La donación, financiada con la recaudación de una carrera solidaria celebrada en febrero, incluye más de treinta libros seleccionados a partir de las necesidades planteadas por el centro

Diez de las obras están destinadas a las familias de los menores ingresados y abordan cuestiones como la culpa, el miedo, la resiliencia o la incertidumbre

Elche, 26 de junio de 2026.- La Universidad CEU Cardenal Herrera ha entregado este viernes una biblioteca móvil a la Unidad de Pedagogía Hospitalaria del Hospital General Universitario de Elche. La donación está compuesta por una librería y más de treinta libros destinados a menores de Educación Infantil, Primaria y Secundaria, además de diez obras dirigidas a las familias de los pacientes. La selección se ha realizado a partir de las necesidades comunicadas por la responsable del aula hospitalaria y del análisis previo de los títulos de los que ya disponía el centro.

Al acto de entrega, además de Marta Ruiz, han asistido el vicerrector del CEU, Álvaro Antón; el gerente del Hospital General de Elche, Andrés Navarro; el jefe de del Servicio de Pediatría, José Pastor; la directora de Enfermería, Carolina Garrido; la responsable del Aula Hospitalaria, Silvia Pastor; Carlos Durán, del Servicio de Deportes del CEU UCH; y Mónica Belda, profesora de Magisterio del CEU de Elche.

La iniciativa forma parte de una donación de dos librerías móviles y 65 libros para las aulas hospitalarias del Hospital General Universitario de Elche y del Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia. Aunque ambos lotes comparten algunos títulos, cada uno se ha configurado de acuerdo con las peticiones de los profesionales que trabajan con los menores ingresados y con las características de cada contexto hospitalario, asegura Marta Ruiz, profesora de Magisterio del CEU y coordinadora de la iniciativa en Elche.

Una selección planteada desde el aula hospitalaria

Ruiz explica que el proceso comenzó con una consulta directa a las dos aulas hospitalarias. En el caso del Hospital General de Elche, su responsable facilitó el inventario de los libros disponibles y planteó la necesidad de incorporar lecturas para niños y adolescentes de 0 a 18 años, así como obras que pudieran servir de apoyo a las familias durante el ingreso de sus hijos. A partir de estas indicaciones, las profesoras Marta Ruiz, Nuria Andreu y Mónica Belda revisaron y seleccionaron los títulos.

“No hemos partido de un catálogo cerrado ni de una relación genérica de libros. Primero preguntamos a las aulas qué necesitaban y qué materiales tenían ya, y después buscamos obras que pudieran cubrir los ámbitos que habían señalado”, afirma Ruiz. Según la coordinadora, la selección ha tenido en cuenta las necesidades educativas, emocionales, sociales y recreativas asociadas a las distintas edades, así como la diversidad de situaciones que pueden producirse durante una hospitalización. El trabajo desarrollado ha permitido incorporar prácticamente todos los títulos o tipos de lectura solicitados por ambos centros.

La elección de librerías móviles responde también al funcionamiento de las aulas hospitalarias. Al tratarse de estructuras de pequeño tamaño y desplazables, los libros pueden trasladarse a una habitación, a una sala de espera o a otros espacios del hospital en los que se encuentre el menor. Este formato permite que la colección no quede limitada a un punto fijo y pueda utilizarse también con pacientes que, por su tratamiento o estado de salud, no pueden acudir al aula. “La movilidad no es un elemento accesorio, sino una condición necesaria para adaptar el recurso a la actividad cotidiana del hospital”, señala Marta Ruiz.

Lecturas para distintas edades

Para los menores de Educación Infantil y Primaria se han seleccionado álbumes ilustrados y relatos relacionados con la identificación de las emociones, la paciencia, la empatía, la autoestima, la imaginación y la forma de afrontar los miedos. Entre ellos figuran Paciencia, ¿Qué bigotes me pasa?, Ponte en mi lugar y Casi. Estas lecturas permiten trabajar cuestiones que pueden aparecer durante tratamientos prolongados, como la espera, la dificultad para expresar lo que se siente o la aceptación de determinadas limitaciones, mediante historias y recursos adaptados a las primeras edades.

Otros títulos se centran en el juego, el humor y la imaginación. Una caja muestra las posibilidades que puede adquirir un objeto cotidiano a través de la creatividad infantil, mientras que Chófer de sandías recurre al lenguaje, el ritmo y las imágenes. Obras como Camuñas, Una cena monstruosa o ¿Qué hay debajo de la cama, Ted? abordan los temores infantiles mediante personajes y situaciones humorísticas. La colección incluye también libros sobre cooperación y pertenencia al grupo, como La mejor sopa del mundo, y propuestas interactivas como El correo del dragón.

En Educación Secundaria, la selección combina novela gráfica, divulgación, aventuras y relatos sobre el crecimiento personal. La versión gráfica de El diario de Anne Frank y Persépolis, de Marjane Satrapi, permiten acercarse a experiencias marcadas por la adversidad desde contextos históricos y culturales diferentes. También se han incorporado La puerta de los tres cerrojos, vinculada a la divulgación científica; El club de los dibujantes, centrada en la amistad y la creatividad, y varios títulos de la colección Los diarios de Cereza, que abordan la curiosidad, las relaciones personales y la construcción de la identidad.

Diez libros destinados a las familias

Una de las características específicas del lote entregado al Hospital General Universitario de Elche es la incorporación de diez libros para madres y padres de los menores ingresados. La propuesta del aula hospitalaria incluía la necesidad de disponer de obras que abordaran emociones como la culpa, el miedo o la ansiedad, además de textos sobre resiliencia, adversidad y búsqueda de sentido. La finalidad no es ofrecer respuestas clínicas, sino ampliar los recursos de lectura disponibles para quienes atraviesan el proceso de hospitalización junto a sus hijos.

“Cuando un menor ingresa, la situación afecta también a su entorno familiar. Por eso, desde el Hospital General nos pidieron que una parte de la colección estuviera dirigida a los progenitores y que abordara algunas de las emociones que suelen acompañar estos procesos”, explica Marta Ruiz. La coordinadora señala que se han buscado tanto ensayos y testimonios como narraciones capaces de aportar reflexión o momentos de desconexión. “La selección intenta atender necesidades diferentes, porque tampoco todas las familias viven ni afrontan de la misma manera una hospitalización”.

Entre las obras elegidas se encuentra El mundo amarillo, de Albert Espinosa, basada en los aprendizajes y relaciones que el autor construyó durante los años en los que estuvo hospitalizado a causa de una enfermedad oncológica. También se ha incluido El hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl, sobre la capacidad de encontrar un significado ante experiencias adversas, junto con Las cicatrices no duelen, de Anabel González, y Querida culpa: gracias, pero adiós, de Sonia Rico, centradas en la comprensión y gestión de emociones complejas.

La relación se completa con títulos como Martes con mi viejo profesor, de Mitch Albom; El arte de vivir sin miedo, de Gabriele Romagnoli, y El monje que vendió su Ferrari, de Robin Sharma. Asimismo, se han incorporado algunas obras narrativas que abordan el cambio, la empatía y la forma de afrontar situaciones imprevistas. La selección combina así libros directamente relacionados con el sufrimiento, la culpa o la incertidumbre con otros que permiten desplazar temporalmente la atención hacia una historia distinta.

De la carrera solidaria a las bibliotecas hospitalarias

La adquisición de las librerías y los 65 libros se ha financiado con los 2.000 euros recaudados en la Carrera Solidaria celebrada el pasado 10 de febrero en Elche, organizada por el Servicio de Deportes del campus. Más de 300 estudiantes, profesores y miembros del personal de Administración y Servicios participaron en las distintas modalidades de la prueba, desarrollada en el entorno del río Vinalopó. La Universidad asumió los gastos organizativos para destinar la recaudación de las inscripciones a las aulas hospitalarias de Elche y Valencia.

La carrera se vinculó a un proyecto educativo surgido de una investigación realizada durante el curso 2024-2025 sobre el uso de la narración de historias en contextos de hospitalización infantil. El estudio analizó las posibilidades del storytelling como herramienta educativa para facilitar la expresión emocional, mantener la motivación y contribuir a la continuidad del aprendizaje durante los periodos de ingreso. La creación de las bibliotecas constituye una aplicación posterior de este trabajo, adaptada a las peticiones concretas formuladas por las aulas hospitalarias.

Para el vicerrector del campus de Elche de la Universidad CEU Cardenal Herrera, Álvaro Antón, la entrega permite completar el recorrido iniciado con la carrera y concretar el destino de los fondos recaudados. “Era importante que la aportación no se planteara al margen de los profesionales que conocen el funcionamiento de las aulas hospitalarias. Las bibliotecas y los libros responden a las necesidades que ellos mismos nos trasladaron y a las edades de los menores con los que trabajan”, afirma.

Antón destaca también la participación de la comunidad universitaria en la prueba celebrada en febrero y el trabajo posterior de selección desarrollado por el profesorado. “La carrera permitió reunir los recursos económicos, pero después ha sido necesario estudiar qué materiales podían resultar adecuados para cada hospital. La entrega de este viernes es el resultado de esas dos fases: la recaudación y la definición de un recurso concreto junto a sus destinatarios”, concluye el vicerrector.

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