50 años de historia fallera resurgen del barro en la reapertura de Indumentaria Elena de Paiporta

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Un reportaje de María Francés

En apenas 15 minutos el agua lo arrasó todo. La tienda de indumentaria tradicional valenciana de Ana y Elena Domingo Tarazona, Indumentaria Elena, con más de medio siglo de historia, quedó completamente anegada por una riada que alcanzó los dos metros de altura. Ahora, reabre tras la DANA.

La DANA de octubre de 2024 golpeó con fuerza la localidad de Paiporta, destrozando cientos de negocios. “La puerta trasera se reventó por la presión del agua y eso creó un efecto río que se llevó telas, ordenadores, máquinas de coser, la mesa de corte… todo. Incluso nos podría haber arrastrado a nosotras”, recuerda Elena, todavía conmocionada por lo ocurrido.

Indumentaria Elena, ubicada en Paiporta, fue fundada en 1975 por Elena Tarazona. A lo largo de los años, el negocio se consolidó como un referente en la confección y alquiler de trajes de fallera, transmitiendo su pasión por la indumentaria tradicional valenciana de generación en generación.

Cuadro homenaje a lo vivido en la DANA. Fuente: María Francés

En la actualidad, regentan el negocio Ana y Elena, hijas de la fundadora. “La tienda ha estado con nosotras toda la vida. Nuestra madre fue la fundadora. Cuando falleció, continuó mi hermana, luego yo, y ahora también está mi hija. Ya somos tres generaciones”, explica Ana con orgullo.

El 29 de octubre, una fuerte riada se llevó por delante décadas de trabajo y cultura presentes en decenas de trajes y rollos de tela que quedaron sepultados bajo el barro. Lo poco que pudo recuperarse resultó gravemente dañado.

La riada del 29 de octubre se llevó por delante esta tienda familiar de indumentaria valenciana

La corriente arrastró en segundos todo el material preparado para las Fallas de 2025. “El género se perdió todo. Algunos alquileres quedaron muy deteriorados. Estuvimos lavándolos como pudimos. Las telas de fallera nunca se deben mojar porque encogen las entretelas, los forros… pero esta vez no teníamos otra opción. Había que mojarlas y ver qué pasaba”, comenta Elena sobre el intento de recuperación de las piezas afectadas.

El resurgir tras la DANA

Durante los días posteriores, decenas de vecinos y voluntarios se acercaron al establecimiento para colaborar en las tareas de limpieza. El proceso fue largo y estuvo marcado por la incertidumbre. “Había pasado un mes y todavía no sabíamos qué hacer. Estábamos bloqueadas”, confiesan. La solidaridad vecinal fue un rayo de esperanza en unos días especialmente duros para toda la localidad.

Ana y Elena, dueñas y diseñadoras de Indumentaria Elena

Con el tiempo, comenzaron a llegar las ayudas. Técnicos del Consorcio y de la SEMSE visitaron el local para valorar los daños y poner en marcha las reparaciones. Gracias a las ayudas y a muchos meses de trabajo sin descanso, en marzo Indumentaria Elena logró reabrir sus puertas y, en la actualidad, vuelve a recibir a todos sus clientes con total normalidad.

Desde el primer momento, Ana y Elena tuvieron claro que rendirse no era una opción. Indumentaria Elena no es solo una tienda, ni un sustento económico, es un legado familiar. Cada puntada es un homenaje a su madre, un símbolo de resistencia y una muestra de que, a pesar de todo, la historia continúa.