilidades a la hora de desarrollar tu carrera profesional?

Totalmente. A diario empleo habilidades que he adquirido estudiando ambas titulaciones. Desarrollo principalmente funciones de marketing, pero en mi trabajo hay un importante componente de finanzas en el estudio de viabilidad de un estreno y en la aprobación de presupuestos de marketing, además de legal en cuanto a la revisión de contratos.

Considero que la doble titulación es una combinación perfecta y estudiarla en su día me ha facilitado el desempeño de mis funciones y me da una versatilidad que considero muy valiosa.

Sigamos con tu curriculum, has sido también freelance, ¿qué destacarías de esta etapa emprendedora?

Esta etapa fue clave para dar el salto a Londres. Me sirvió para descubrir lo que realmente quería hacer a través de los proyectos que emprendí, con mayor o menor éxito, pero de los que sin duda aprendí mucho.

También me sirvió para conocerme más a mí mismo, a nivel profesional, y crecer en algunas áreas. Aumenté mi nivel de exigencia y mejoré mi habilidad para relacionarme y exponer ideas en público.

Creo que todos tenemos un emprendedor dentro y es bueno desarrollarlo, para mí la mejor manera es rodeándose de personas creativas y entusiastas. Es probablemente el entorno más propicio, en cuanto a motivación y estímulo, para cumplir retos.

Toda esta trayectoria la has desarrollado en distintas ciudades nacionales y también internacionales: Barcelona, Madrid, Alemania, Londres, Los Ángeles… ¿Qué aprendizaje has adquirido durante esta experiencia de trotamundos?

Si lo tuviera que definir con dos palabras, elegiría: adaptabilidad y perspectiva. En cada país he desempeñado funciones diferentes, desde mi paso por la oficina de Fox Madrid donde entendí como funciona una oficina local, hasta la sede central en Los Ángeles, trabajando con distintas regiones como EMEA o Latino-América, pasando por Londres donde coordinamos la actividad del estudio en Europa, Oriente Medio y África. He tenido la suerte de encontrarme con gente muy talentosa en cada lugar de quienes he podido aprender y continuar mejorando cada día.

Creo que la actitud personal es clave para el desarrollo profesional. En este sentido quiero pensar que en toda empresa hay compañeros que nos pueden ayudar a sacar lo mejor de nosotros. Sin duda este ha sido y es el caso para mí en Fox.

¿Dónde te gustaría estar dentro de unos años profesional y personalmente?

Profesionalmente me veo en el mundo del cine, es un sector que me apasiona. Y si tengo que pensar en un lugar, diría Los Ángeles: “la meca del cine”.

En cuanto al plano personal, me veo formando mi propia familia. Soy una persona familiar, aunque en este momento vivo lejos de casa por mi trabajo trato de hablar con mis padres y mi hermana con frecuencia.

Volvamos ahora a tu etapa universitaria…

Estudiaste Derecho+ADE en el CEU hace menos de diez años, ¿qué recuerdas de esta etapa?¿qué destacarías?

Mis recuerdos son geniales, conocí a grandes profesionales y compañeros muy interesantes. Considero que aprendí en muchos aspectos y también lo pasé muy bien.

Un detalle que valoré mucho en su día fue la proximidad de los profesores del CEU con sus estudiantes. Siempre dispuestos a ayudarnos, incluso a día de hoy mantengo relación con algunos profesores con quienes comento o consulto situaciones cotidianas. Aprecio su esfuerzo en asegurarse darnos las herramientas necesarias para llegar a ser grandes profesionales.

¿Y de tu beca Erasmus? ¿Qué te aportó?

Fue una experiencia insuperable que recomiendo a todo el mundo, independientemente de tener una ambición internacional o no.

En un mundo globalizado es importante entender cómo tratar con gente de otros países.

Por mi parte, me divertí mucho y los aprendizajes en esa etapa sin duda me ayudaron a desarrollar mi perfil internacional. Recuerdo que utilizaba tres idiomas extranjeros a la vez: con mi novia en inglés, con mi mejor amigo y en clase en alemán y con otros amigos en italiano.

Ahí me di cuenta que me encantaba esa realidad y que quería que mi carrera se desarrollara en el extranjero. Y poco a poco lo he ido consiguiendo.

Piensas que la formación que recibiste en el CEU te ha ayudado a emprender esta trayectoria a nivel internacional, ¿en qué sentido?

Sí, aunque no fuera una Universidad tan internacional como actualmente. En mi etapa, la internacionalización iba de la mano de los programas Erasmus. Siempre me interesó relacionarme con los estudiantes de intercambio para ayudarles a integrarse mejor en la ciudad y el día a día en Valencia. Esto a la vez me sirvió para practicar y mantener idiomas.

¿Qué consejo le darías a los estudiantes que van a incorporarse pronto al mercado laboral? Con lo que sabes ahora, ¿Qué te hubiera gustado escuchar a ti en ese momento?

A los que se van a incorporar al mercado laboral, les diría que fueran adelante sin miedo ni prejuicios. Es importante mantener la ilusión y valentía y, en caso de que descubran que ese primer trabajo no es lo que buscan, siempre están a tiempo de cambiar de rumbo y redirigir su carrera profesional. Yo mismo lo hice después de 3 años dedicado a la abogacía.

Y a quienes empiezan en su primer trabajo, les diría que la clave es la actitud y pelear y demostrar constantemente la valía de uno mismo. Es fundamental ser profesional, mantener la modestia y ser proactivo. El empleador quiere sacar la mejor versión de cada profesional, y esta actitud facilitara las cosas.