Informa Gonzalo Escrig / Imágenes: Zhanzhi Chen
Ernesto Sevilla, Chema García y Miguel Esteban han sido protagonistas del recientemente celebrado Salón del Cómic en Valencia con la presentación de su nueva serie para HBO MAX España, ‘Pobre Diablo’. Una serie que ha estrenado el pasado 17 de febrero y que ha conseguido una buena reacción de la crítica y del público, por igual, llegando a ser una de las series más vistas de la plataforma.
Durante la presentación de la misma, Miguel Esteban, cocreador y guionista de la serie, habló en el Salón del Cómica valenciano sobre la animación adulta, asegurando que la animación ha tenido un nivel de excelencia, muy habitual, con ejemplos muy evidentes como ‘Los Simpsons’ o ‘Rick & Morty’. Aunque, según su experiencia, la industria en España no ha llegado al mismo nivel. “Lo anómalo siempre ha sido la situación española, teniendo tantos animadores. Para cambiar el panorama de la animación, alguien tiene que atreverse a hacerlo, a atreverse a cambiarlo”, afirmó.

Por su parte, Ernesto Sevilla habló del proceso de preproducción. Para el cómico, las expectativas puestas en la serie y, el qué dirán, creó estrés durante la creación de la serie. No obstante, Sevilla también dejó claro que en ningún momento dejaron que les influyera: “Intentar gustar a alguien en concreto es el camino más rápido para no gustar a nadie”, aseveró.
El director de arte, Chema García, quiso recordar la pandemia, pues la animación les permitió seguir trabajando a pesar del confinamiento. “En la parte de arte influyó mucho el tema del confinamiento: la animación daba muchas facilidades para rodar”, aseguró. García enfatizó también el “asombroso” trabajo técnico realizado por los animadores, al hablar del proceso de producción. “Ha sido una producción asombrosa a nivel técnico: en catorce meses hemos hecho más de 200 minutos de animación”.
Esteban, al escuchar a su compañero, recordó al público el funcionamiento de las series de animación y el trabajo de los actores de voz, pues a su entender, hay que diferenciar entre los trabajos de voz y el doblaje. “Nosotros grabamos las voces antes de hacer la animación y son los animadores los que toman la voz de referencia para tener en cuenta la expresividad facial de los personajes. El doblaje es algo muy distinto”.

Sevilla, al ser preguntando por los límites de la comedia y si ellos mismos se habían impuesto líneas rojas, afirmó que jamás hubo autocensura, aunque recordó una de las anécdotas, resultado de uno de los chistes de la serie. “En un momento de la serie, un gato hace un chiste sobre que el personaje de Ross en Friends no se merecía a Rachel. Este comentario llegó a la creadora de la serie, a quien no le hizo gracia y finalmente tuvo que ser eliminado”.
A su vez, García concluyó su intervención haciendo balance de la primera temporada. Con las esperanzas puestas en la renovación de la serie por parte de HBO, solo pudo decir que lo que más ilusión les ha hecho es que la industria haya visto que se puede hacer una serie de estas características. “Espero que esto no sea una excepción, sino la regla”, concluyó.



