Ha presentado en este foro nacional de expertos una investigación en torno al tratamiento sanitario del embrión humano

En el centro, el profesor de la CEU-UCH Emilio García, con el presidente de la Asociación de Bioética de Madrid, José Jara Rascón, y  el director de Vidacord, el primer banco privado de cordón umbilical en España, Agustín Losada.
En el centro, el profesor de la CEU-UCH Emilio García, con el presidente de la Asociación de Bioética de Madrid, José Jara Rascón, y el director de Vidacord, el primer banco privado de cordón umbilical en España, Agustín Losada.

El profesor de Bioética de la Universidad CEU Cardenal Herrera Emilio García Sánchez ha participado en el IX Congreso Nacional de la Asociación Española de Bioética y Ética Médica, celebrado en Pamplona los días 25 y 26 de octubre, bajo el lema “ El lenguaje universal de la bioética”. Durante el Congreso, ha presentado la comunicación titulada “El tratamiento sanitario del embrión humano”.

En su investigación, presentada en este foro nacional de expertos en bioética, el profesor García Sánchez plantea una propuesta dirigida al estudio y la inclusión del embrión humano como un paciente más, que debería ser tenido en cuenta como tal en la atención sanitaria por parte de médicos, enfermeros y del resto de profesionales biomédicos. “En la actualidad, el embrión humano no entra en la categoría de paciente en los principales manuales de pediatría, ginecología y embriología, ni tampoco en los manuales generales de enfermería y de cuidados de la salud.  Y tampoco tiene esa consideración en las principales revistas científicas de tipo biomédico”, señala el profesor de la CEU-UCH. Su investigación también pone en evidencia la inexistencia de áreas específicas de atención embrionaria en los principales hospitales nacionales e internacionales.

Ante este escenario, el profesor García Sánchez concluye que “es necesario difundir en la cultura científica y sanitaria las exigencias particulares de la vida del embrión, para que éste sea conocido y acogido en su dignidad como ser humano desde su constitución”. Por último, propone sensibilizar a los responsables de la sanidad pública para que pongan en marcha estructuras sanitarias que favorezcan el ambiente idóneo para el desarrollo del embrión.