El hispanista y sociolingüista Carlos Leáñez Aristimuño analiza en la Universidad CEU Cardenal Herrera el papel estratégico de la lengua española como motor de cohesión, innovación y proyección global
El Salón de Grados de la Biblioteca de la Universidad CEU Cardenal Herrera ha acogido la conferencia del hispanista y sociolingüista venezolano Carlos Leáñez Aristimuño, organizada por el Departamento de Ciencias Políticas, Ética y Sociología, dirigido por Juan Carlos Valderrama, también coordinador del Plan de Excelencia de la CEU UCH. A la sesión asistieron profesores y estudiantes de distintos grados, con una participación especialmente destacada de los del Plan de Excelencia.
Con el título La cultura y lengua española, germen de poder mundial, Leáñez invitó en su conferencia a reflexionar sobre la relación entre lengua, pensamiento y realidad: “No hablamos de lo que vemos, sino que vemos aquello de lo que podemos hablar”, afirmó, subrayando que el lenguaje no solo describe el mundo, sino que lo estructura, pues sin los conceptos que aporta la lengua, la experiencia humana sería un conjunto de estímulos indiferenciados.


Diversidad lingüística y concentración global
En la actualidad existen cerca de 7.000 lenguas en el mundo. Sin embargo, alrededor del 90% de la población utiliza solo una docena de ellas, mientras que miles de idiomas cuentan con bases demográficas muy reducidas y escasas posibilidades de digitalización. En este contexto, el español destaca como una de las grandes lenguas globales: es hablado por aproximadamente el 8% de la población mundial y constituye una de las principales comunidades lingüísticas del planeta.
El conferenciante señaló que, históricamente, los hispanohablantes ha optado por preservar la unidad lingüística frente a la fragmentación, impulsados por el deseo de mantener la conexión entre comunidades diversas. A su juicio, la expansión del español en América se consolidó especialmente a través de las comunidades criollas, más allá de la acción directa de la nación española.


El español como “megalengua” en la era de la inteligencia artificial
Durante su intervención, Leáñez ha definido el español como una “megalengua” por su alcance demográfico, territorial y cultural. Es la primera lengua en gran parte del continente americano —donde más del 54% de la población la utiliza— y una de las más relevantes en ámbitos estratégicos como el comercio, la producción cultural y el entorno digital.
En el ámbito tecnológico, destacó su posición en el desarrollo de la inteligencia artificial y la traducción automática, donde el par inglés-español figura entre los más utilizados. Asimismo, el español ocupa posiciones destacadas en las redes sociales, la producción musical y audiovisual y en plataformas de IA generativa como OpenAI o Google. Leañez ha explicado cómo las experiencias digitales actuales—cada vez más inmersivas y multilingües— incorporan imágenes de alta definición, sonido tridimensional, hologramas, dispositivos hápticos y traducción automática en tiempo real. En este escenario, ha advertido, las lenguas que no estén adecuadamente digitalizadas corren el riesgo de desaparecer.


De cara al futuro, el sociolingüista ha subrayado que, más allá del aprendizaje de nuevos idiomas, resultará esencial desarrollar hábitos interculturales y una competencia profunda en la propia lengua materna. “Quien sepa hablar su lengua con amplitud y sutileza será quien destaque”, señaló, animando a los estudiantes a convertirse en hablantes extraordinarios de español.
Por otra parte, el mantenimiento del español entre las lenguas mejor digitalizadas —ha añadido— depende en gran medida de las decisiones tecnológicas de grandes corporaciones como Microsoft, IBM, Amazon o Meta Platforms, que lideran el desarrollo de infraestructuras digitales y sistemas de inteligencia artificial. En este sentido, ha alertado sobre los riesgos de que la digitalización lingüística quede exclusivamente en manos ajenas, especialmente cuando la IA busca mimetizarse con los patrones comunicativos humanos.
Hacia una potencia panhispánica
Como conclusión, Leáñez ha identificado tres factores fundamentales para consolidar el poder panhispánico: la gran escala (más de 550 millones de hispanohablantes), una lengua común y un amplio territorio compartido, donde el ciberespacio es un nuevo ámbito de interacción.
A estos elementos añadió la necesidad de fortalecer el conocimiento compartido y superar los “relatos inhabilitantes” que, a su juicio, han condicionado negativamente la percepción histórica entre España y América. Frente a ello, propuso avanzar hacia una institucionalidad panhispánica de amplio espectro, inspirada en modelos como la comunidad francófona o lusófona, mediante la creación de una Comunidad de Pueblos de Lengua Española.



La conferencia ha concluido con una invitación a reconocer el potencial colectivo del espacio hispanohablante y a impulsar iniciativas conjuntas.




