Dolores Enguídanos: «La ridiculez no está en la moda, sino en cómo la llevas»

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Una entrevista e imágenes de Karen Daunis

Dolores Costura es una firma de moda con base en Valencia que lleva décadas destacando por su elegancia, sobriedad y refinamiento. Fue fundada por Dolores Enguídanos en los años 80 y, tras décadas de trayectoria, hoy son sus hijas, Natalia y Beatriz, quienes están al frente del taller y la marca, continuando el legado de calidad, estilo atemporal y costura artesanal. En esta entrevista, hablamos con Dolores sobre su pasión por la moda, cómo ha evolucionado su visión a lo largo del tiempo y el mensaje que desea transmitir a quienes confían en su trabajo.

Lleva más de cuatro décadas creando moda. ¿Qué le sigue emocionando hoy del proceso de coser o diseñar?

Para mí, lo que me sigue emocionando es el reto de cada día. Tratar de crear cosas nuevas cada año o al menos esforzarme y superarme, un poquito más cada día, es lo importante. Me entusiasma más el proceso que el resultado final; disfrutar de cada momento de trabajo es lo que realmente me mantiene motivada después de tantos años.

Su trabajo ha vestido a varias generaciones. ¿Cómo ha cambiado la forma en que las mujeres entienden y sienten la costura desde sus inicios hasta ahora?

Es un tema tan amplio que podría hablar de él durante horas. La forma en que las mujeres viven la moda ha cambiado junto con el mundo. Antes la moda era más rígida, había reglas más estrictas de cómo vestirse según la ocasión. Hoy las mujeres buscan comodidad, personalidad y autenticidad, pero también quieren mantener elegancia y estilo. Mi papel ha sido siempre acompañarlas, ayudarlas a expresarse a través de la ropa sin perder la clase y la seguridad en sí mismas.

Recientemente, ha desfilado en la Semana de la Costura presentando cincuenta y dos creaciones, ¿cómo ha sido el proceso de selección de esas piezas?

Cuando decido crear algo es porque quiero que exista; si no, no lo hago. Muchas ideas se quedan en el camino, no todo lo que se empieza termina bien. He traído a la Semana de la Costura los vestidos que me parecieron más representativos en este momento, aunque constantemente estamos diseñando modelos nuevos. La colección sigue viva y en continuo movimiento: lo que hoy vemos, mañana podría estar acompañado de otras piezas.

¿Qué intenta transmitirles a sus clientas cuando entran a su taller por primera vez?

Creo que el estilo y la clase personal son algo que perdura en el tiempo. Siempre mantengo el mismo criterio: no hago cosas solo por ser modernas, porque en realidad casi todo es reinterpretación de épocas pasadas. Mi objetivo es que la mujer se sienta adecuada, segura de sí misma y proyecte esa seguridad a los demás. La moda es un vehículo para sentirse realizada tanto en el trabajo como en eventos sociales, y esa ha sido siempre mi forma de entenderla.

Si pudieras resumir tu filosofía de la moda en un mensaje para todos, ¿cuál sería?

Que cada persona busque lo que le haga sentirse bien consigo misma. Es importante vestirse de manera que, dentro de 25 años, al ver una fotografía, no te sientas ridícula. La ridiculez no está en la moda, sino en cómo la llevas. Siempre hay que buscar el equilibrio entre lo exagerado y lo adecuado, y eso es lo que te permite sentirte bien contigo misma.

Finalmente, ¿cómo imagina su trabajo en los próximos años?

No me lo planteo mucho. Para mí, el futuro es mañana si llego; si no, simplemente me quedaré en el camino. Mientras mi salud me lo permita, pienso seguir trabajando toda mi vida, porque es lo que me gusta, me divierte y me realiza cada día.