Una entrevista de Diego Estellés / Imágenes: Zaida del Río
El escritor, dramaturgo, doctor en Filología Hispánica, ganador del Premio Gran Angular 2020 y finalista al Premio Nadal 2010, Nando López, ha reivindicado la importancia de los clásicos de la literatura española a través de su nuevo libro ‘Pequeña Historia de la Literatura Española’. La obra es un viaje a través de la historia de nuestra literatura que forma parte de la colección de la editorial Espasa titulada ‘Pequeñas historias’. Los literatos consagrados de la literatura española junto a otros autores y autores menos conocidos por el público en general se dan cita en este trabajo escrito desde una perspectiva divertida, accesible a todo tipo de lector y llena de humor.
‘Pequeña Historia de la Literatura Española’ es, en esencia, un relato de la literatura de nuestro país, ¿qué criterio ha seguido para seleccionar los autores? ¿Hay alguno que se haya quedado fuera y que le hubiera gustado incluirlo?
Uno de los criterios que he seguido ha sido el de revisar el canon, sobre todo me importaba mucho recuperar autoras de las que no hablamos lo bastante y que algunas incluso no son conocidas todavía por mucha gente. También he tratado de que hubiera mucha diversidad y que los fragmentos elegidos fueran atractivos, porque me he planteado este libro como un viaje, una especie de crucero por la historia de la literatura que permita pasar por muchos lugares y que si te acaban gustando puedas revisitarlos.
En lo que respecta a la historia de la literatura, muchas veces ocurre que la investigación nos hace saber más sobre ciertos temas lo que cambia nuestra primera opinión o idea, afirmándola o negándola. ¿A la hora de escribir esta historia ha valorado estos nuevos discursos para desmontar ideas preconcebidas sobre ciertos autores o hechos?
He querido desmontar la lectura de algunos clásicos que se ha hecho siempre desde un criterio muy rancio y tradicional. Por un lado, he analizado esos textos y, por otro, he revisado los nombres que faltaban y que provocan una visión sesgada de la historia, como, por ejemplo, las sin sombrero, porque cuando hablamos del 27 no hablamos de ellas. En mi caso, formo parte del colectivo LGTBI y me interesa mucho la mirada de las autoras y de los autores que han hablado de estos temas, como pueda ser un libro fundamental que es ‘Oculto sendero’ de Elena Fortún.
«Alguien con catorce años no puede entender un texto del siglo XV si no tiene alguien que le ayude a comprenderlo y ese alguien es su profesor o su profesora»
Esta obra está repleta de personajes y momentos muy reconocibles y otros nuevos o desconocidos para el lector, ¿qué capítulo o autor ha sido el que más le ha gustado abordar?
La verdad es que me cuesta elegir porque he disfrutado como un niño escribiendo esta historia, pero diría una autora que me parece una mujer con una personalidad maravillosa a la que admiro mucho: Emilia Pardo Bazán. Tenía que contar cómo ella fue una pionera de la literatura escribiendo novela naturalista, su historia de amor y sexo, porque tuvo una relación con Benito Pérez Galdós que llevaron a escondidas. Me parece una mujer, apasionante, que supo defender sus ideas hasta el final. Ese capítulo lo he disfrutado muchísimo.
También cuenta que la literatura española está caracterizada por el humor y los antihéroes y pone como ejemplos el Quijote o la Celestina, ¿por qué lo cree así?
Porque los personajes más importantes y conocidos de nuestra literatura son antihéroes, son perdedores, son personajes a los que les ha ido fatal, personajes como el Quijote nunca ganaron ninguna batalla concreta, pero sí que ganan la batalla de la identidad. Nuestros personajes no suelen ser personajes nobles, sino que se enfrentan a situaciones imposibles y que suelen venir muchas veces de los márgenes de la sociedad y eso hace que nuestra literatura sea muy singular. El humor ha recorrido nuestra historia y caracteriza nuestra literatura y nuestro cine.

De un tiempo a esta parte la sensación de que, cada vez más, las personas leemos menos está instalada en la sociedad. ¿A qué cree que es debido y cómo se ha podido llegar hasta esta situación?
Tenemos una sociedad donde la lectura compite con muchas otras formas de ocio, pero a la vez conviven. En este sentido no soy pesimista porque escribo para adultos y para jóvenes y son muchos los jóvenes que devoran libros, más de lo que se cree habitualmente. Es bueno que todo conviva, aunque es cierto que encontrar el tiempo para leer, en una sociedad donde todo va muy deprisa y, cada vez, tenemos menos capacidad de concentración, lo hace difícil.
A pesar de encontrarnos ante un libro que es una introducción a las obras y los literatos más clásicos, ¿cree que este tipo de autores deberían ser leídos en etapas tempranas de los niños y jóvenes?
Creo que obligar a leer a ‘La Celestina’ con catorce años va a impedir que amemos el libro. Lo que tenemos que hacer es mediar, presentar muy bien ese libro y enamorar al público adolescente. Después, hay que ofrecer fragmentos, textos significativos de la obra y cuando llegue el momento, que lo lea si tiene interés y le gusta. Si obligamos a leer los clásicos a una edad demasiado temprana, sin ayudar, esa lectura se convierte en un infierno. Alguien con catorce años no puede entender un texto del siglo XV si no tiene alguien que le ayude a comprenderlo y ese alguien es su profesor o su profesora.
«He querido desmontar la lectura de algunos clásicos que se ha hecho siempre desde un criterio muy rancio y tradicional«
No obstante, lo apuntado, ¿usted cree que ’Pequeña Historia de la Literatura Española’ puede ser una buena herramienta para descubrir obras y autores clásicos que nos quedan muy lejanos o no conocemos bien? ¿Puede servir para que nuestros jóvenes u niños adquieran el gusto por la lectura y por nuestra literatura?
Creo que el libro puede ayudar. Estoy recibiendo muchos mensajes de profesores y profesoras que lo están recomendando en clase. El libro tiene una cuenta de Instagram que también es otra puerta de entrada a los clásicos. Este trabajo junto con la cuenta de Instagram tiene esa voluntad y objetivo de acercar los clásicos y que se entiendan y conozcan. Para mí el problema es que a veces la literatura no la podemos enseñar como algo arqueológico, sino que hay que enseñar los clásicos desde el presente.
Finalmente, usted que es escritor de larga trayectoria y laureado en el mundo de la literatura, desde su experiencia, ¿qué cree que debe tener una obra literaria para triunfar?
Este libro está lleno de obras que triunfaron, algunas en su momento y otras no, pero son consideradas piezas clave de la literatura. Creo que no hay una fórmula. Lo único que hay que hacer es leer mucho y que la historia tenga autenticidad, rigor, exigencia estética y algo interesante que contar, a partir de ahí hay que confiar en que el libro llegue, pero eso es algo que nunca vamos a saber. Ejemplo de esto es Cervantes, que cuando escribió su Quijote sólo quería hacer un libro de humor y no sabía que iba a pasar a la historia de la literatura universal.





