Carmela Cuevas: una maestra innovadora en Chile

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Se graduó el año pasado en Educación Primaria, con la mención de inglés, en el CEU de Castellón. Y ya está trabajando con contrato indefinido en el lugar elegido por ella y su marido para cumplir sus sueños: Chile.
Desde Craighouse school, un colegio de referencia en este país, Carmela Cuevas comparte con la comunidad CEU reflexiones sobre sistemas, metodologías e innovación educativos. La joven maestra nos cuenta, además, cómo está viviendo dos retos: el de integrarse en una cultura tan diferente y, el más importante para ella, el de lograr que los niños aprendan disfrutando.

La alumni de Magisterio del CEU en la entrada del emblemático colegio chileno

¿Cómo lo has hecho? Un contrato indefinido como maestra de Primaria. Un poco lejos, además.

(Risas). Sí. En 2016, al que era entonces mi novio, hoy mi marido, le hicieron varias propuestas para trabajar fuera de España, pero entre los dos decidimos que nos apetecía un reto y decidimos escoger el paradero más lejano ofrecido, que era Chile. Dos meses después de decidir el destino, nos casamos y comenzamos con los trámites del visado. Aunque él no tenía problema por su contrato de trabajo, yo dependía completamente de su visado. Es verdad que yo había mandado algunos currículums a colegios chilenos, pero no tenía esperanzas de encontrar nada tan rápido. Y, sin embargo, dos semanas antes de coger el vuelo, paseando por Castellón, recibí un correo de uno de los colegios más reconocidos de Chile, Craighouse school. Me pedían que en dos horas tuviéramos una videoconferencia por Skype. Corrí a casa, encendí el ordenador y esperé la llamada.

Esa entrevista tuvo que ir bien…

Eso parece (risas). Esperé durante media hora hasta que por fin sonó y descolgué muy nerviosa. ” Hello Carmela, it has been long since you got in touch with us, how are you? ” “Hello, I’m really pleased to be on an interview with you, thank you. Actually I’m really nervous too”… Después de una hora de entrevista, recibí un mail del colegio con un documento adjunto de 90 preguntas: un test psicotécnico. Lo contesté y reenvié junto a una carta de presentación escrita a mano y escaneada. Todo muy rápido, porque al día siguiente me concretaron una hora para hacer otra entrevista más personal que duró una hora y media. Y a la semana recibí un correo ofreciéndome un contrato como maestra de Primaria en el colegio un mes más tarde.

A los alumnos de Magisterio les recomendaría trabajar con niños durante la carrera. Estar al “mando” de 25 puede resultar agotador, pero un maestro nunca se rinde, debe de sonreír y seguir jugando

A los pocos días cogíais el vuelo, ¿no?

Sí. Y ya sin incertidumbres y con planes de trabajo. Todos los nervios de meses atrás se convirtieron en tranquilidad. Y el primer mes en Chile, reservado inicialmente para buscar trabajo, se había convertido en un tiempo extra para conocer este gran país.

¿Cómo fue la adaptación personal y profesional a un lugar tan diferente a España?

Primero sentí miedo, era algo desconocido y Sudamérica no es Europa. Pero tuve mucho apoyo por parte de todos los profesores, que me motivaban y me ayudaban a descubrir lo maravilloso que es Chile.

Haber entrado en este colegio ya significaba mucho, ya no solo por los reconocimientos que tiene en Chile, sino por trabajar el método que trabajan. No tiene nada que ver con lo que conocemos de nuestra Educación Primaria. Se trata del modelo PYP (Primary Years Programme) junto con el IB (International Baccalaureate Organization).

¿Cómo?

Es un método muy curioso y creo que ayuda bastante a los alumnos. De hecho, es ideal para el aprendizaje de los niños. Para mí, al tratarse de una nueva experiencia, está siendo una labor bastante dura, ya que hay que hacer un challenge diario para contemplar todos los contenidos y conceptos que establece el Gobierno mediante juegos y actividades prácticas.

Apenas usamos las libretas para anotar y, por supuesto, ningún libro. En realidad, en Chile, el sistema educativo es parecido al sistema que conocemos en España, y este método es más bien propio del Craighouse school.

Con otras maestras de Craighouse school. La alumni destaca la estrecha colaboración entre los docentes

Para que entendamos mejor el funcionamiento del colegio, ¿nos cuentas cómo es un día cualquiera allí?

Las clases comienzan a las 8:05 horas mediante diferentes rutinas que decide cada profesora, igual que el horario. Cada profesor dedica el tiempo que cree necesario a la asignatura que considera en cada momento. Existen dos breaks, uno para lo que nosotros llamamos almuerzo y otro para la comida, que acá, en Chile, son breakfast de 30′ y almuerzo de 70′. A las 15 horas todos los alumnos están ya en la micro (autobús) o siendo recogidos por sus papás.

En cuanto ya no quedan alumnos en la sala (aula), fichamos y nos vamos a casa también, excepto los viernes. Ese día nos reunimos todas las tutoras con la coordinadora de curso para comentar todo aquello que se considera, desde cuestiones de alumnos hasta métodos… y para compartir experiencias o juegos realizados con las compañeras.

La buena onda es exagerada: no existen los alambreos (cuchicheos) y malos rollos entre profesores. Al contrario, es colaboración pura.

¿Cuáles son tus funciones?

Soy tutora de segundo de Primaria. Esto incluye, como en España, tutorías con alumnos y padres, dar las clases de arte, tecnología, inglés, matemáticas, ciencias y lectura. Castellano y educación física le corresponden al profesor especializado.

Obviamente estás muy integrada, solo hay que escucharte hablar, para los pocos meses que llevas allí.

Sí. Dos. Y la verdad es que creo que no puedo haber aprovechado más mi tiempo. Puesto que debo enseñarles geografía, sociales, arte… quiero aprender y conocer sobre Chile, su historia, artistas, lugares…

Día que tengo libre, día que aprovecho para conocer su cultura y mimetizarme con ella.

Carmela Cuevas aprovecha cada día libre para conocer a fondo el país con la vista puesta en su labor docente

No será fácil en un país tan grande…

Justo. Chile es un país tan largo que lo podemos dividir en tres zonas: norte, centro y sur. La cultura cambia de forma exagerada según en qué zona te encuentras. De momento, me he ido de roadtrip a la zona del sur, llegando hasta la Patagonia chilena, conociendo todos los pueblos que colindan con la carretera austral… Lo próximo será conocer el norte, el desierto de Atacama.

Y en el ámbito educativo también es un aprendizaje constante. Hay mucha colaboración entre mis compañeras de curso y es un income constante de información, nuevas prácticas, métodos, conceptos, protocolos… He llegado a colapsarme con tanta información, pero es gratificante cuando lo incorporas y lo pones en marcha.

Vamos a hacer otro viaje. Al pasado. ¿Crees que la formación universitaria que has recibido te está sirviendo para adaptarte a una realidad tan diferente?

Es complicado, yo creo que esa formación tiende hacia este futuro próximo que estoy experimentando en Chile. La idea general sí se ha mostrado en los años de carrera en el CEU, y gracias a eso soy muy optimista con esta nueva metodología.

Creo que lo que falla es que hacemos unas prácticas en colegios en los que todo lo que se aprende en la carrera luego apenas se ejecuta, porque, al final, en la realidad, te limitas a mirar el libro, explicarlo y mandar deberes, fin. Y al día siguiente vuelta a empezar.

Unas prácticas en un colegio con el sistema del Craighouse school hubiera sido la mejor manera de abrir la mente, de dejar que la creatividad inundara los pensamientos, de hacer de la educación algo apasionado, algo gratificante y, sobre todo, algo significativo para los alumnos.

“De momento, me he ido de roadtrip a la zona del sur”

Confiemos en que llegue ese día. Respecto al CEU, ¿qué valoras más de esa etapa de tu vida?

Las ganas, el entusiasmo… No sé si puedo hablar de nombres…

Los profesores tienen un rol muy importante en la universidad y lo cumplen estando cercanos a los alumnos y mostrando su pasión. Del CEU guardo muchos recuerdos, y todos muy positivos

Por supuesto.

Pues es cierto que me marcaron algunos, en especial Jose María, que hacía que me cuestionara todo; Carmen, apasionada de la enseñanza, que me trasmitía lo que siento yo hoy, y la tomo como ejemplo; Rosa, que me hizo buscar la perfección; Andrés, que me hizo descubrir un lado artístico de mí misma; y Marga y David, que derrumbaron mis muros con su incondicional apoyo.

Considero que los profesores tienen un rol muy importante en la universidad y lo cumplen estando cercanos a los alumnos y mostrando su pasión.

Del CEU guardo muchos recuerdos, y todos muy positivos.

Con sus compañeros de promoción de Magisterio del CEU de Castellón el día de la Graduación

No sabes cómo nos alegramos. Seguramente algún estudiante de Magisterio que esté leyendo tu historia, agradezca algún consejo.

Pues, por si ayuda, le recomendaría trabajar con niños desde antes, durante la carrera. Estar al “mando” de 25 niños, en el mejor de los casos, puede resultar agotador, pero un maestro nunca se rinde, debe de sonreír y seguir jugando. Un profesor sin vocación/ganas puede hacer mucho daño a un alumno.  

Tú trabajaste con niños antes, ¿no?

Sí. En una academia, “Buddies”. También dando clases particulares de inglés a diversos niños y trabajando junto a una psicóloga diferentes modelos de trabajo para incrementar la motivación en escolares de Primaria.

Finalmente, antes de viajar hasta Chile, estuve trabajando junto con niños del espectro autista y con discapacidad intelectual.

Para ser maestro, al menos en Primaria, debes de ser niño primero

Carmela, la pregunta es obligada. ¿Cómo crees que debería ser un maestro del siglo XXI?

Considero que, para ser maestro, al menos en Primaria, debes de ser niño primero.

Me encanta ver los dibujos animados “monitos” que ven mis alumnos para poder relacionar conceptos con su día a día. Les pido que me enseñen a jugar a sus consolas o que me cuenten que es lo que más les gusta hacer. Sobre todo, quiero ser cercana a ellos, pero adulta, para que sepan que me tienen en cualquier caso para sus problemas. Me gusta que confíen en mí, tanto para contarme cosas buenas como malas. Paso muchas horas con ellos y tengo dos metas: lograr que sean personas íntegras y que sufran lo menos posible. No sé cómo debe de ser un profesor, pero tengo claro lo que debe conseguir.

CON LOS NIÑOS tengo dos metAS: lograr que sean personas íntegras y que sufran lo menos posible

Entonces, ¿qué es la educación para ti?

Te cuento mi caso. Supongo que la educación en mi infancia ha sido algo obligado, algo que no me gustaba y odiaba. Nunca me gustó el colegio porqué sufrí lo que hoy está tan presente, “bullying”. Y solo importaba escribir lo mismo que ponía en el libro, pero de memoria y en un examen.

¿Qué me hubiese gustado que fuera la educación? Algo divertido, donde poner en marcha diferentes actitudes como curiosidad, respeto, creatividad, superación, independencia… Disfrutar de conocer y querer más, tener sed de aprender y disfrutarlo. Sobre todo, una manera de disfrutar y, de paso, adquirir conocimientos.

lA EDucación debería ser disfrutar de conocer y querer más; tener sed de aprender y disfrutarlo

Pues confiamos en que lo logres con tus alumnos. Muchas gracias, sigue disfrutando y hasta siempre.

A vosotros.