Emilio García, Juan Martínez Otero, Rafael Fayos, Jaime Vilaroig, Juan Miguel Esteve y Salvador Mérida presentan en este encuentro internacional de expertos los últimos avances de sus investigaciones en este ámbito

Los profesores de la CEU-UCH Rafael Fayos, Juan Martínez Otero, Emilio García Sánchez y Salvador Mérida, participantes en el III Congreso Internacional de Bioética.
Los profesores de la CEU-UCH Rafael Fayos, Juan Martínez Otero, Emilio García Sánchez y Salvador Mérida, participantes en el III Congreso Internacional de Bioética.

Seis profesores de diversos Departamentos de la Universidad CEU Cardenal Herrera han presentado sus últimas investigaciones en el III Congreso Internacional de Bioética, celebrado en Valencia del 10 al 12 de noviembre. Este encuentro, organizado anualmente por el Grupo Interuniversitario de Investigación en Éticas Aplicadas y Democracia y por el Grupo de Investigación en Bioética de la Universitat de València, reúne a expertos de todo el mundo en el estudio de la bioética desde diversas disciplinas.

El profesor Emilio García Sánchez, investigador principal del Grupo de Investigación Bioética de la CEU-UCH, ha abordado en su comunicación en este Congreso las dudas bioéticas en torno a algunos procedimientos médicos de carácter estético y cosmético. Dismorfofobias, desórdenes alimenticios (anorexia, vigorexia), depresión, dismorfias corporales, daños irreparables causados por cirugías o por otros tratamientos han hecho surgir, según apunta el profesor García Sánchez, un nuevo grupo de vulnerables, los “vulnerables estéticos/cosméticos”, para los que la mejora de la imagen corporal se ha convertido en una importante fuente de ansiedad.

El derecho a la objeción de conciencia sanitaria en las últimas reformas legislativas ha sido el tema de la comunicación del profesor del Departamento de Derecho Público de la CEU-UCH Juan Martínez Otero, comparando la regulación de la objeción de conciencia al aborto en la legislación aprobada durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, con la propuesta de regulación incluida en el anteproyecto de ley del aborto del Ejecutivo del Mariano Rajoy. Estos textos han sido los primeros en abordar directamente la cuestión de la objeción de conciencia sanitaria y ambos presentan aspectos positivos, así como otros que, en opinión de Martínez Otero, podrían haberse resuelto mejor.

Ética del poder y transhumanismo

En su comunicación sobre bioética, educación y poder en el III Congreso Internacional de Bioética, el profesor de la CEU-UCH Rafael Fayos ha partido de la idea, presente en los escritos de Romano Guardini, de que el poder que el hombre ha ido adquiriendo a través de la técnica en la Edad Moderna no ha desarrollado la necesaria ética que lo norme y lo guíe. Aunque sistemáticamente no está presente esta ética en la obra de Guardini, a la luz de sus escritos el profesor Fayos considera que podría esbozarse una ética del poder, que desarrolla en su comunicación.

Por su parte, los profesores de la CEU-UCH en Castellón Jaime Vilarroig y Juan Miguel Esteve analizaron a fondo uno de los objetivos del transhumanismo: la pretensión de alargamiento de la vida humana incluso hasta la inmortalidad. Además de revisar las vías actuales de investigación en esta cuestión, cuestionan la deseabilidad misma de una inmortalidad de la vida tal y como la conocemos, en la línea sugerida por el relato de Borges «El inmortal». Siguiendo a Séneca en su tratado «Sobre la brevedad de la vida», recuerdan que el objetivo del ser humano no es vivir mucho, sino vivir bien.

Menores e Internet

El profesor de la CEU-UCH Salvador Mérida presentó en el III Congreso Internacional de Bioética un trabajo realizado en colaboración con un profesor de la Universidad Politécnica de Valencia y otro de la Universidad Católica de Valencia. Su trabajo de investigación analiza la vulnerabilidad del menor en internet, que presenta algunos rasgos diferentes en función del sexo, que conectan con las diferencias naturales entre los cerebros de niño y niña. En este contexto, una comprensión de los riesgos en internet matizada por las neurociencias parece señalar hacia dónde dirigir los esfuerzos para proteger con más eficacia al menor en el entorno online.