Una entrevista e imágenes de Karen Daunis
Higinio Mateu, diseñador valenciano nacido en 1972 y formado en la Escuela Superior de Diseño de Valencia, es una figura consolidada en la moda artesanal española. Desde su atelier en Castellón, ha desarrollado una carrera destacada en alta costura, gala, novias y ceremonia, con un enfoque muy personal, colorido y florido que refleja su identidad mediterránea. En esta entrevista concedida a El Rotativo tras su paso por la Semana de la Costura, Mateu nos habla sobre su visión de la moda valenciana, la inspiración detrás de su última colección “Historia de un sueño” y su filosofía creativa.
Termina de presentar en la Semana de la Costura su nueva colección «Historia de un sueño», ¿qué le inspiró para escoger ese concepto en su nueva creación?
Me inspiré en una pintura, concretamente en «Ofelia», de un pintor inglés, basada en la novela de Hamlet. Es una mujer en una especie de barca en un lago, con muchas flores y colores empolvados. Esa imagen me evocó delicadeza, romanticismo y un punto etéreo. Quise trasladar esa sensación de ensueño al diseño para contar una historia poética a través de la confección.
Y, ¿qué mensaje ha querido transmitir con ella?
Que la moda valenciana merece seguir siendo valorada. Hay muchísimo talento aquí, y quiero que la gente siga confiando en diseñadores locales. La artesanía, la creatividad y la innovación están vivas, y mi colección es un recordatorio de ese potencial.
Higinio Mateu es un referente de la moda artesanal valenciana. ¿Qué parte de la tradición local sigue defendiendo con fuerza, y cuál cree que debe evolucionar o romperse?
Defiendo especialmente los colores y las flores. Vivimos en una tierra increíblemente colorida y esa flor es parte de nuestra identidad. Siempre reivindico esa luminosidad en mis colecciones: bordados florales, estampados vivos, combinaciones que recuerdan a campos valencianos. Pero creo que también es necesario romper con ciertos elementos más clásicos o rígidos del pasado: necesitamos modernidad, patrones más atrevidos y materiales nuevos para que la tradición no se quede anclada, sino que evolucione.
Todos los creadores tienen una “obsesión silenciosa”. ¿Cuál es la suya cuando diseña?
Mi obsesión silenciosa es que mis clientas se sientan plenas con cada vestido. La clienta, al final, es la que vive el diseño. Me preocupo por cada detalle, porque quiero que cada mujer esté cómoda, feliz y segura cuando lleva una de mis piezas. Esa satisfacción es lo que me motiva día a día.

Usted que tiene voz propia en el mundo de la moda valenciana, ¿cómo ve el futuro de la moda en Valencia?
Veo muchísimo potencial. En Valencia hay un talento enorme, muchos diseñadores con ganas de innovar. Lo que falta muchas veces es visibilidad: que esos diseñadores sean realmente conocidos más allá de nuestra comunidad. Yo apuesto porque la costura valenciana siga consolidándose como referente, pero necesitamos más plataformas y apoyo para que nuestra moda se muestre con fuerza.
Desde su experiencia, si tuviese ante usted un diseñador o diseñadora novel, ¿qué consejo le daría a alguien que quiere iniciarse en el mundo de la moda y aún no sabe por dónde empezar?
Le diría que observe con atención y explore distintos diseñadores. Que siga mis redes y mis desfiles, no solo para ver qué está de moda, sino para descubrir quién crea moda con alma. La moda no es solo lo que se ve: es lo que se siente, lo que llevas por dentro y cómo lo proyectas al mundo.
Hagamos, para finalizar dos viajes en el tiempo… Si alguien visitase sus creaciones dentro de diez años, ¿qué le gustaría que sintiera al verla?
Me gustaría que sintiera belleza, alegría y satisfacción. Que al ver mis diseños, alguien entienda que no solo son prendas, sino sueños hechos realidad. Que la moda puede emocionar, que puede ser un reflejo de lo mejor de nuestra creatividad. Me encantaría que esa persona sonriera.
Y, por último, miremos al futuro, ¿qué espera de los próximos años?
Seguir creciendo. No me basta con crear una colección tras otra; quiero que mi marca sea un punto de referencia cada vez más fuerte. Sueño con que mis piezas inspiren a nuevas generaciones de diseñadores, y sobre todo, que siga disfrutando del proceso creativo durante muchos años.





