Una entrevista de Laura Fargueta / Imagen: Planeta
Con la publicación de Literariamente tuya, Nerea Erimia se afianza como una de las nuevas voces de la comedia romántica, ese género que en los últimos años ha resurgido con fuerza dentro del sector editorial nacional e internacional. La autora asturiana, con una trayectoria forjada desde los foros de escritura hasta la edición tradicional, regresa a las librerías tras Manual para conquistar a la señorita Rochester. En esta nueva novela, Erimia sitúa la acción entre Nueva York y la campiña inglesa para narrar la historia de Bianca Blake, una escritora de éxito obligada a trabajar con un editor británico tan metódico como reservado. Entre tensiones profesionales, referencias literarias y una química imposible de ignorar, Literariamente tuya combina humor, romance y metaliteratura para reflexionar sobre el amor, la vocación creativa y las inseguridades que acompañan al acto de escribir.
Su nueva novela es, al mismo tiempo, una comedia romántica y una declaración de amor a la literatura. ¿En qué momento supo que quería escribir una historia que dialogara de forma tan directa con el propio mundo editorial?
Acababa de leer un par de libros de comedia romántica que tenían particularmente que ver con ese tema. Me dije a mí misma que había encontrado una especie de cliché que me gustaba: el mundo literario dentro de los propios libros. Le propuse a una compañera que leyera esos dos títulos y que escribiéramos algo relacionado con eso, como juego de rol. Perfilamos un par de personajes con cuatro características básicas, pero ella trabajaba y no podía continuar la historia con la velocidad que a mí me habría gustado. Así que le dije que tenía muchas ideas y le pregunté si me dejaba desarrollar la historia como novela.
Ha construido una protagonista, Bianca Blake, que rompe la cuarta pared y tiene una voz descarada, irónica y muy consciente de sí misma. ¿Cómo trabajó esa voz narrativa para que resultara fresca sin perder profundidad emocional?
Me gusta muchísimo el humor en todas sus vertientes: el humor inglés, el humor negro, el inteligente, el absurdo, el blanco… En este tipo de comedias románticas no suele haber personajes tan directos, por regla general, y menos mujeres. A mí me interesa crear personajes femeninos incómodos, para que quienes sean así puedan identificarse y no quedarse solo con el estereotipo de protagonista idealizada que suele figurar en novelas del género, como Gente que conocemos en vacaciones o las primeras protagonistas de Ali Hazelwood.
En contraposición, llama la atención la sensibilidad de Adam, el protagonista masculino, que debe enfrentarse a la presión social sobre la masculinidad y la contención emocional tras atravesar el duelo por el fallecimiento de su mejor amigo.
A Bianca la trazo con características que tradicionalmente se han considerado más masculinas: llamar la atención, golpear la mesa, ocupar espacio. Muchas veces las mujeres han sido educadas para ser más discretas o calladas. Con él hago un poco lo contrario: lo sitúo en contacto con su lado más emocional sin que pierda su identidad. Creo que, en general, nos falta un poco esa integración de ambos lados.
En la trama, el amor romántico convive con el amor por los libros y por el propio acto de escribir. ¿Qué autores han sido sus referentes literarios al construir esta historia?
Mis referentes pueden ser Jane Austen porque he leído sus libros, o Misión Imposible porque también me encanta la saga. Al final, a una persona la conforman todas sus partes, tanto las más elevadas como las más absurdas. Yo estudié Producción Audiovisual porque la ficción me resulta más agradable que la realidad. Me alimento de las películas, las series y los libros que consumo. En el instituto, mucha gente se quejaba de tener que leer clásicos y prefería literatura juvenil. En mi caso era al revés: me recomendaban literatura más juvenil y no me llamaba tanto la atención. En cambio, leer La Odisea, Otelo, Edipo Rey o Antígona sí me interesaba. Creo que hay que leer de todo.
La ambientación funciona casi como un personaje más: del ritmo frenético de Nueva York a la calma casi nostálgica de la campiña inglesa. ¿Qué papel juega el espacio en la evolución emocional de los protagonistas?
Bianca está enamorada de Nueva York, pero lo cierto es que está enamorada de la imagen que puede construir de sí misma allí, algo que no podía cuando vivía con sus padres. Adam ama Inglaterra, pero en su entorno existen ciertos prejuicios que necesita superar, y por eso decide marcharse a Nueva York. Cada uno se identifica con un espacio distinto, pero siguen conectados. Con Bianca y Adam ocurre lo mismo: proceden de lugares diferentes y discuten sobre cuál es mejor, pero en el fondo se parecen más de lo que creen.
¿En qué diría que ha evolucionado su mirada desde Manual para conquistar a la señorita Rochester hasta Literariamente tuya?
Creo que ahora sé encajar mejor los elementos y hacer que el ritmo funcione. En la parte técnica me veo más segura. Leer más comedia romántica también te ayuda a entender qué funciona y cómo aplicarlo a tu propia historia.
¿Siente que el género romántico todavía necesita defender su legitimidad cultural?
Muchas veces lo critican personas que quizá no están bien ubicadas respecto a lo que buscan. Mi intención al escribir esta novela es, sobre todo, entretener. También introducir alguna pequeña reflexión, pero principalmente ofrecer ocio, que quien lo lea pueda olvidarse un rato de sus problemas. No puedes comparar este tipo de libros con otros que persiguen objetivos distintos. Muchas novelas clásicas también se escribieron por entregas y con una finalidad económica. A veces olvidamos que el entretenimiento también cumple una función cultural.
¿Tiene planteado, en un futuro, adentrarse en otros géneros más allá de la comedia romántica?
Me gustaría. Lo que pasa es que ahora mismo la comedia romántica es una especie de “win-win”: me resulta más ágil escribirla, me divierte, a los lectores les gusta y es un buen momento para el género. Pero tengo empezado un proyecto de romance gótico; llevo unas cien páginas. Me encanta ese tono, algo muy La cumbre escarlata, de Guillermo del Toro.
Finalmente, ¿ya piensa otros proyectos editoriales para un futuro próximo?
Siempre estoy escribiendo porque es mi ocio, aunque ahora intento que sea algo más que eso. Tengo otro manuscrito terminado, también comedia romántica, pero diferente. Y estoy trabajando en otra historia con cierta inspiración en el universo clásico, algo que sigue también la línea de Jane Austen, aunque ambientada en época contemporánea.





