Informa: Alfonso Sanfelíu / Imagen: Javier Ocaña
El periodista y escritor Sergio Vila-Sanjuán vuelve a la narrativa con su novela ‘Misterio en el barrio Gótico’. Una obra galardonada con el Permio de Novela Fernando Lara que se suma al Premio Nadal, el Nacional de Periodismo Cultural, el Premio Atlántida y el Giménez Frontín al diálogo entre culturas, entre otros. Vila-Sanjuán nos sumerge, de la mano de su alter ego el periodista Víctor Balmoral, en una ficción histórica llena de misterio en la que el pasado y el presente se entretejen teniendo a la ciudad condal, su Barrio Gótico, su historia y sus gentes como protagonistas.
Sergio vuelve a publicar y lo hace con ‘Misterio en el barrio gótico’. Una nueva obra de misterio, un thriller, ambientada en la Barcelona histórica del barrio gótico que le ha valido el Premio de Novela Fernando Lara de 2025. ¿Cómo ha sentado el premio?
Un premio siempre sienta maravillosamente. Lo importante es que al ser una tirada amplia llega a muchos lectores y, para mí, tiene un simbolismo importante porque me lo han concedido en su trigésima edición. Conocí a Fernando Lara, lo traté, siempre me pareció un personaje muy potente. Además, este premio también lo ha ganado, en su primera edición, Terenci Moix que era un amigo y maestro para mí.
Al Fernando Lara se le suma el Nadal, el Nacional de Periodismo Cultural, el Premio Atlántida y el Premio Giménez Frontín al diálogo entre culturas.
Sí, sí, he sido muy afortunado y he tenido unos reconocimientos que no sé si los merezco, pero me han sido concedidos y me resultan muy gratificantes.
Un periodista cultural como usted, con un bagaje tan vasto y prolífico, ¿cómo transita el camino de la crítica o la información cultural a ser el protagonista en el mundo de la cultura a través de sus novelas?
Lo he llevado de una forma muy natural, porque para mí, en realidad, la literatura ha sido una extensión de mí y de mi trabajo como periodismo cultural. A estas alturas de mi vida veo que todo se ha ido tejiendo con un hilo que ha unido el periodismo cultural a la literatura y me ha permitido acceder a muchos sitios y conocer personas muy interesantes. Siendo periodista cultural hubo un momento, a los 50 años, en el que empiezo a hacer novelas y de ahí hasta aquí.
¿Se puede de hablar, ya, de un estilo propio?
Mis novelas siempre combinan la peripecia personal con un poco de enigmas históricos y culturales que me divierten. Aúnan misterio, costumbrismo, historia y, sobre todo, hago literatura pasándomelo bien.
¿Qué busca cuando se enfrenta a esa página en blanco a la hora de contar una nueva historia?
Cuando escribo novela lo primero que trazo es la atmósfera o una serie de atmósferas que me motiven y, después, mis novelas son novelas de búsqueda. En todas mis novelas hay un protagonista o serie de personas que buscan algo. Y en esa búsqueda surge un momento de revelación que permite entender un poco lo que es la sociedad, tras ello, siempre busco que la historia tenga un sentido, algún mensaje, moraleja, que de ella se pueda extraer un aprendizaje.
«El barrio gótico tiene una fisionomía en la que coexiste una parte histórica y otra mucho más actual porque se reconstruyeron edificios en estilo gótico para que todo el barrio tuviera la atmósfera que tiene»
¿Qué viaje nos propone con ‘Misterio en el barrio gótico’?
Propongo un viaje o paseo por el barrio gótico de Barcelona en torno a la catedral, en el centro de la ciudad. Un lugar en el que se une lo terrenal con lo espiritual. El barrio gótico tiene una fisionomía en la que coexiste una parte histórica y otra mucho más actual porque se reconstruyeron edificios en estilo gótico para que todo el barrio tuviera la atmósfera que tiene. En la novela invito al lector a pasear por él y conocer edificios que son menos conocidos, con historias muy interesantes. Algunos son propiedad privada, no son muy accesibles para el turismo habitual, pero cuentan grandes historias.
Estamos ante un barrio gótico que en algunos tramos no lo es…
Así es, pero esto ocurre en muchas ciudades de Europa. Si vamos a Francia a Carcassonne encontramos una ciudad medieval, totalmente reconstruida. Muchas ciudades alemanas están reconstruidas tras la Segunda Guerra Mundial. Esto lleva a preguntarme ¿estoy viendo la realidad de la historia o una recreación? En muchas ocasiones lo que nosotros creemos que es real, no lo es porque es reconstruido y este es un tema que me interesa, por eso aparece en la novela. ¿Qué vemos cuando queremos ver una arquitectura de hace 500 años y, a lo mejor, es una reconstrucción de hace dos siglos?
¿Por qué cree que pudiendo crecer una ciudad con un estilo contemporáneo, el hombre busca la reconstrucción de espacios basándose en épocas pasadas?
Creo que se hace porque el ser humano necesita el pasado. Necesitamos verlo y disfrutarlo. Si vamos a una ciudad que sabemos que es antigua y vemos en su centro algo que nos devuelva el aroma medieval, te identificas con tu historia. Esperamos ver en el centro de las ciudades europeas algo que nos recuerde que allí ha habido una historia, una historia interesante, una historia antigua y una historia que, emotivamente, nos toca y no es intercambiable por nada.
Darle su sitio al pasado, cuando ahora todos parece que quieren mirar al futuro sin tener en cuenta ese pasado.
No podemos descolgarnos de la historia, de nuestro tiempo, el pasado tiene que estar muy presente porque si no es así nos desequilibramos o caemos en el adanismo donde pensamos que todo comienza con nosotros y eso no es así. La historia del mundo conlleva la acumulación de la sabiduría, la estética de las generaciones que nos han antecedido.
¿Qué le ha llevado a escribir ‘Misterio en el barrio gótico’?
Mis paseos por el barrio gótico de Barcelona desde que me nombraron miembro de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona han hecho que conozca la vida del barrio en primavera, en verano, en otoño y en invierno que es cuando más misterioso es. Y vivirlo, tan de cerca, me ha permeado hasta el punto de pensar en él como protagonista de esta historia. Hacer narrativa me permite entrar en los temas de una manera distinta a lo que supone escribir para el teatro o ensayo y la experiencia cotidiana, tan mágica, al recorrerlo una y otra vez, me despertó el deseo de volver al campo de la novela.
«Hay un momento de tu vida que te das cuenta de las ausencias que se van produciendo a tu alrededor, de los amigos que vas perdiendo por el camino y se nota un vacío muy fuerte»
Recupera un nombre propio como es el periodista Víctor Balmoral.
Efectivamente, Balmoral aparecía en ‘El informe Casabona’, la tercera novela de una trilogía sobre Barcelona que había empezado con la Barcelona de mi abuelo, seguida de la Barcelona de mi padre a la que le seguía la Barcelona contemporánea. Al ir a abordar el barrio gótico en esta nueva historia me pareció muy interesante recuperar a Balmoral porque, además, recuperar a un periodista que puede llegar a todos los sitios y personas sirve para facilitar al lector el acceso a todos esos lugares desconocidos por muchos y con poco acceso para la mayoría.
Balmoral tiene su contraparte en el espíritu de Tomás Riquelme. ¿Cómo es darle vida a un espíritu?
El protagonista de la historia es Víctor Balmoral quien sigue unas pistas que le llevan a través del barrio actual al pasado y está siempre entre dos tiempos o épocas. Él busca a una madre desaparecida hace 30 años, una hippie aventurera, y, a la vez, va encontrándose con unos mensajes, unas cartas, que le llevan a descubrir historias pasadas del barrio gótico. En cuanto a la presencia de Riquelme obedece a una cuestión de edad. Hay un momento de tu vida que te das cuenta de las ausencias que se van produciendo a tu alrededor, de los amigos que vas perdiendo por el camino. Cuando has tenido la suerte de haber tenido amigos de verdad con los que te comunicabas, entendías y servían de frontón a tus ideas, pensamiento, formas de ver la vida, y los pierdes, se nota un vacío muy fuerte. Yo he vivido esa experiencia y quería pasársela al personaje porque me parecía que le daba profundidad e interés a toda la historia porque pone a prueba la visión de Balmoral y de su modo de vivir la historia. La misión de Riquelme es la de ser una especie de Pepito Grillo y ser el frontón ante el que Balmoral pone a prueba la visión del mundo y de su mundo.
Antes hablábamos de pasado y de presente, pero la novela también se puede ver desde el punto de vista intergeneracional.
Sí, sí, totalmente. Me gusta que lo plantees porque el protagonista es un hombre veterano, al filo de la jubilación que al entrar en el barrio gótico y sus misterios también entra en conexión con los distintos modos que hay de verlo, interpretarlo y vivirlo a través de diversos personajes. Se produce con ello ese juego intergeneracional que está muy presente a lo largo de la novela en el que una misma situación es vista de diferente forma según los ojos de quien lo mira o de quien lo vive.
Sus novelas de cuentan por éxitos y por premios, ¿ha dado con la fórmula del best seller?
Supongo que me lo comentas porque escribí un libro en el que reflexionaba sobre esto, pero una de mis conclusiones fue que el best seller -a posteriori- es muy fácil descubrirlo y dar con las claves que lo definen, pero normalmente no sabemos por qué una novela funciona y otra no. Ya me gustaría saberlo, pero, al final un best seller tiene que ser genuino, o ser una manifestación propia del autor.
¿Volverá al periodismo cultural o se queda en el mundo de la novela?
Sigo, sigo en la novela, aunque ni condición de periodista no la pierdo.





