Juan Manuel Martín: “El Design Thinking es una metodología probada para resolver problemas complejos de manera creativa y colaborativa”

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Redacción: María del Mar Benlloch / Imágenes: CEU

El ingeniero de Telecomunicaciones y escritor, Juan Manuel Martín, ha sido el protagonista de uno de los últimos eventos organizados por CEU Alumni. Un encuentro virtual en el que este especialista profundizó en el uso del Desing Thinking como metodología idónea para innovar en este momento en el que estamos sufriendo esta pandemia por la COVID19 y cuyo desconfinamiento y vuelta a la normalidad supondrá repensar muchos aspectos relacionados con el funcionamiento de las empresas, la economía, la sociedad, la política…

Durante su intervención, el ingeniero de Telecomunicaciones destacó que toda crisis, como puede ser la que estamos atravesando, tiene un peligro y una oportunidad, porque lo que estamos viviendo, en su opinión, “va a traer cambios y en esa situación el Desing Thinking crea un futuro brillante, por eso es interesante tener claro que si como país nos hemos caído, también nos vamos a levantar” afirmó Juan Manuel. Este proceso o metodología lo debemos entender como un proceso en el que debemos entender cuáles son las necesidades que tienen los usuarios, observar cuáles son sus costumbres, definir el problema completo, idear una solución ante ese problema que se presenta, crear un prototipo base y testarla para ver si cumple las necesidades que se están reclamando.

En la actualidad son varias las grandes empresas que están desarrollando esta metodología, como es el caso de BBVA, Zara, Instagram e IKEA, como empresas consumidoras o impulsoras de este tipo de iniciativas. El ponente se centró en el caso del BBVA como ejemplo ya que la entidad bancaria está trabajando para ser el banco del futuro. En este sentido, la entidad está aplicando herramientas que lo hacen diferente del resto, como es el caso del diseño de cajeros con tabletas. Martín aseguró que, tal y como está el sector, “tenemos que posicionarnos, acercarnos al cliente, crear un mayor impacto y solucionar los problemas mediante la cooperación”.

Mediante el Desing Thinking las empresas pueden apostar por la innovación y el cambio en un entorno en evolución como el actual

El ingeniero profundizó a lo largo de su exposición en las componentes que conforman el Desing Thinking, definiéndolo como: “Una metodología probada para resolver problemas complejos de manera creativa y colaborativa y poniendo al usuario en el centro”. En ella el papel del cliente es determinante en el futuro -incluso- de la propia empresa por lo que desde el primer momento siempre se debe estar en contacto con los clientes para conocer sus necesidades. Esto, destaca Martín, supone en las empresas la necesidad de otorgar una gran importancia a la innovación, ya que aporta oportunidades y amenazas y es mediante el Desing Thinking como se nos permite innovar.

Martín expuso que esta metodología se conforma de tres dimensiones: “tiene que ser deseable en función de las necesidades de nuestros clientes, factible a la hora de construirlo y entregarlo y viable a nivel económico”. Para aplicar esta iniciativa hay que “pensar y trabajar como un diseñador” aseguraba Juan Manuel, y para que esto se cumpla “hay que abordar dos fases: la mentalidad y el proceso”, destacó.

Atendiendo a esta metodología, destacó también que su desarrollo tiene como núcleo central la confianza creativa, ya que el proceso de creación de un producto no es lineal, “al final hay veces que se pierde la motivación, por eso hay que confiar en la creatividad y en el proceso”, aseguró el ingeniero. Junto a esa confianza y motivación también es preciso el uso de la empatía en el momento en que el diseñador pone al usuario en el centro, para conocer de forma más cercana sus necesidades. Martín expuso que a la hora de mostrar los productos que se están fabricando, los diseñadores lo hacen a través de bocetos, como bien afirmó el ponente “los diseñadores se explican con dibujos no con palabras”. Y abundó en que es en la experimentación donde se crean prototipos básicos que ayudan a productos futuros para reflexionar y aprender. El propio ingeniero aseguró en este sentido que en el mundo del diseño “se crean cosas intermedias para luego estudiarlas”.

«en esa situación, el Desing Thinking PUEDE crear un futuro brillante, por eso es interesante tener claro que si como país nos hemos caído, también nos vamos a levantar”

Asimismo, hizo hincapié en la necesidad del trabajo en equipo a la hora de iterar, asegurando que, para poder hacer un buen producto, es preciso que haya una conexión entre los integrantes del grupo, porque el Desing Thinking: “obtiene mayores resultados cuando se desarrolla en equipos multidisciplinares, pues se logra converger perspectivas distintas que enriquecen el proyecto”. La iteración en la empresa supone un proceso metodológico en el que primero se construye un producto, luego se testa y se aprende convirtiéndose este método en un círculo que se encuentra en todo momento en movimiento, con el objetivo de lograr obtener un producto que sea del agrado de los clientes.

Finalmente, Juan Manuel insistió en que pese a las dificultades que estamos afrontando por la pandemia, esta metodología ayuda a los pequeños empresarios a obtener nuevas vías de ingresos: “cuando una compañía falla es cuando tiene que innovar”, y afirmó que en estos momentos “es cuando hay que emprender, porque todos tenemos todas las herramientas para poner en marcha para innovar. El Design Thinking debe formar parte del currículum de los futuros ingenieros ya que la propia marca ya es el Design Thinking”, concluyó.