Enviado especial en Madrid: Borja Gregori / Imágenes: EFE-J.J.Guillen
“Esta es la juventud del Papa” o “León, amigo, España está contigo” han sido algunas de las frases que los más de 300.000 jóvenes gritaban y coreaban en las céntricas calles de la Castellana y Concha Espina a la espera del papa León XIV para la Vigilia de los Jóvenes.
La fiesta arrancó varias horas antes de la llegada del Santo Padre a la plaza de Lima, lugar del primer acto multitudinario de la visita del Papa a España. Los jóvenes llenaron los alrededores del Bernabéu desde el mediodía para poder ver al Santo Padre, con banderas del Vaticano y de España, asociaciones y congregaciones de diferentes puntos del país, demostrando que la fe católica no es una moda, sino una verdad. Una idea que resume que la fe no es una tendencia pasajera ni una simple tradición, sino una convicción profunda.

Precisamente con ese título, “La fe no es moda”, arrancó el acto previo a la Vigilia de los Jóvenes. El alicantino Guille Climent y Aisha Urura, presentadores del acto, quisieron recordar las palabras de san Agustín: “Quien alaba cantando, alaba con alegría”. De hecho, la emoción se palpaba en el ambiente y, con la Virgen María presidiendo el acto, durante las diferentes actuaciones musicales, los miles de feligreses fueron preparando el corazón para la llegada del Papa con cánticos como “¡Viva la Virgen!”. También hubo momentos para recordar a los perseguidos por su fe.
Madrid demostró que estaba haciendo Iglesia. De hecho, Antonio José, ganador de La Voz, quiso dirigirse especialmente a los jóvenes: “Sed felices y disfrutad de la visita del Santo Padre. ¡Que viva la juventud!”. No en vano, el refranero lo dice claro: “Quien canta, su mal espanta”, un dicho popular que recuerda que la música y el canto ayudan a alejar la tristeza y las preocupaciones, y acercan a Dios.

Y así fue. Los grandes ejemplos fueron los diferentes jóvenes artistas cristianos, muy conocidos entre el público joven, que actuaron antes de la llegada del Papa. Entre ellos estuvieron Depol, que cantó su tema Quién diría; Malmö 040, que interpretó Matar la pena; Beret, que hizo disfrutar a miles de personas con Superhéroes; y Siloé, con Todos los besos. Los vallisoletanos destacaron que la palabra está al servicio de Dios y pidieron por los presentes.
También hubo un momento para testimonios de jóvenes sobre la fe mientras se rezaba el Rosario, un momento íntimo para poner el foco en la cruz. Por último se cantó el himno de la visita del papa en una versión en la que se combinaba diferentes idiomas.



