Informa: Lola Caballer / imágenes: CEU Media
El Paraninfo de la Universidad CEU Cardenal Herrera acogió recientemente una nueva edición de Dies Academicus en la que participó José Antonio Pérez Juan, Director general de Universidades en la Consellería de Educación, Cultura, Universidades y Ocupación y catedrático de Historia del Derecho con una conferencia titulada: “El sistema universitario valenciano: una mirada compartida desde la gestión y la vocación” y que fue seguida por estudiantes, profesores y representantes del ámbito universitario.
En la apertura, el rector Higinio Marín destacó la particularidad del invitado, “el único cargo en ejercicio que se ha invitado a estas jornadas”, y puso en valor su doble experiencia como jurista y académico. Pérez Juan agradeció la acogida y recordó sus 25 años en la Universidad Miguel Hernández de Elche con una frase que marcó el tono de la sesión: “Aquí me siento como en casa”.
Entre la idea y la práctica universitaria
A lo largo de su intervención, Pérez Juan reflexionó sobre la distancia —y al mismo tiempo la necesaria convivencia— entre el ideal universitario y las exigencias de la gestión. Recuperó el pensamiento de Newman, Humboldt y Ortega y Gasset para recordar que la universidad debe ser “un laboratorio de idiomas e ideas, un centro de creación cultural”. Y añadió una afirmación que repitió en varios momentos: “La universidad cambia la vida”. Sin embargo, advirtió de que esa vocación convive con estructuras administrativas cada vez más complejas. En sus palabras: “Sin gestión, la vocación sería solo una aspiración romántica; sin vocación, la universidad corre el riesgo de convertirse en una administración más”.
Un sistema universitario con retos claros
El conseller repasó la situación actual del sistema universitario valenciano, formado por nueve universidades —cinco públicas y cuatro privadas— con 145.000 estudiantes, 12 campus y 60 centros. Subrayó su papel como motor científico, responsable del 93,5% de la producción investigadora y del 100% de las patentes nacionales, además de su impacto económico: “Por cada euro invertido, retornan tres”.
En este contexto presentó Observeu, un nuevo instrumento destinado a sustituir las herramientas de evaluación anteriores y a reflejar de forma conjunta el trabajo del sistema universitario valenciano.
Relevo generacional y burocracia, dos frentes abiertos
Pérez Juan advirtió del problema del relevo generacional en el profesorado y del descenso previsto de alumnado de 18 años en los próximos años. En relación con el Programa María Goyri, que prevé 700 nuevos contratos, fue claro: “No tiene sentido convocar tantas plazas en seis meses y colapsar el sistema”.
También señaló la creciente carga burocrática como una amenaza real para la actividad académica, al consumir tiempo y energía que deberían dedicarse a la investigación y a la docencia.
En la parte final, el conseller se centró en la dimensión más humana del trabajo universitario: “Enseñar es un acto de esperanza”, afirmó. Reivindicó que la universidad sea un espacio donde generaciones distintas piensen juntas y se acompañen mutuamente. Antes de cerrar, apeló a la colaboración entre instituciones: “No hay universidad fuerte en un ecosistema débil. Necesitamos redes y alianzas”.





