Los estudiantes de Enfermería amplían su formación junto a la Policía Nacional sobre confidencialidad de datos clínicos, agresiones sanitarias, acoso escolar y atención a víctimas vulnerables

¿Puede un profesional sanitario consultar cualquier historia clínica? ¿Cómo debe actuar ante una agresión verbal o cuando sospecha que un menor está sufriendo acoso escolar? Son algunas de las cuestiones que despertaron el interés de los estudiantes de tercer curso del Grado en Enfermería de la Universidad CEU Cardenal Herrera en Elche durante la III Jornada de Enfermería, Ley y Salud, celebrada el pasado viernes, 23 de octubre, en el edificio Capitolio. Una experiencia formativa que permitió a los futuros enfermeros conocer situaciones en las que los conocimientos clínicos deben complementarse con criterios legales, capacidad de detección y herramientas para proteger a los pacientes.

La jornada, organizada conjuntamente por la Escuela de Salud del CEU y la Unidad de Participación Ciudadana de la Comisaría de Policía Nacional de Elche, se enmarca en las prácticas clínicas del alumnado. «Nuestra función principal es formar al alumnado, pero queremos hacerlo de una forma integral, donde no solamente haya conocimientos teóricos y sanitarios», explicó Ana Belén Riera, coordinadora de la Escuela de Salud CEU en Elche, quien organizó el encuentro junto a Nancy Vicente, vicedecana de Enfermería. La colaboración con los especialistas policiales permitió acercar a los universitarios diferentes realidades que pueden encontrar durante su futuro ejercicio profesional.

Historias clínicas y agresiones: dos cuestiones que sorprendieron al alumnado

Uno de los asuntos que más interés suscitó fue la protección de los datos personales de los pacientes. Los estudiantes profundizaron en la diferencia entre consultar información clínica necesaria para prestar una atención adecuada y acceder a datos que no guardan relación con la asistencia, una práctica que puede vulnerar la intimidad de las personas. La sesión permitió abordar las responsabilidades legales asociadas al tratamiento de información sanitaria y la importancia de preservar la confidencialidad en hospitales, centros de salud y otros entornos asistenciales.

También llamó especialmente la atención la realidad de las agresiones a profesionales sanitarios, abordada por el interlocutor policial territorial sanitario de Alicante. Según explicó Riera, los estudiantes se sorprendieron al conocer que numerosas agresiones, especialmente las verbales, no llegan a denunciarse por el temor de los profesionales a posibles repercusiones por parte de los pacientes. Esta formación permitió visibilizar situaciones de violencia que pueden producirse durante la actividad asistencial y conocer la importancia de los mecanismos de prevención y protección.

Reconocer la vulnerabilidad y saber cómo actuar

La atención a víctimas vulnerables constituyó otro de los ejes del encuentro. Los especialistas policiales abordaron situaciones que pueden llegar a los servicios de urgencias o atención primaria, como la violencia de género, las agresiones sexuales o los delitos de odio. A través de la ponencia «Enfermería en primera línea. Guía policial ante víctimas vulnerables», los futuros profesionales conocieron la importancia de identificar posibles señales de riesgo y saber cómo proceder para proteger a las personas afectadas.

El acoso escolar también ocupó un espacio destacado. La Unidad de Participación Ciudadana explicó las consecuencias físicas, psicológicas y sociales que puede tener el bullying en niños y adolescentes. Riera destacó el interés del alumnado por la desprotección que pueden experimentar algunos menores en un entorno que debería ser seguro y recordó que los profesionales de Enfermería desempeñan también una función educativa y de promoción de la salud, tanto desde los centros sanitarios como en el ámbito escolar.

Una formación que conecta conocimientos y responsabilidad profesional

Durante la inauguración, Cristina Orts, adjunta al vicerrector del CEU en Elche, defendió una formación que no se limite al ámbito clínico, sino que prepare a los estudiantes para reconocer riesgos y proteger derechos. En su intervención, puso en valor la colaboración con la Policía Nacional, que alcanza su tercera edición desde abril de 2025, como una oportunidad para conectar la enseñanza universitaria con las situaciones que encontrarán en su futuro profesional.

Esta visión es compartida por Nancy Vicente, quien subraya que la detección de riesgos, la protección de personas vulnerables, la seguridad de los profesionales y el respeto a la intimidad de los pacientes forman parte de una preparación integral. Una perspectiva que resume el sentido de estas jornadas: formar enfermeros capaces de cuidar, pero también de reconocer situaciones complejas, actuar con responsabilidad y proteger los derechos de las personas a las que atienden.

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