Redacción ROTATIVO – AGENCIAS – Imágenes: Vatican Media
El papa León XIV ha presidido este sábado el acto más multitudinario de su aún breve pontificado, el Jubileo de los Jóvenes, con cientos de miles de personas a las que ha emplazado a «construir un mundo más humano» y justo.
«Reflexionen sobre su manera de vivir y busquen la justicia para construir un mundo más humano. Sirvan a los pobres, y así den testimonio del bien que siempre nos gustaría recibir de nuestros prójimos», ha instado el pontífice, respondiendo a una pregunta.
El papa se ha desplazado a la explanada de Tor Vergata, en la periferia de Roma, para presidir una vigilia de oración con miles de jóvenes llegados de 146 países. León XIV llegó en helicóptero y después recorrió todo el lugar a bordo del papamóvil, saludando y bendiciendo a los jóvenes que le esperaban con emoción, algunos de ellos llegando incluso a acompañar corriendo a la comitiva pontificia.

Después, tomó la cruz del Jubileo en sus propias manos y encabezó a pie una procesión con decenas de muchachos hasta el escenario en el que presidió el acto.
«La amistad es un camino para la paz»
El papa ha dedicado la tarde a responder a tres preguntas planteadas por tres jóvenes: en inglés, su lengua madre por ser estadounidense; en español, su idioma adoptivo por sus muchos años de misión y obispado en Perú, su segunda patria, y en italiano.
«Queridos jóvenes, quiéranse entre ustedes, quiéranse en Cristo, sepan ver a Jesús en los demás. La amistad puede verdaderamente cambiar el mundo. La amistad es un camino para la paz», ha recomendado nada más empezar el encuentro.
En la primera pregunta, la joven mexicana Dulce María ha planteado al pontífice cómo se puede construir una amistad sincera o un amor genuino en un tiempo marcado por la tecnología y las redes sociales. Estas últimas herramientas, ha señalado citando las enseñanzas del papa Francisco, son «una extraordinaria oportunidad de diálogo» pero ha advertido de que «resultan ambiguas cuando están dominadas por lógicas comerciales e intereses que rompen nuestras relaciones en mil intermitencias».
«Entonces nuestras relaciones se vuelven confusas, inestables, a veces ansiosas. Cuando el instrumento domina al hombre, el hombre se convierte en un instrumento. Sólo relaciones sinceras y lazos estables hacen crecer historias de vida buena», ha defendido.

Por otro lado, en el momento de la pregunta en inglés, León XIV ha reivindicado que el mundo de hoy necesita voces de justicia y paz pero también el del futuro reclama esperanza. «¡Cuánto necesita el mundo de misioneros del Evangelio que sean testigos de la justicia y la paz! ¡Cuánto necesita el futuro de hombres y mujeres que sean testigos de la esperanza! Queridos jóvenes, ¡esta es la misión que el Señor Resucitado confía a cada uno de nosotros!», ha instado. Por eso, León XIV ha emplazado a los miles de jóvenes presentes a «buscar la justicia para construir un mundo más humano».
El papa lamenta la muerte dos jóvenes durante el Jubileo
Durante el acto, el pontífice también ha recordado a los jóvenes que no han podido participar en este Jubileo por haber muerto antes de que arrancara. Desde el escenario ha citado a la española María Cobo y a la egipcia Pascale Rafic. «Digo esto, esta tarde, pensando en dos chicas. María, 20 años, española, y Pascale, 18 años, egipcia. Ambas habían decidido venir a Roma por el Jubileo de los Jóvenes y la muerte les ha acogido en estos días», ha anunciado, apesadumbrado, ante una multitud que ha roto en un aplauso. Asimismo, ha pedido rezar por otro chico español, Ignacio González, que ha tenido que ser ingresado en el hospital romano Bambino Gesu.
María Cobo falleció el pasado 30 de julio antes de llegar a Roma, según confirmó la Archidiócesis de Madrid. Pascala Rafic murió este viernes de una fallo cardíaco cuando viajaba en autobús a la parroquia de Artena, en la provincia de Roma, donde se hospedaba durante la celebración del Jubileo.
La larga jornada en Tor Vergata, el mismo escenario de la histórica Jornada Mundial de la Juventud de Juan Pablo II en el 2000, ha sido amenizada con espectáculos, la danza del español Sergio Bernal o las voces del grupo Hakuna.
La tarde ha terminado con coros de «papa León» desde la multitud, a lo que el pontífice ha respondido: «Reposen un poco. La cita es mañana por la mañana para la santa misa. Felicidades a todos y buenas noches», para después saludar personalmente a algunos jóvenes.





