“McCann va a ser nuestro maestro Miyagi. Nos va a enseñar a dar cera y pulir cera”. Así de claro lo tiene Francisco Carrasco, uno de los integrantes del equipo Julmangisco, que ha ganado el Winner 2018. Gracias a este veterano concurso del CEU, el futuro publicista disfrutará, junto a sus compañeros Ángela Mostert, María Monrabal y Julia Lledó, de tres meses de prácticas en la sede madrileña de esta multinacional de referencia.

Francisco Carrasco es consciente de que este periodo de entrenamiento con los mejores del sector publicitario va a ser clave de cara a su inminente inserción profesional. “No me lo creeré hasta que esté entrando por la puerta. Es una oportunidad enorme, pero de momento lo único que siento es mucho respeto”, asegura.

Sus compañeros también están expectantes ante este decisivo training. “Creo que el Winner es una ventana al mundo profesional a través de la que, hasta ahora, solo hemos mirado, pero a partir de este momento se va a convertir en una puerta que nos abra paso”, destaca Ángela Mostert.

“Siento vértigo porque quiero dar la talla y cumplir las expectativas que McCann ha puesto en nosotros. Es una oportunidad estupenda para aprender de los mejores, y eso me entusiasma”, añade Julia Lledó.

Pero, más allá de las posibilidades profesionales que conlleva haber ganado el Winner, el concurso, en sí, ha supuesto ya un gran aprendizaje para los estudiantes, tal y como explica María Monrabal: “Ya no solo por el hecho de poder presentar un proyecto ante profesionales, sino por el cambio de chip durante el trabajo. No nos ha dado miedo tirar abajo ideas y volver a empezar, hemos buscado en todo momento sacar adelante algo por lo que apostásemos al cien por cien, huyendo de hacer las cosas a medio gas. La mentalidad con la que hemos aprendido trabajando para el Winner, estoy segura de que la seguiremos aplicando en el plano profesional de aquí en adelante”, asegura.

“Poder tener contacto con los profesionales y que ellos mismos hayan sido los que han valorado nuestro trabajo realmente es un privilegio, es poder ver que todo lo que hemos hecho tiene calidad”, corrobora su compañera Julia Lledó.

Francisco Carrasco también coincide con sus colegas: “Por un lado, este trabajo nos ha dado un gran portfolio y, por otro, nos ha puesto en contacto con una gran representación de la gente para la que podríamos trabajar en un futuro. Y luego claro está, la idea de que hemos conseguido competir con unos compañeros que son buenísimos. Esa experiencia al final sube tu nivel de autoexigencia y te prepara para el mercado laboral”.

Una de consejos

El nivel de los competidores, tal y como asegura Francisco Carrasco, ha sido muy alto. Entonces, ¿qué diferenciaba su propuesta de las demás? El alumno apunta: “Cuando participas en algo así y el nivel de la gente con la que compites es tan alto, creo que son un conjunto de pequeñas cosas las que marcan la diferencia. Creo que los miembros del jurado han valorado la idea y cómo la hemos presentado. Entendimos que el Winner es un escaparate hacia todo el sector y el cliente. Y en un escaparate tienes que saber venderte”.

En cualquier caso, los jóvenes publicistas están encantados de compartir algunos consejos con los estudiantes de Publicidad del CEU que afrontarán el próximo curso este innovador reto formativo.

 

“Que elijan un grupo en el que se sientan cómodos, que se conozcan y puedan expresar su opinión sin ningún tapujo. Los compañeros en este trabajo son muy importantes y por ello deben de pensarlo muy bien”, afirma Julia Lledó. “Por otra parte, continúa, es esencial que trabajen desde el principio hasta el final, en el sentido de que las tres fases son muy importantes, porque si una de ellas falla, no se llega a winner. Y, una vez se tenga la idea clara, hay que potenciarla y apostar por ella al 100%. Si tu no crees en lo que estás proponiendo, nadie más lo hará”.

María Monrabal, que coincide en lo esencial con su compañera añade: “Que consulten absolutamente todo a los profesores. En el CEU tenemos la suerte de que se implican mucho con nosotros, y hay que aprovecharlo. Y que se cuestionen cada paso durante el trabajo y no se sientan mal por desechar ideas. Buscar la coherencia cuesta tiempo”.

Ángela Mostert pone el acento en la constancia. “Sin duda, mi primer consejo es no tirar la toalla, porque, aunque haya momentos de tensión y de agobios, todo pasa y, al finalizar, todo sale bien”, asegura. “También, y aunque cuesta muchísimo,  hay que intentar llevar el tiempo controlado; eso provocará que puedan dormir en los meses del Winner…”, advierte la futura publicista.

“Y, concluye Francisco Carrasco, sobre todo, que se lo pasen bien haciéndolo”.