La Escuela de Salud CEU ha llevado a 35 colegios de Elche talleres sobre autocuidado, prevención, convivencia y bienestar, mientras el alumnado de Enfermería se forma en un contexto real de servicio a la comunidad



La salud también se aprende. Se aprende desde pequeño, en gestos cotidianos, en la forma de sentarse en clase, de cepillarse los dientes, de pedir ayuda, de reaccionar ante una pequeña urgencia o de relacionarse con los demás con respeto. Pero también se aprende enseñando. Se aprende cuando un estudiante universitario convierte lo que estudia en una herramienta útil para los demás. Eso es lo que ha vuelto a ocurrir este curso en Elche con una nueva edición de la Escuela de Salud CEU, una iniciativa en la que miles de escolares han aprendido a cuidarse mientras futuros profesionales de Enfermería han aprendido cuidando.
La fase principal de esta edición ha concluido el 11 de marzo tras desarrollarse en 35 centros educativos de Elche y sus pedanías, con un total de 560 intervenciones realizadas o programadas y un alcance estimado de 8.325 niños y niñas de Primaria. Durante estas semanas, la Escuela de Salud CEU en Elche ha entrado en colegios públicos, concertados y privados para llevar a las aulas talleres sobre autocuidado, prevención, higiene, alimentación, convivencia, ergonomía, primeros auxilios y uso responsable de la tecnología.
Pero reducir esta iniciativa a una suma de cifras sería quedarse solo con una parte de lo que representa. Porque detrás de cada intervención ha habido una clase que escucha, pregunta, participa y se implica. Y detrás de cada taller ha habido también un estudiante universitario que prepara materiales, adapta su lenguaje, prueba dinámicas, observa reacciones y descubre que el conocimiento adquiere otra dimensión cuando sirve para mejorar la vida de otros.
Aprender a cuidarse desde la infancia
La Escuela de Salud CEU Elche ha trabajado este año sobre cuestiones muy pegadas a la realidad diaria del alumnado de Primaria. Los escolares han recibido formación sobre primeros auxilios para alumnos, familias y profesorado, higiene general y bucodental, alimentación, ocio y tiempo libre, habilidades sociales, prevención del bullying, atención afectivo-sexual, uso y abuso de las nuevas tecnologías, ciberbullying y ergonomía.
Son contenidos que, vistos en conjunto, dibujan una idea amplia del bienestar. No se trata solo de hablar de salud en un sentido clásico, sino de enseñar a niños y niñas a entender mejor su cuerpo, su entorno, sus relaciones y sus rutinas. A saber cómo prevenir. A reconocer situaciones de riesgo. A incorporar hábitos sencillos que pueden acompañarlos durante años. A comprender que cuidarse tiene que ver tanto con la higiene o la alimentación como con la convivencia, el respeto y la forma de habitar también el mundo digital.
La coordinadora de la iniciativa, Ana Belén Riera, ha explicado que este trabajo ha partido de una estrecha colaboración con los propios centros escolares: “Ha existido un trabajo combinado entre centros educativos, con su claustro de profesores que detecta necesidades, y la coordinación entre el profesorado y el alumnado universitario, junto con el equipo de técnicos de laboratorio”. Gracias a esa colaboración, añade, se ha podido preparar “material formativo, visual y físico para conseguir que las intervenciones lleguen a los niños y dicha formación perdure en el tiempo”.
Ese matiz es importante, porque explica por qué la educación para la salud en colegios de Elche funciona aquí de un modo especialmente eficaz. No se trata de llevar una charla idéntica a todos los centros, sino de construir una respuesta adaptada a necesidades concretas. Cada colegio aporta su mirada sobre lo que preocupa, sobre lo que observa en su alumnado, sobre lo que conviene reforzar. Y a partir de ahí se diseña una intervención que conecta de verdad con la vida cotidiana de los niños.
Universitarios que aprenden cuidando
La otra gran historia de este proyecto está en el lado de quienes imparten esos talleres. La Escuela de Salud CEU se articula desde el Grado en Enfermería de la Universidad CEU Cardenal Herrera, y en ella participa alumnado de tercero y cuarto curso que traslada al aula escolar competencias que forman parte de su formación como futuros profesionales.
Explicar primeros auxilios a un niño. Hablar de higiene o de alimentación en un lenguaje comprensible. Diseñar una actividad sobre ciberbullying sin caer en abstracciones. Mantener la atención de una clase. Resolver dudas. Observar reacciones. Detectar qué ejemplos funcionan y cuáles no. Todo eso forma parte de un aprendizaje que no se adquiere solo en el aula universitaria. Se construye también en contextos reales, con personas reales y con necesidades reales.
Ana Belén Riera ha subrayado precisamente esa dimensión cuando ha explicado que cada año son más los centros que solicitan estas formaciones impartidas por alumnado de Enfermería de tercero y cuarto, estudiantes que combinan “ganas de retos nuevos, formación e ilusión por trabajar con niños y por hacerles llegar hábitos saludables a través de dinámicas, risas y concienciación en salud”.
Ahí reside una de las mayores fortalezas de la Escuela de Salud CEU Elche: los niños reciben contenidos esenciales para su bienestar, y los universitarios aprenden a ejercer su futura profesión desde la prevención, la comunicación y el contacto directo con la comunidad. Aprenden que cuidar no empieza solo en un hospital o en una consulta. Empieza mucho antes, en la educación, en la escucha y en la capacidad de traducir conocimiento en herramientas útiles para otros.



Aulas donde la prevención se vuelve cercana
Para que todo eso ocurra, la metodología importa. Y mucho. Por eso los talleres no se han planteado como exposiciones rígidas, sino como experiencias participativas en las que el alumnado infantil se implica de forma activa. En esta edición, la Escuela de Salud CEU en colegios de Elche ha utilizado maquetas, juguetes, cartulinas, presentaciones interactivas, dibujos, vídeos y actividades como el scape room para hacer más accesibles los contenidos y favorecer que los mensajes se recuerden.
La intención ha sido clara: que la prevención no se viva como algo distante o aburrido, sino como un aprendizaje cercano, visual y comprensible. Que una sesión sobre higiene o ergonomía no se perciba como una enumeración de normas, sino como una experiencia que tiene sentido en la vida diaria. Que hablar de bullying o de uso de pantallas no se quede en una consigna, sino que ayude a poner nombre a situaciones que los niños pueden reconocer.
Ese modo de trabajar convierte las aulas en espacios donde la salud se entiende de manera práctica y transversal. Una clase puede aprender a actuar ante una pequeña emergencia. Otra puede reflexionar sobre cómo se construyen las relaciones de respeto entre compañeros. Otra puede descubrir que el cuidado del cuerpo también pasa por la postura, el descanso o la forma de usar la tecnología. Y todas pueden salir con la sensación de que cuidarse no es una idea abstracta, sino algo que forma parte de su día a día.
Una red de colegios y una comunidad implicada
La dimensión del programa este curso ha sido especialmente visible en el número de centros implicados. La edición se ha desarrollado en 35 colegios de Elche y sus pedanías, entre ellos Jaume I, Nuestra Señora del Carmen, Jaime Balmes, Newton, San José de Calasanz, Mediterrani, Víctor Pradera, Antonio Machado, Santa María, La Devesa, Vicente Blasco Ibáñez, Toscar, León Felipe, Ramon Llull, La Marina, La Vallverda, Luis Cernuda, Academia Luis Vives, Sanchis Guarner, Jorge Guillén, La Alcudia, Eugeni d’Ors, Miguel de Cervantes, Els Garrofers, Miguel de Unamuno, Miguel Hernández, Luis Vives, Candalix, Mariano Benlliure, San Antonio de La Hoya, Dama d’Elx, San Rafael, Rodolfo Tomás Samper, La Hispanidad y Ferrández Cruz.
El alcance ha sido diferente en función del tamaño de cada centro, pero globalmente muy amplio. Algunos colegios han participado con grupos más pequeños, mientras que en otros la actividad ha llegado a varios centenares de escolares. En centros como La Devesa o San Rafael, por ejemplo, la intervención ha alcanzado aproximadamente a 600 y 700 alumnos, respectivamente. En conjunto, el programa ha llegado a 8.325 escolares, una cifra que refleja la implantación creciente de la Escuela de Salud CEU en Elche.
Pero el proyecto no se sostiene solo por la amplitud de su alcance. Se sostiene también por la red de personas que lo hacen posible. En la preparación y desarrollo de esta edición han participado los profesores Pau García, Ángela Pastor, Eva García, Cristina Sepulcre, Marina Leal, Vanessa Nolasco, Marina Quesada, Mª Carmen Berenguer, Rocío Martínez, Ricardo Martín, Salud Riquelme, Rubén Galiano, Pepe del Amo, Jenny de la Torre, Vanesa Riallín y Nancy Vicente, junto con el alumnado universitario y el equipo técnico de laboratorio. Esa estructura de trabajo compartido, en diálogo con los centros escolares, es una de las razones por las que esta iniciativa ha logrado mantenerse y crecer.
Un proyecto consolidado que deja huella
La Escuela de Salud CEU se ha consolidado con los años como una de las iniciativas de mayor proyección social del campus de Elche. Según la información institucional difundida por la universidad en ediciones anteriores, este proyecto nació para complementar las prácticas de Atención Primaria del alumnado de Enfermería y, desde 2016, ha superado las 20.000 intervenciones gratuitas en colegios y otros espacios sociales de la provincia de Alicante. Su trayectoria fue reconocida además en 2023 por el Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana (CECOVA), que premió al profesorado de Enfermería de la CEU UCH de Elche por la creación y desarrollo de esta iniciativa.
Sin embargo, el sentido más profundo del proyecto quizá se entiende mejor en una escena pequeña que en un gran titular: un niño que descubre cómo actuar ante una caída, una alumna que comprende mejor cómo cuidar su higiene, una clase que habla de convivencia de una manera nueva, un estudiante de Enfermería que comprueba que enseñar también es una forma de cuidar. En ese encuentro entre infancia y universidad es donde la Escuela de Salud CEU Elche encuentra su verdadero valor.
La fase principal de esta edición ha concluido el 11 de marzo. El calendario se completará con nuevas intervenciones en la última semana de marzo y con una actuación en mayo en el CEIP Ferrández Cruz. Todas las fotos en este albúm de Flickr: https://www.flickr.com/photos/uchceu/albums/72177720332457605




