
Una cónica de Andreina Pietri / Imágenes: MBFWMadrid
La Mercedes-Benz Fashion Week tuvo como escenario en su cuarta jornada de desfiles de la temporada otoño-invierno 26/27 el pabellón de IFEMA Madrid. Tras tres días celebrándose en espacios más íntimos de la capital, como el Palacio de Cibeles o el Palacio de Fernán Núñez, el recinto ferial abrió sus puertas a algunos de los diseñadores más destacados en el panorama español. Una jornada que se convirtió en uno de los días más esperados ya que reunía numerosos nombres destacados de la moda a nivel nacional como Coosy x Miguel Palacio, Simorra, Ágatha Ruiz de la Prada, Hannibal Laguna, Erroz, Custo Barcelona, Malne y Maison Mesa.
Durante la mañana, IFEMA recibió un elevado aforo de público general, así como de personalidades del sector e invitados especiales a los desfiles. La sinergia entre Coosy y Miguel Palacio inauguró un día cargado de sorpresas y pasarelas de gran nivel, con un front row que recogió diversos ámbitos de la esfera pública, desde la política, con la presencia de Alberto Núñez Feijoo, hasta la farándula, con Carmen Lomana.
El segundo desfile fue el de Simorra, que presentó su colección “TEXERE” inspirada en el arte de tejer como forma de expresión y transmisión de historias. La pasarela mostró principalmente una paleta de colores neutros combinados en capas y estampados como los cuadros escoceses. Además, presentó una capsula de prendas más informales con vaqueros y jerseys para el día a día. Los zapatos incluyeron tacones rojos que daban un contraste atrevido a los predominantes tonos tierra, verdes y rosa palo. La colección también incorporó detalles de tul combinado con cuero, mostrando un equilibrio entre delicadeza y fuerza.

Seguidamente, llegó una de las colecciones con más expectación entre los asistentes. Ágatha Ruiz de la Prada desveló en Madrid una reinterpretación de su propio universo creativo en la que revisitó sus códigos más reconocibles desde una perspectiva actual. Sobre la pasarela se vieron trajes de bloques de color combinados con gafas y alpargatas, así como tacones dispares en tonos vivos acompañados de calcetines altos. Los volantes de formas orgánicas construyeron siluetas que recordaban a criaturas marinas, mientras que elementos como tartas, maletas o detalles más surrealistas como cuernos de reno y mariposas en la boca reforzaron el carácter lúdico de la colección. La paleta, dominada por rosas y verdes, consolidó una propuesta fiel a su identidad, donde el color y la fantasía siguen siendo el eje central.
Hannibal Laguna cerró la mañana por todo lo alto con “BLACKNOIR”, una colección construida en torno al negro y sus matices. En ella destacaron los encajes, las lentejuelas y las faldas pomposas con volantes, que aportaban volumen y presencia a las siluetas. Los lazos, las texturas y los pequeños puntos en los tejidos reforzaron su principio del cuidado por el detalle en cada pieza. La colección se movía entre contrastes, alternando la intensidad del negro con la aparición de vestidos completamente blancos, trabajados con flores de volantes que aportaban ligereza sin romper la coherencia del conjunto. Tejidos como el terciopelo de seda, la organza plisada o las gasas generaban movimiento en una propuesta profunda donde la arquitectura del diseño y la técnica meticulosa definieron el resultado final que no dejó a nadie indiferente.

La mañana confirmó la fuerza de la moda española con una jornada en la que distintas firmas mostraron la solidez, creatividad y diversidad del panorama nacional. Un inicio que no hizo más que marcar el ritmo de un día especialmente potente en IFEMA, que continuó durante la tarde con los desfiles de Erroz, Custo Barcelona, Malne y Maison Mesa, completando así una jornada en la que el talento español brilló ante la mirada de la industria enfocada en Madrid durante su fashion week.




