El CEU celebra el Día de la Vida

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El ciclo Dies Academicus, organizado por el Servicio de Pastoral, continuó este curso con la conferencia sobre el “Derecho a la vida y su protección en España” en el marco de la Semana por la Vida que se celebra hasta el 30 de marzo. El acto reunió en torno a esta conferencia a Lourdes Méndez, abogada, política española, presidenta de la Asociación Familia y Dignidad Humana y presidenta de la Plataforma por las Libertades; Amaya Azcona, directora general de la Fundación REDMADRE; y Leire Navaridas, mujer que contó su testimonio vital y documental sobre el aborto y la vida.

En un acto celebrado en el Aula Magna del Edificio de Salud de la universidad, el capellán del Servicio de Pastoral del CEU, Jesús Girón, abrió y cerró la jornada invitando a los jóvenes universitarios a ser valientes para defender “la vida, el derecho más preciado que tenemos porque sin vida no existe todo lo demás”.

Durante la conferencia, Lourdes Méndez, madre de seis hijos y presidenta de la Asociación Familia y Dignidad Humana y presidenta de la Plataforma por las Libertades centró su exposición en la exposición de la tesis de su obra Del derecho a la vida al derecho al aborto: a la luz de los debates parlamentarios y de la Constitución Española (1812-2017). La abogada y política española manifestó que a lo largo del tiempo, la cuestión del aborto se ha utilizado para implantar una cultura a favor o en contra de la vida: “La ley del aborto ha sido la más radical que se ha realizado en Europa porque convierte el acto de quitar vida en un derecho”.

Asimismo, Méndez incidió durante su intervención en que la ley se aprobó debido a la modificación cultural que ha sufrido España y, por ello, consideró que será muy difícil que se revierta esta situación: “La visión ontológica de las personas ha cambiado. Esto significa que, en función de qué visión se tenga, se forma una sociedad u otra. Ahora, las personas tienen una concepción materialista donde la vida importa poco y, en cambio, en años anteriores pesaban más las raíces cristianas. En definitiva, la ley del aborto es producto de la corrupción de la razón porque a la mujer se la ha dejado sola”.

Por su parte, Amaya Azcona, directora general de la Fundación REDMADRE, abundó en el hilo argumental expuesto por Méndez y expresó en relación al mismo que “la modificación sociocultural se inicia en el siglo XIX con un feminismo radical y una sexualidad libre y, en este sentido, se puede leer entre líneas que la maternidad es mala para la mujer”. Azcona afirmó, además, que “todos los métodos anticonceptivos que existen en la actualidad no son seguros y que, debido a su utilización, hay más embarazos inesperados” recordando que los jóvenes están científicamente desinformados y manifestando que la mayoría de los menores de 35 años no son conscientes de que “puede haber vida en cada acto sexual”.

Además, Azcona también aprovechó su intervención para explicar el concepto de aborto cuya definición en el diccionario es la de intervención voluntaria en el embarazo ante la cual, la directora general de la Fundación REDMADRE añadió que “no es una intervención en el embarazo sino que se acaba con él” incidiendo por otro lado en su intervención en el hecho de que actualmente “la administración pública no ayuda a las madres y solo les proponen el aborto, que es gratuito”.

Finalmente, Leire Navaridas defendió ante los asistentes la cultura de la vida y explicó las consecuencias de abortar, vividas en su propia persona a los 26 años: “Yo, de joven, pensaba que la maternidad era un obstáculo y no un regalo, como ahora lo estoy disfrutando”. Después de abortar, nunca más se habló de ese tema en su casa porque se convirtió en un tema “tabú”: “Al año siguiente de abortar, me volví a quedar embarazada pero se murió el feto a los tres meses y tuve el segundo aborto”. Como mujer, contó la donostiarra, se sintió rota por el sentimiento de dolor que tenía como madre: “Tenía vértigos pero no sabía de donde procedían hasta que un terapeuta me descubrió que la raíz de esos problemas eran mi primer aborto”. Navaridas puso el broche a la jornada expresando que “el feminismo es pacifismo porque el buen acto de reivindicación nace del amor y no de la fuerza ni el odio”.