La Doctora Ana Leyda es odontopediatra y atiende a los pacientes del Servicio de Odontopediatría especializada en la Clínica Odontológica de la Universidad CEU Cardenal Herrera. Experta en la atención a la diversidad, la Dra. Leyda nos habla de la adaptación a la «nueva normalidad» en la Clínica y de los retos en esta especialidad, que tiene mucho que ver con la forma de ver y entender el mundo.

“Yo lo que elegí no fue trabajar con personas con discapacidad, elegí atender a todos los niños. Y todos son todos, los bebés, los adolescentes y los chavales que tienen alguna diversidad. La atención al paciente con diversidad cognitiva tiene que ver con una visión integral de la infancia. Una visión inclusiva» 

  • Más protocolos, más medios de seguridad, más distancia, más despacio. Estos son los cuatro pilares del trabajo de los odontólogos en este momento, ¿Cómo afecta esta situación a la atención de los pacientes?
  • Tenemos que presuponer que todo paciente que entra por la puerta es Covid positivo asintomático. Antes de la cita, hacemos un triaje telefónico a los pacientes para saber si han tenido síntomas, cuando llegan hay que tomar la temperatura, se tienen que poner calzas …. mis pacientes se tienen que lavar la cara y manos con jabón, tienen que colocarse gel hidroalcohólico…. Para los pacientes especiales hemos tenido que rehacer todo el protocolo de anticipación que usamos, sobre todo, con chavales con TEA. A mis pacientes les dejo explorar en la clínica, abrir cajones, al comprobar que no hay nada que les va a hacer daño vienen más tranquilos. Pero ahora no se puede abrir un cajón, no se puede abrir un armario…. Los procedimientos son los mismos y eso es lo que más nos ayuda. A los chicos también, porque es la misma rutina para los procedimientos y ellos ya los conocen.

  • ¿Y cuál es la respuesta de los pacientes a esta “nueva normalidad”?
  • Depende mucho del tiempo que el paciente nos conoce, del vínculo que tenemos con ellos, del tipo de discapacidad, del grado y de la patología bucal. Los pacientes que vienen con nosotros desde hace años, no tienen problemas dentales serios y tienen una edad por encima de 6 años, ningún problema. Los menores de 3 años van a llorar siempre, con mascarilla y sin ella. Los que van a tener más dificultad son los pacientes entre 3 y 6 años, antes nos sentábamos con ellos hasta en el suelo. Estos pacientes, sobre todo, dentro del espectro autista, que vienen por primera vez y tienen más problemas en la boca, son los que cuesta más. Los refuerzos positivos de antes (abrazos, besos…) ayudaban, y ahora no lo puedes hacer.

«Si tu hijo no tiene ningún problema en la boca, espera un poquito. Quizá este no es el mejor momento para el primer contacto con el dentista. Si hay problema, hay que atajarlo»

  • ¿Cuáles son las claves en el tratamiento a estos pacientes?
  • Primero, conocer muy bien al paciente. Dedicamos mucho tiempo a la primera visita. Dentro de las personas con TEA, con Síndrome de Down….hay muy diversos caracteres. Lo primero es conocer muy bien al paciente y en qué parámetros se mueve. Siempre ayudados de los padres, que son quienes más los conocen, siempre de más corto a más largo y de más fácil a más difícil, en relación al tratamiento. Se trata de un entrenamiento. Es decir, entrenamos a todos los niños, a todos los pacientes con todas las diversidades cognitivas, incluso con niños de la población general que no hablan bien nuestro idioma. Yo utilizo un apoyo visual, porque he visto que nos ayuda un montón. Lo fundamental es nunca poner yo el techo al niño. No todos los niños llegan a conseguir en clínica que podamos realizar todos los tratamientos, a veces necesitamos la sedación. Pero esto me lo tiene que decir el niño, si hay un techo donde ya no podemos trabajar más. Llegan mucho más lejos de lo que nosotros presuponemos.

  • ¿Tienen más problemas de salud dental?
  • Los chicos con Síndrome de Down tienen igual o menor número de caries que la población general, pero como tienen un problema de colágeno a nivel general tienden a tener problemas periodontales, así que cuidamos mucho la higiene, porque tenemos que cuidar las encías. Los chavales con autismo tienen los mismos problemas que la población general, pero suelen tener una hiperactividad sensorial intraoral. Es decir, todo lo notan en la boca amplificadamente, entonces vamos a tener a veces dificultades para el cepillado: con la sensación, los sabores, las texturas…. En general, las personas con diversidad cognitiva van a tener, por estos motivos, una peor higiene que a veces está asociada a alteraciones neuromotoras entonces el tema de lavarse los dientes es más complicado. Conforme aumenta el grado de discapacidad, se incrementan las actividades de riesgo sin que ellos midan el riesgo y suele haber más traumatismos dentales.

«Las personas con diversidad cognitiva son el grupo poblacional que menos tratamiento recibe y, además, es el que más cantidad de tratamientos mal hechos tiene»

  • ¿Por qué se produce esta situación? ¿Faltan especialistas?
  • Hay muy poquitos odontólogos especializados en pacientes con diversidad cognitiva. No hay pocos en España, pero hay pocos en comparación con otras especialidades. Tradicionalmente, de estos pacientes se han encargado los odontopediatras. Los odontólogos generales, que en la carrera tienen una asignatura que se llama atención a pacientes especiales (yo no la tuve) ven sobre todo pacientes médicamente comprometidos, es decir, pacientes con hipertensión, diabetes, trasplantes renales,… en teoría todos deberían ser capaces de implementar un programa de prevención en cualquier persona, incluidas las personas con diversidad cognitiva…el principal problema es que al no hacer prácticas con este tipo de pacientes, cuando salen no se sienten seguros. Por otra parte, los padres tienen tantos frentes médicos abiertos que el dentista es el penúltimo o el último. Pasa a ser el primero cuando tenemos una emergencia y, claro, para nosotros una emergencia no es lo mismo que desarrollar un plan de prevención.
La higienista Loles Navasquillo trabaja con la Dra. Leyda en la atención a las personas con diversidad.
  • De ahí la importancia de la atención temprana, ¿no?
  • Sí, esa es mi ventaja. Veo a los niños desde pequeños. Vamos haciendo trabajo, por un lado, evitas patología y por otro, el chaval en años acaba acostumbrándose.

«Por eso la atención temprana es tan importante, en todos los niños, pero en las personas con diversidad cognitiva más»

  • ¿Cuándo deberían empezar los niños a acudir al odontólogo?
  • Con el primer diente. Porque no nacemos sabidos y todo esto no te lo cuentan en ninguna matrona ni en ningún sitio. Cuanto antes el niño se incorpore a la consulta, antes somos parte de su mobiliario urbano y nos ahorramos muchas ansiedades y muchas fobias de adulto. Fundamentalmente por estas cosas: por un entrenamiento precoz de los padres y también porque hay niños con riesgo de caries muy alto y pueden hacer caries antes del año. Normalmente, los padres son mis mejores promotores de salud porque trasmiten mucha información y son capaces de discriminar, cuando les enseñas, lo normal de lo que no es normal.
  • ¿Por qué hay tantas caries hoy día o es solo una percepción?
  • Hay muchas caries. Los estudios nos dicen que 3 de cada 10 niños menores de 3 años tienen caries. Tienen muchas caries y caries muy graves. Cada uno de nosotros tiene una flora bacteriana concreta, unas son más benignas en presencia de azúcares, estos son los niños hormiga que comen azúcar, no se lavan y no tienen caries. Y luego están los niños que se lavan los dientes, que los padres les dan poca o nada de azúcar, y con poco azúcar generan mucho ácido. En la primera etapa de la vida tenemos mucho azúcar, muchos niños que toman zumos en vez de agua, batidos en vez de agua, biberón lleno de cosas azucaradas… y nadie les lava después los dientes. Las caries se producen pronto, por el tipo de alimento que ingerimos, porque nadie enseña a lavar los dientes…el problema es que pensamos que los dientes de los niños no hay que cuidarlos y no se ponen enfermos.

«Los dientes de leche tendríamos que considerarlos como las madres de los dientes permanentes, los guían, los posicionan en su sitio, tienen muchas funciones de preparación de la boca»

  • ¿Qué consejos les podríamos dar a las familias?
  • En este momento post-Covid, yo les diría que, si es una primera visita, hay que valorar si este es el momento adecuado. Si es una revisión periódica, hay que valorar con el odontólogo si es buen momento para ir al dentista o hay que retrasarlo un poco. Si hay un problema, adelante, pero sabiendo que en estas circunstancias con algunos niños tendremos que utilizar la anestesia general. Anticipemos todo a nuestros niños, explicarles todo…la ventaja es que los chicos ya ven mascarillas en la calle y ven otros protocolos. Y en la consulta, dejarse guiar por el dentista. Preguntar todas las dudas, porque necesitamos familias confiadas que están en un lugar seguro.
  • ¿Cómo ha afectado el confinamiento a la salud dental?
  • No hay más caries, pero las bocas están más sucias. Estar en casa nos quita rutinas. Si yo me lavo los dientes después de desayunar para ir al colegio o para ir a la cama a una hora, pues cuando llevo en casa tres meses y mi casa se ha convertido en la oficina de mis padres y en tres aulas de colegio diferentes. Si además tengo la nevera cerca, como más.

“Elegí atender a todos los niños”

  • Ana, ¿en qué momento de tu vida, de tu profesión, decidiste dedicarte a la atención a las personas con discapacidad?
  • Vengo de una familia donde hay dos personas con una gran discapacidad cognitiva. Mis tías eran los seres más importantes de mi familia materna. Esto era hace 50 años, cuando la realidad de las personas con discapacidad era muy diferente en España. No había una escolaridad integrada, no había talleres … pero si alguien estaba cuidado en mi casa, eran mis tías. Luego tuve la suerte de ir a un colegio donde la integración era una realidad cuando yo estudiaba la EGB, el Colegio Santa Teresa de Alicante. He ido al colegio en el autobús sentada con mi amiga Maite. Mi amiga Maite tiene Síndrome de Down. Para mí, es mi amiga Maite. Eso te cultiva una manera de mirar, yo lo que elegí no fue trabajar con personas con discapacidad elegí atender a todos los niños. Y todos son todos, los bebes, los adolescentes y los chavales que tienen alguna diversidad.

La atención al paciente con diversidad cognitiva tiene que ver con una visión integral de la infancia. Una visión inclusiva»

  • ¿Existía ya la especialización en este área de la Odontología?
  • Cuando cursaba 5º se iniciaba la I edición del Máster en pacientes especiales de Valencia. Nos lo contaron y nos lo creímos. Pensamos “si soy capaz de atender a personas con diversidad funcional y médicamente comprometidas, yo voy a ser capaz de atender a cualquier persona”, y nos matriculamos. Luego he estudiado Odontopediatría, atención a bebés, me he formado en autismo… Creo que conecto con ellos y ellos conmigo, me busco la vida para situarme a su lado y sé que ellos me aceptan como soy, con mis discapacidades, que, aunque no sean tan evidentes, también las tengo.

«Tienen la capacidad de conquistarme el corazón»

Las doctoras Leyda y Luzi, en la Clínica Odontológica de la CEU UCH.
  • ¿Ha cambiado la atención odontológica a las personas con diversidad cognitiva del mismo modo que ha cambiado la forma de entender e integrar a todas las personas en la sociedad?
  • Ha cambiado toda la Odontología. Ahora mismo no vemos un diente, vemos un diente que está dentro de una boca de un niño con unas características concretas, con un entorno familiar, en un contexto social. La Odontología hoy es mucho más integral. Es mucho más científica, detrás de cada procedimiento hay mucha investigación y mucho estudio. Y es multidisciplinar, nos alimentamos de otras áreas. En el CEU, colaboro con la profesora Arlinda Luzi, ella se encarga de las endodoncias. Yo guío al niño y ella trabaja el diente. 

“No me imagino mi vida sin las personas con diversidad cognitiva, ni tampoco la quiero sin ellas. Una de las mejores cosas que me han pasado en la vida, es haber tenido el privilegio de convivir con personas con diversidad cognitiva desde la infancia”

Gracias Ana por tu compromiso y dedicación a todos los niños.