Bartolomé Mataix Martínez-Palafox es Teniente del Cuerpo Militar de Sanidad, destinado en la Agrupación nº3 en Zaragoza. Valenciano y antiguo alumno de Farmacia de la Universidad CEU Cardenal Herrera, ingresó en el Cuerpo Militar en agosto de 2015. Ha participado en Misiones Internacionales en dos ocasiones, en 2017 y en 2019, ambas en Irak, por las que obtuvo el distintivo de Operaciones de Mantenimiento de Paz. En esta entrevista, comparte con nosotros la labor que está desarrollando la farmacia militar en estos días, centrada en la elaboración, adquisición y distribución de medicamentos, equipos y material sanitario. Una labor fundamental para dar apoyo a los sanitarios “los verdaderos héroes de esta lucha”. A todos nos envía un mensaje de responsabilidad, paciencia, tranquilidad y optimismo.

Vamos a ganar esta batalla. Y lo vamos a hacer gracias al sacrificio, esfuerzo, dedicación y desempeño de todos los miembros de la Sanidad Pública, cabeza visible y verdaderos héroes de esta lucha. Lo vamos a hacer porque se van a ver apoyados por las Fuerzas Armadas y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Y lo vamos a hacer porque el resto de habitantes de este país está concienciado con la situación, y saben perfectamente qué tienen y qué no tienen que hacer. Así que todo el mundo a esperar paciente en casa el anuncio de la victoria

  • ¿Qué papel está desempeñando la farmacia militar en el actual estado de alarma?

Se están invirtiendo muchos esfuerzos en la elaboración, adquisición y distribución de medicamentos, equipos y material sanitario. Se está produciendo, fundamentalmente, solución hidroalcohólica y paracetamol. Del mismo modo, se está trabajando en la adquisición y distribución de mascarillas, guantes, equipos de protección individual (EPI’s), respiradores, bombas de infusión y monitores desfibriladores. También hay farmacéuticos especialistas destinados en los Hospitales Militares, realizando las mismas labores que en los hospitales civiles.

  • ¿Tienen previsto también participar en la atención a pacientes?

Los farmacéuticos constituimos elementos logísticos y asesores. Nuestra misión es proporcionar todo el material necesario a médicos, enfermeros y personal sanitario para que puedan realizar su labor, así como insistir en las medidas preventivas de protección individual.

  • ¿Cómo ha cambiado tu día a día en estos días?

A nivel profesional, la actividad se ha visto, lógicamente, incrementada. A nivel personal, me toca vivir alejado permanentemente de mi familia, que está en Valencia.

Vocación de servicio

  • ¿Por qué te hiciste farmacéutico militar?

Porque tengo el mismo abanico de posibilidades que en el mundo civil y, al mismo tiempo, experiencias vitales que sólo me ofrece esta vida. Puedo ir destinado a una farmacia, a un hospital, a un laboratorio, a una escuela, a un centro de distribución, a un centro de producción… Y, además, he tenido la suerte de servir en Irak, Letonia, Melilla, Vélez, Chafarinas, Alhucemas y quien sabe si en un puesto de socorro en la lucha contra el Coronavirus.

  • ¿Qué se necesita para formar parte del equipo de farmacéuticos del Ejército?

Estar en posesión de la licenciatura o el grado de Farmacia, aprobar unas oposiciones y pasar un año por las diferentes Academias. A nivel personal, se necesitan los mismos valores que definen a cualquier militar: vocación de servicio, honor, valor, ejemplaridad, compañerismo, etc.

  • ¿Qué es lo mejor de esta profesión?

Sin duda alguna, la gente. Tanto la gente de la que me rodeo como la gente a la que sirvo. He tenido la inmensa fortuna de conocer y rodearme de excelentes profesionales y mejores personas, de los que he aprendido mucho y a los que tengo la suerte de llamarles amigos. Y, encima, sirvo a mi país. Todo lo que hago es para proteger a sus habitantes. Mi jefe es mi familia, mis amigos y mi gente.

Muchísimas gracias por tu labor, y por el compromiso con las personas!!!