El CLEC Fashion Festival concluye su sexta edición con Agatha Ruiz de la Prada y nuevos talentos valencianos

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Información e imágenes Carolina Sobieski

El Clec Fashion Festival acogió en su segunda jornada la creatividad de los diseñadores emergentes y el talento de nombres ya consolidados, en una sesión marcada por la innovación y la conciencia sostenible.

La segunda jornada arrancó con el desfile de Dolores Cortés, que presentó su colección Ndebele: un juego de transparencias y estampados inspirados en la cultura africana. La veterana diseñadora abrió la pasarela reafirmando su compromiso con una moda más ética y consciente. A continuación, los Desfiles Colectivos Emergentes llenaron el escenario de energía joven. Diversos diseñadores celebraron sus ideas a través de siluetas conceptuales, volúmenes experimentales, transparencias y técnicas de patchwork. El público presenció el futuro de la moda valenciana.

La tarde continuó con las apuestas individuales de los diseñadores emergentes, que presentaron sus colecciones con una fuerte identidad propia. Emeká inauguró esta sección con una propuesta colorida, futurista y diversa, en la que los detalles se convirtieron en los verdaderos protagonistas: modelos portando espadas, cestas de picnic y piezas que reinterpretan la artesanía desde una mirada contemporánea. Eugenia Giner, con su firma Shutter Spain, se inspiró en la Ciudad de las Artes y las Ciencias para crear diseños en blanco y azul que reflejaban la luz y la propia ciudad.

Maison Binôme fusionó lo clásico y lo contemporáneo con faldas sobre pantalones y una paleta sobria de grises, negros y blancos. La diseñadora demostró que lo clásico también puede ser rompedor. David Juan apostó por una actitud provocadora y diseños estructurados que rompían esquemas, mientras que Fernando Carbonell transportó al público a los años 60 con su juego de formas y volúmenes. Miriam MF fue la encargada de cerrar la sección emergente con una colección romántica, llena de flores y tejidos vaporosos que celebraban la conexión entre moda y naturaleza.

La tarde continuó con la sofisticación sobria de George Black, que tiñó la pasarela (casi entera) de negro con fuerza visual, seguido por Devol Studio, que combinó texturas y colores en una experiencia ecléctica que sorprendió a los asistentes. La diseñadora apostó por la superposición de materiales en una colección que poco a poco va perdiendo su color. Lo que inicia como un juego de colores, bolsos crochet y accesorios, se convierte en diseños de tonos sobrios y que juegan menos.

La pasarela se vuelve a convertir en una fiesta con Agatha Ruiz de la Prada, la responsable de cerrar los desfiles de este año. La firma, ya veterana en el CLEC, presentó su nueva colección comercial. Los diseños se diferencian por una apuesta al neón y sus figuras clásicas.

Una vez terminadas las pasarelas, el público se quedó para asistir al Fashion Creative Battle, donde rappers se unieron a los diseñadores para desfilar una vez más, esta vez de forma más dinámica. Los cantantes improvisaron freestyle mientras el público se animaba y hacía ruido, creando un ambiente vibrante y festivo. La ganadora de la noche fue Devol Studio, junto a Babiblackbull.

Como cada año, los Clec Superstar Awards pusieron el broche final a la jornada. El reconocimiento más importante, el Clec Fashion Star Award, fue entregado a Dolores Cortés. Esta sexta edición del Clec Fashion Festival volvió a demostrar que la moda puede ser mucho más que estética: puede ser conciencia, colaboración y cambio. Un encuentro entre artistas consolidados y aquellos que empiezan a moldear el futuro de la moda española