El periodismo post COVID-19: el reto de reforzar la credibilidad y la información contrastada frente a la pérdida de ingresos

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Redacción: Nacho Fuertes / Imágenes: Archivo

«Con la crisis de la COVID-19 los medios tienen «más actividad y consumo que nunca, pero la pérdida de ingresos está poniendo en seria dificultad la viabilidad de las empresas», fue una de las principales conclusiones de la mesa redonda «El periodismo en tiempos de COVID-19” organizada por el Ateneo Mercantil de Valencia. Una webinar que reunió el director Regional de la Cadena SER en la Comunitat Valenciana, Bernardo Guzmán; al director de Relaciones Institucionales de Levante-EMV, Julio Monreal, y a la delegada de la agencia Europa Press en la Comunitat Valenciana, Elvira Graullera, presentada por la presidenta del Ateneo Mercantil, Carmen de Rosa, y moderada por la vicedecana de la Facultad de Periodismo de la Universidad CEU Cardenal Herrera, Anunciación Ramírez. Una mesa redonda virtual, planteada en tres bloques, que abordó los elementos externos que han obligado a los medios a trabajar de una forma determinada, así como las condiciones de trabajo en la que están desempeñando su tarea los periodistas durante el confinamiento, y por último, la previsión de lo que puede ser el futuro de los medios de comunicación.

La situación actual por la pandemia de la COVID-19 ha obligado a los periodistas a reinventarse de forma rápida y ágil. En el caso de las emisoras de radio como afirmó Bernardo Guzmán los periodistas «no estábamos preparados para estas circunstancias», dado que en el caso de la radio a la hora de implantar el teletrabajo se han encontrado algunas dificultades de carácter técnico.

Sin dejar la adaptación de los medios a la situación, Elvira Graullera, también destacó que esta circunstancia ha supuesto el hecho de no poder estar cerca de las fuentes de información, por lo que ha limitado de forma notable el contacto directo y personal con las mismas. En este sentido, Guzmán coincidió con Graullera en que el acceso a las fuentes en esta situación «es una dificultad» y se ha tenido que sustituir. Un hecho que se ha reconducido gracias a la presión que han ejercido los periodistas para que en las ruedas de prensa de los representantes políticos se pudieran formular preguntas y repreguntas en directo, tal y contó el responsable de la Cadena SER en la Comunitat Valenciana. Según Guzmán este ha sido, a su juicio, uno de los problemas de la situación causada por la crisis de la COVID-19, «ha habido un intento de control del papel fiscalizador de los medios de poder participar en directo con preguntas y repreguntas» en las ruedas de prensa.

«Ha habido un intento de control del papel fiscalizador de los medios en las ruedas de prensa»

El director de Relaciones Institucionales de Levante-EMV, Julio Monreal, mostró por su parte su «sorpresa» por la capacidad de reacción de los periodistas y explicó el caso del diario valenciano en cuya sede, donde habitualmente trabajan unas 140 personas, en la actualidad lo hacen apenas cinco. «El teletrabajo se hace bola. Lo que empezó siendo una novedad divertida, comienza a encontrar problemas porque los domicilios personales no están preparados para ser lugares de trabajo. Hay mucho que regular», señaló.

En cuanto al tratamiento que los medios de comunicación están dando a la COVID-19, los tres periodistas coincidieron en que se ha convertido en el tema por excelencia de los medios de comunicación, pero también advirtió del riesgo de caer en el espectáculo, la banalización o la falta de rigor. Monreal defendió que, en general, los medios han intentado «huir de la frialdad» con la creación de secciones en las que se trataba de buscar a los rostros humanos de la crisis sanitaria, tratados con «mucha sensibilidad». «Cada vez que se dicen cifras hay que añadir algo más para no perder la perspectiva y no frivolizar», apuntó.

El responsable del señaló que Levante-EMV ha llegado a triplicar su audiencia digital como consecuencia de esta situación de confinamiento un signo inequívoco de que la sociedad «quiere recibir esa información». No obstante, se mostró «defraudado» por el tratamiento que algunos medios televisivos han dado de la situación sanitaria. «Demasiado a menudo hacemos nuestro trabajo sin pensar en cómo la audiencia lo acoge. Cuando se convive demasiado con los datos corremos el riesgo de olvidar que detrás de los datos hay personas», aseveró, y añadió «junto a los datos se debe de añadir la nota periodística, la humanización de las cifras».

Desde el punto de vista de una agencia de noticias, Graullera explicó que la principal dificultad fue la búsqueda de temas ante la hiperabundancia de información. «Como agencia preocupa desmentir las informaciones falsas y confirmar todo», precisó. Asimismo, la periodista también destacó que el desconocimiento «te obliga a hacer un esfuerzo muy importante en filtrar la información. Es muy importante filtrar y contrastar». «Hay que comparar y acudir a fuentes fiables», añadió.

«Hacen falta medios con profesionales y con credibilidad para que la profesión periodística no caiga en el descrédito»

Por su parte, Guzmán reivindicó la existencia de medios «serios y contrastados para informar», que «aporten un sello de credibilidad». «Hay mucho ruido fuera y hacen falta medios con profesionales y con credibilidad para que la profesión periodística no caiga en el descrédito», consideró. En relación a la crisis que viven los medios de comunicación, acentuada como consecuencia de esta crisis sanitaria, Guzmán invitó a «hacer una reflexión en el sentido de la empresa». «Cuanto más fuerte sea la empresa, más libre será el periodista», afirmó. Asimismo, destacó que en la actualidad y con la COVID-19 los medios tienen «más actividad que nunca» y también «más consumo que nunca». No obstante, explicó que «se da la paradoja de que los ingresos por publicidad se han desplomado y esta situación está poniendo en seria dificultad la viabilidad de las empresas». El responsable de la SER defendió que los medios de comunicación «tienen un papel fundamental en la democracia y en la autonomía, en el relato de la España autonómica».

En esta línea, Graullera ha matizado que la información «ya tenía su crisis por el hecho de no saber monetizar la información en internet». «Hemos tenido que reinventar otras áreas dentro del periodismo. Pero todo ello con el coronavirus se ha perdido. No hay prácticamente ingresos por publicidad y esta situación nos lleva a tener que invertir el tiempo en hacer otro tipo de cosas», reflexionó.

Monreal destacó de forma positiva el hecho de que la prensa esté considerada dentro del decreto del estado de alarma como una actividad «esencial». «Ahora hay mas interés y más audiencia que nunca, pero tenemos menos ingresos», afirmó, y recordó en este sentido que «la escasez publicitaria empobrece el contenido y la independencia de los medios».

Respecto a una hipotética «vacuna» para el periodismo, los tres profesionales coincidieron en que el periodismo «no va a morir» pero expresaron su temor a que la crisis actual «arrase con los medios y con sus delegaciones». Sin embargo, los tres reivindicaron que «el periodismo es complementario a la democracia». «Los medios de comunicación de referencia somos imprescindibles para fortalecer la democracia. La pérdida de cualquier medio es una pérdida de pluralidad que la sociedad no siempre aprecia», precisó Monreal.

Finalmente, los tres periodistas insistieron en la necesidad de que la audiencia pague por el consumo de la información. «La información hay que pagarla. Detrás de ella hay miles de periodistas», aseguró Graullera, aunque señaló que las nuevas generaciones «no conciben coger un periódico». En torno al papel de las nuevas tecnologías en la información, Monreal advertió que «si las redes sociales invaden el espacio de los medios de comunicación estarán contribuyendo a banalizar el mensaje informativo».

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