Le sorprende que le llamen así y califiquen su intervención como una hazaña. El estudiante de 6º de Medicina del CEU de Castellón que interrumpió el trayecto Alicante-Valencia para auxiliar a una joven asegura que simplemente hizo lo que debía. En esta entrevista, narra este extraordinario episodio y comparte sus reflexiones y proyectos.

Diego. Has parado un tren para salvar una vida. Y aún no has terminado la carrera. Cuéntanos qué pasó.

Pues yo salía de Alicante, donde había pasado el fin de semana con mi familia, para volver al Hospital Provincial a realizar mis prácticas. Estaba concentrado con mis cascos estudiando Neurología, cuando oí por la megafonía que se necesitaba un médico en el vagón 18. Me di cuenta de que era el mío, me quité los cascos, me giré y vi a una chica tumbada entre dos asientos con cara de dolor y llevándose las manos al abdomen.

Me acerqué para ofrecerle mi ayuda diciéndole que era estudiante de 6º de Medicina, vi que no hablaba español y empezamos a comunicarnos en inglés. Al momento se acercó el interventor, me explicó que no había ningún médico en el tren y me preguntó por mi formación. Le expliqué que me graduaba en unos meses, me dijo que adelante y asumí la responsabilidad, claro…

‘En lo único que tienes que pensar en situaciones así es en que esa persona esté bien. Ya está’

Te tocó tirar de aprendizaje…

Sí. Hice una anamnesis completa a la chica. La exploré y daba signos de abdomen agudo, por lo que necesitaba un ingreso inmediato.

Parece que tenías clara la decisión.

Así es. Pregunté al interventor cuánto quedaba para llegar, y me dijo que hora y pico para Valencia. Le pregunté si cabía la posibilidad de hacer una parada antes y me dijo que estábamos a 15 minutos de Xàtiva.

Le pedí que se parara el tren allí y nos esperara una ambulancia en la estación para recoger a la pasajera y llevarla al hospital.

Por supuesto, el interventor no puso ninguna pega y, cuando paró el tren, ya estaban los servicios de emergencia.

Les pregunté si podía acompañarla para hacer de intérprete y ayudar, pero, por protocolo (no soy médico ni familiar), me dijeron que no. Así que le di mi teléfono a la chica para que me llamara si necesitaba cualquier cosa. Reanudamos la marcha y, a la media hora, me empezó a mandar mensajes para pedirme ayuda, porque tenía dificultades para entender lo que le contaban en Urgencias. Y le estuve explicando para que se quedara tranquila.

Durante las prácticas universitarias

Una vez llegó al hospital, con todos los recursos y especialistas, ya le harían el diagnóstico completo. ¿Ibas bien encaminado?

Sí. El diagnóstico que le hicieron en Xàtiva coincidía con lo que yo pensaba. Allí empezaron el tratamiento que tocaba y luego la trasladaron a otro centro.

¿Cómo se encuentra ahora? ¿Sigues en contacto con ella?

Me ha dicho que está mejor, aunque sigue con dolor. Quería irse a su país, pero le he pedido que haga caso a lo que le digan los médicos.

‘El diagnóstico que le hicieron coincidía con lo que yo pensaba’

Un mal trago para esta chica, pero, desde luego, puede estar contenta con el resultado. Y con tu intervención.

Sí. Recuerdo que no hacía más que disculparse por las molestias. Y yo no paraba de contestarle que no era una molestia atenderla, que es algo que no va en lo que tú quieres, sino en lo que se debe hacer. Y luego, ya hospitalizada, me lo agradeció con más calma, y debo decir que verla tranquila y en buenas manos es lo que realmente me llena.

¿Qué te impulsó a reaccionar?

Pues, cuando oí que hacía falta un médico, reaccioné sin pensarlo mucho más. Una persona que ha estudiado Medicina, con vocación de atender a los pacientes, no puede hacer oídos sordos a una petición así, aunque estés aún en sexto de carrera. Seguro que es mejor lo que tú puedas hacer que nada.

Y te diría que ya no solo por haber estudiado Medicina, sino por pura empatía. Si ves a alguien que no se encuentra bien, lo mínimo es preguntarle qué puedes hacer y actuar como mejor sepas.

¿No te dio vértigo saber que estabas solo, sin ser aún médico, en esa situación tan complicada?

No. Cuando el interventor me dijo que no había médico, mi cabeza dijo: “Pues ponte en modo médico y haz lo que sabes». En lo único que tienes que pensar en situaciones así es en que esa persona esté bien. Ya está.

También tengo que decir que el interventor me lo facilitó mucho, porque me dijo que lo que hubiera que hacer se haría, que no me preocupara por nada.

Y, además, prefería pasarme por precavido que tener que afrontar las repercusiones de no haber hecho nada, no haber reaccionado por miedo a tener problemas yo o equivocarme, y que eso hubiera perjudicado a la persona que necesitaba ayuda.

‘Organizar mi mente y conocimientos para aplicarlos en una situación real e inesperada me hace pensar que estoy preparado’

Lo cuentas con mucha humildad. ¿No te sientes orgulloso de lo que has hecho?

(risas) Es que yo no siento que haya hecho algo extraordinario, sino algo normal. Lo extraordinario fue la situación, eso sí.

Estoy satisfecho por haber actuado bien en una situación como otras que me voy a encontrar en mi futuro, y para las que me he estado preparando. Por hacer lo que tenía que hacer. Y contento, como te decía antes, porque la chica está bien aunque no haya podido disfrutar de sus vacaciones.

Otro aprendizaje para tu mochila: la confianza.

Pues la verdad es que sí. El hecho de haber organizado mi mente y los conocimientos adquiridos durante la carrera para aplicarlos en una situación real e inesperada, pues me hecho pensar que, por lo menos, preparado estoy.

El estudiante del CEU con el Dr. González Rivas

Hablemos de eso, de formación. ¿Contento con tus estudios en el CEU? ¿Qué destacarías de este periodo que casi termina?

Sí, muy contento. Una de las cosas que más valoro son las prácticas en el Centro de Simulación Avanzada, que me encantan y he aprovechado todo lo que he podido. He repetido más de una y he salido de voluntario muchas veces. Precisamente por estas cosas: por testearme, por saber hacerlo por si lo necesitaba algún día aunque no hubiera acabado la carrera…

Además de las prácticas en hospitales, claro.

‘Una de las cosas que más valoro del CEU son las prácticas en el Centro de Simulación Avanzada’

Precisamente, estas prácticas hospitalarias te abrieron las puertas a una formación extra con la que aún estás aprendiendo más. Cuéntanos.

Sí. Allí conocí al Dr. Corbí, especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, con el que, una vez acabé las prácticas universitarias, realicé prácticas externas. Y eso me permitió aprender muchísimo, una barbaridad.

Pero todavía diste un paso más y ahora estás aprendiendo de la mano de una eminencia mundial en cirugía cardiotorácica…

Sí, desde 3º de carrera estoy realizando cursos de cirugía robótica con el equipo de cirujanos cardiotorácicos del Dr. González Rivas, tanto en España como en Portugal. Y si todo va bien, en marzo viajaré con ellos a China a realizar el último curso.

El estudiante ha reforzado su formación con dos reputados especialistas: el Dr. Corbí y el Dr. González Rivas, creador de la técnica UNIPORTAL

¿Cómo lograste acceder a un equipo de especialistas de ese nivel?

Pues contacté por correo electrónico con el Dr. González Rivas y le dije que me interesaba mucho lo que hacía, porque él inventó una técnica para operar cáncer de pulmón por un solo portal.

Pasa la mayor parte del año viajando, pero coincidió que ese fin de semana operaba en Madrid y me dijo que me fuera con él a observar. Se ve que les caí bien, porque me ofreció realizar gratuitamente un curso de cirugía cardiotorácica mínimamente invasiva y robótica con ellos en Portugal. Un curso que solo es para médicos. Y eso es lo que llevo haciendo tres años.

Esta formación la compaginas con las prácticas universitarias que estás realizando en el Hospital Provincial. ¿Contento?

Sí. Ahora estoy en el Servicio de Medicina Interna y también estuve en el de Anestesia. En todos los servicios por los que he rotado he aprendido mucho.

Diego, para terminar, ¿qué planes tienes cuando acabes la carrera? ¿Por qué especialidad te decantas?

Siempre he querido ser cirujano cardiotorácico, aunque ahora hay que elegir entre cardiaca y torácica, porque ya no están combinadas, pero tengo el dilema entre esta especialidad y la traumatología, porque también es una pasión…

Pero lo que tengo claro es que mi futuro va a ser muy quirúrgico, si puede ser.

No nos cabe duda. Lograrás lo que te propongas. Enhorabuena, mucho éxito y gracias por encontrar este rato para compartir tu testimonio con la comunidad universitaria, Diego.

A vosotros.

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