Una entrevista de Karen Daunis
Desde Ibiza al mundo, la moda artesanal española ha encontrado en la firma de Tomy Bonet un referente de creatividad, tradición y técnica impecable. Con más de cinco décadas de historia, la marca combina la artesanía local con un espíritu moderno, capaz de conquistar tanto a clientes fieles como a figuras internacionales. Hace unos años, la firma llamó la atención de Paris Hilton con sus diseños, y más recientemente alcanzó un hito histórico al vestir a la Reina Letizia con su icónico vestido “Mery”, consolidando su proyección nacional e internacional. En esta entrevista, Tomy Bonet nos habla de sus colecciones, las experiencias que marcaron su trayectoria, las tendencias que vienen y cómo ve el futuro de la moda artesanal.
¿Qué línea presenta, actualmente, la marca?
Tenemos varias líneas bien diferenciadas. Una línea bridal, muy importante para nosotros, pensada para novias que buscan algo especial y poco convencional. Luego está proto-moda, que es la parte más experimental de la marca, donde probamos nuevas ideas. Y también contamos con una línea de hombre, más pequeña, pero muy coherente con nuestro estilo mediterráneo. Buscamos prendas con lo que yo llamo “denominación de origen”.
¿Qué supuso para la marca vestir a la Reina Letizia y qué sintió al ver que llevaba su diseño?
Vestir a la Reina Letizia fue un momento inolvidable, un antes y un después para la marca. No solo por la visibilidad mediática que generó, sino porque supuso una validación del trabajo artesanal español: ver que una figura de ese nivel elige un diseño nuestro demuestra que la moda local puede estar a la altura de las grandes casas internacionales. Cuando me di cuenta de que llevaba mi vestido, primero sentí sorpresa y, poco después, una ilusión enorme. Al principio no estaba seguro, pero a medida que me acercaba fui reconociendo la silueta y finalmente exclamé: “¡Es mi vestido!”. Fue un subidón multiplicado: ver que alguien tan importante lleva algo que tú has creado, pensado y trabajado hasta el último detalle provoca una mezcla única de nervios y alegría máxima. Además, esta experiencia despertó un interés enorme por nuestras piezas y reforzó nuestro posicionamiento dentro del sector. Fue un orgullo absoluto para todo el equipo.
¿Cuál es la historia de este vestido?
El vestido se llama “Mery” y pertenece a la colección cápsula “Arrels”, inspirada en las mujeres de Ibiza. El nombre “Mery” viene de la primera clienta que lo llevó en un avance de temporada: María Fajarnés, consellera de Promoción Económica. La pieza se envió a la Reina mediante un proceso formal: Casa Real pidió muestras de la talla, se hizo el envío y finalmente confirmaron la elección. Es un vestido de hace un par de temporadas, y tras este evento, la demanda ha aumentado tanto que estamos trabajando en la reedición “Mery 2.0”, buscando telas y puntillas para mantener su esencia artesanal.


¿Y cómo fue la experiencia de vestir a Paris Hilton?
Fue una experiencia totalmente diferente pero igual de emocionante. Ella tiene un estilo muy marcado, glamuroso y mediático, y que confíe en un diseño español demuestra que la moda artesanal puede tener proyección internacional. Paris ha llevado desde looks étnicos y coloridos hasta vestidos con cristales y detalles muy elaborados. Ver cómo alguien con tanta personalidad elige algo que tú has creado es un subidón: sientes que tu trabajo llega más allá y conecta con un público completamente distinto, y eso resulta realmente gratificante para cualquier diseñador.
¿Cómo ha sido esta nueva edición de MOMAD para la marca?
Ha sido muy positiva. Hemos tenido clientas muy interesantes, sobre todo de la costa francesa, de zonas como Saint-Tropez ya que nuestro estilo es muy marcado y eso hace que el público que se acerca venga buscando algo concreto.
¿Qué tendencias cree que vienen con más fuerza?
El oversize está muy presente: cazadoras, bombers y prendas con más volumen. Es una forma de romper con lo demasiado normativo y aportar más libertad a la moda.
Para finalizar, ¿cómo visualiza el futuro de la marca?
Lleva 52 años existiendo y esperamos que siga muchos más. Mientras haya personas que valoren la artesanía, la creatividad y el trabajo bien hecho, seguiremos defendiendo nuestra manera de entender la moda.





