Carmen Posadas presenta en Valencia ‘La hija de Cayetana’

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Lucía Gómez / 3º Periodismo

La historia más desconocida de la Casa de Alba ha salido a la luz este mes gracias al trabajo realizado por Carmen Posadas. La escritora asistió al Palacio Colomina de Valencia para presentar su nueva novela, La hija de Cayetana. El argumento –basado en hechos reales- se centra en la duquesa Cayetana de Alba, una de las mujeres más influyentes de finales de la Edad Moderna, quien adoptó a una niña cubana, María de la Luz. A partir de esta anécdota la autora ha recreado la época de comienzos del siglo XIX desde dos perspectivas: por un lado, la corte de Carlos IV y por otra parte, la vida de la madre de la niña, Trinidad, una esclava que intenta recuperar al amor de su vida y a su hija.

El libro responde a algunas misterios que nunca han sido revelados, tales como si existió una relación sentimental entre la Duquesa de Alba y Goya o si el cuadro de La maja desnuda representaba en realidad a Cayetana. Asimismo, la novela recoge varias curiosidades: los peinados de la época, el cortejo mañanero o la invención del sándwich y la dentadura postiza.

Carmen Posadas firma su libro en el Palacio de Colomina. / Foto: L.G
Carmen Posadas firma su libro en el Palacio de Colomina. / Foto: L.G

La labor de documentación e investigación de la autora no ha resultado sencilla, pues los datos que se tienen sobre Mª Luz son escasos: “Venía de Cuba, se la entregaron a la duquesa con muy pocos meses, envuelta en un turbante de esclavos. También se sabe -porque existe un testamento- que le dejó una herencia considerable, pero a partir de ahí se le pierde la pista”, asegura Posadas. Sin embargo, ha contado con la colaboración de Carlos de Alba, quien le ha permitido acceder a varios documentos. Según Posadas para escribir novela histórica “se debe aprender mucho, leer un montón y prestar atención tanto a la historia con mayúscula como a las anécdotas y las curiosidades, pero después hay que desaprender para no aburrir al lector con datos y fechas”.

La conclusión que ha extraído la escritora  es que casi con total seguridad Mª Luz se volvió a Cuba porque “una niña negra, en Madrid, con mucho dinero, habría sido una persona desplazada, no habría encontrado su lugar, mientras que por aquel entonces en las colonias había bastantes libertos, que fueron esclavos pero lograron su libertad”. En este sentido, Posadas considera que España ha sido “el país menos xenófobo” que ha conocido. En su opinión, esto se evidencia en el modo de tratar durante siglos la evolución del problema racial, porque por ejemplo, cuando en Inglaterra era delito casarse con una negra, en las colonias españolas se producían matrimonios interraciales.

En la novela también tiene un gran peso la colonización española en América, un hecho que a Posadas le parece “injusto” que se reproche hoy en día porque «se juzgan actitudes del siglo XVI o XVII con mentalidades del siglo XXI y eso directamente lo distorsiona todo”.

La existencia de una pariente lejana de raza de negra no ha sido nunca un secreto para la Casa de Alba porque su presencia ha estado muy documentada durante años. Sin ir más lejos, hay dos cuadros de Goya donde aparece: un aguatinta en el que se ve a la duquesa con Mª Luz en brazos y un óleo en el que representa a un niño blanco y una niña negra jugando.

La escritora uruguaya ha querido reflejar los comienzos del Periodismo tal y como lo conocemos hoy en día.En España existía una clase de periodistas que pensaba que la realidad debía ajustarse a sus deseos”, subraya. Así lo explica la autora a través de uno de los protagonistas, el editor del diario ficticio El Impertinente, que escribía lo que actualmente se conoce como crónica social y contaba los hechos más atroces sobre la aristocracia. En opinión de Posadas, “cuanto más cambian las cosas más se parecen a cómo eran, porque entonces nadie decía que leía esas revistas pero por supuesto las leía y nadie quería que hablaran de ellos, pero por favor que hablasen, que es lo mismo que ocurre ahora”. Ese cambio de era y mentalidad a partir de la toma de la Bastilla es el que Posadas compara con la situación actual: “Está muriendo un tipo de sociedad y estaba naciendo una nueva, como lo que estamos viviendo ahora, que se están poniendo en cuestión las instituciones, la clase política, el equilibrio de las clases sociales…”, resalta. Para la narradora, tanto la desinformación dentro de un mundo que se supone que está conectado, como el rechazo a la cultura, son dos grandes males de la sociedad actual. “Me llama mucho la atención que en España uno tiene que parecer siempre más inculto de lo que es”, remarca la novelista.