La ACdP reivindica el compromiso público del catolicismo en la CEU UCH

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Informa: Gonzalo Escrig / Imágenes: Zhan-zhi Chen

La ‘Comida coloquio’ organizada por Pastoral y Voluntariado ha reunido en el Paraninfo a Domingo Pacheco, Vicente Navarro de Luján y José Manuel Amiguet para reflexionar sobre historia, medios y vida pública

La Universidad CEU Cardenal Herrera ha acogido en su Paraninfo la ‘Comida coloquio’ titulada ‘¿Qué necesitas del mundo de hoy? Una mirada de la ACdP’, organizada por Pastoral y Voluntariado. El encuentro ha reunido a estudiantes y profesores en un ambiente distendido para dialogar con los ponentes mientras compartían mesa, siguiendo el formato participativo propuesto por la organización.

El capellán mayor de la CEU UCH, Domingo Pacheco, ha abierto el acto con un recuerdo a los orígenes de la institución y de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP). “Queremos poner en valor a aquellos que fundaron esta casa, el CEU y la ACdP”, ha afirmado, con una mención especial a su primer presidente, Ángel Ayala. Pacheco ha animado a los asistentes a formular preguntas y reflexiones para enriquecer el coloquio con los ponentes.

Recorrido histórico de la ACdP

El rector honorífico, Vicente Navarro de Luján, ha subrayado que “presentar la ACdP conlleva la necesidad de hacer un cierto recorrido histórico”. En su intervención, ha contextualizado el nacimiento del movimiento en la situación del catolicismo español a finales del siglo XIX y comienzos del XX.

“He de hacer una referencia a la situación que vivía el catolicismo a finales del siglo XIX y principios del XX. La Constitución del 12, la Pepa, constituyó una cierta libertad de prensa y religión”, ha explicado. Sin embargo, ha recordado que con el regreso de Fernando VII se derogó la Constitución de Cádiz, consolidándose “un predominio de un catolicismo de una sola visión, muy conservador”.

Navarro de Luján ha descrito un siglo XIX “absolutamente integrista” y dividido entre liberales y absolutistas, tensión que ha desembocado en la primera guerra carlista. En ese contexto, ha señalado que “un grupo de chavales, entre ellos Ángel Herrera Oria, de la mano del padre Ayala, crean un grupo con la ambición de que el catolicismo evolucione”.

Según el rector honorífico, Herrera ha percibido que el catolicismo español no estaba presente “en los medios de comunicación, ni en la vida colectiva, ni en la vida política”, tres ámbitos que han marcado su trayectoria. De ahí ha surgido la refundación de El Debate, “un periódico evidentemente católico, con una editorial marcada”, cuya aparición “ha supuesto una revolución de la prensa católica” porque “no pretende adoctrinar, sino hacer periodismo”.

Navarro también ha recordado las misiones de propaganda política impulsadas por Herrera como reacción a la conocida “ley del candado”, así como la fundación del Partido Social Popular y la posterior dictadura de Miguel Primo de Rivera, ante la que Herrera ha mantenido “una posición crítica, aunque no contraria”.

Con la llegada de la Segunda República, ha destacado que Herrera ha defendido que “el católico, por serlo, no está condicionado por la monarquía o la república”, y ha instado a aceptar el nuevo régimen y colaborar con él, en contraste con editoriales de otros medios que identificaban religión y política.

Información, criterio y democracia

Por su parte, el decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación, José Manuel Amiguet Esteban, ha centrado su intervención en la necesidad de formar criterio en una sociedad mediática y compleja.

“Para entender la vida, el ser humano debe tener cierta información respecto a la vida pública”, ha señalado. A su juicio, en las democracias liberales estar informado es “una obligación moral”, ya que la opinión individual influye en la vida de los demás.

Amiguet ha explicado cómo el paso de la transmisión oral a la expansión de los medios de comunicación ha ampliado el universo conocido y la esfera pública. “A partir de mediados del siglo XX, y la aparición de la televisión, entramos en una sociedad donde todo está conectado. Los medios ya no solo informan, sino que configuran cómo es tu vida y en qué dedicas tu tiempo”, ha afirmado.

En un contexto de creciente complejidad técnica y mayor densidad de derechos ciudadanos, el decano ha defendido la necesidad de aprender a discernir la información recibida. “Ya no vale saber un poco de cada cosa, sino que debemos saber aprender y discernir todo aquello que recibimos como información”, ha asegurado.

En este sentido, ha subrayado que la ACdP ha puesto en marcha un proyecto para estructurar y difundir información compleja de forma accesible. “Por eso son propagandistas: porque ayudan a propagar información complicada de forma simple”, ha concluido.

El coloquio ha finalizado con un turno abierto de preguntas en el que los asistentes han podido dialogar con los ponentes sobre el papel del catolicismo en la esfera pública y los desafíos actuales de la comunicación y la participación democrática.