David Valenzuela regresa a España después de una temporada como fisioterapeuta en el Sharjah FC, uno de los clubes más destacados de Emiratos Árabes. Un equipo con el que ha ganado la AFC Champions League Two, el segundo torneo más importante en Asia. Alumni de la segunda promoción de Fisioterapia de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia, ha desarrollado su profesión en el Levante UD, el Villarreal CF y el Valencia CF, así como en equipos de Italia o Costa Rica. Este mes vuelve a las aulas del CEU como docente de Grado y del Máster en Fisioterapia Deportiva.

¿Cómo surgió la oportunidad de trabajar en el Sharjah FC?

Fue gracias a un exentrenador que del Levante. Me puso en contacto con el responsable de los servicios médicos del club en aquella época, quien me habló de un médico español que trabajaba en el Sharjah FC y buscaba un fisioterapeuta con experiencia para reforzar el servicio de fisioterapia del equipo. El club quería mejorar sus registros y aspiraba a ganar títulos. Me contactaron, acordamos los términos y me trasladé a Emiratos.

¿Cómo era tu día a día en el equipo?

Por las mañanas, ya que los entrenamientos eran por la tarde, preparaba las sesiones preventivas y planificaba el trabajo según las lesiones del equipo. La citación con los jugadores era una hora y media antes del entrenamiento. Durante ese tiempo, los preparaba tanto a nivel preventivo como para resolver pequeños problemas que pudieran afectar su rendimiento. Una vez que los jugadores disponibles salían al campo, me dedicaba a tratar a los lesionados o a supervisar el entrenamiento si no había ninguno. Al finalizar, realizaba tratamientos de regeneración muscular para optimizar la recuperación. Aproximadamente una hora después de que todos se marchaban, me iba a casa.

¿Qué tal la relación con los otros profesionales: jugadores, entrenador…?

La relación con el cuerpo técnico y los jugadores debe ser dinámica, constante y eficaz. Es fundamental para resolver problemas y asegurar que el entrenador cuente con el mayor número de efectivos posibles. También es clave para que los jugadores puedan entrenar y rendir al máximo. Al final, esa buena relación permite que todo fluya y que todos trabajemos hacia el mismo objetivo.

¿Cómo ha sido la adaptación a la vida en Emiratos?

La adaptación personal fue más dura que en otras ocasiones, ya que mi mujer y mis hijas no pudieron acompañarme, y estar lejos de ellas fue difícil. En lo profesional, fue espectacular: confiaron mucho en mí y todo salió muy bien. Emiratos es un país con gran proyección para el crecimiento profesional. Conviven 83 nacionalidades en equilibrio y armonía.

No es la primera vez que trabajas con equipos internacionales. ¿Existe diferencia entre la práctica de la fisioterapia en España y en otros países?

Muchísima. La fisioterapia española es posiblemente la mejor del mundo. De hecho, en muchos equipos que compiten por títulos internacionales, los fisioterapeutas suelen ser españoles. Cuando jugamos la final de la AFC Champions Two en Singapur, el fisioterapeuta del equipo rival también era español.

Háblanos un poco de ti. ¿Por qué estudiaste Fisioterapia?

Siempre quise dedicarme a una profesión que ayudara a los demás. A los 16 años tuve un accidente de moto y me fracturé ambas piernas. Pasé dos meses en el hospital y casi dos años en recuperar una vida normal. En aquella época no existía la fisioterapia como tal, así que no pude rehabilitarme adecuadamente. Gracias a mi familia, que me ayudó haciendo ejercicio conmigo, logré recuperarme. Por eso decidí estudiar algo que permitiera a los deportistas volver a entrenar sin renunciar a sus sueños. Así me convertí en fisioterapeuta deportivo.

Has sido alumno y profesor en la Universidad CEU Cardenal Herrera. ¿Te planteas regresar a la docencia?

Sí. Fui parte de la segunda promoción de la Universidad y, doce años después, me convertí en profesor. Me encanta enseñar. Desde 2014 he sido docente en el Grado y en el Máster en Fisioterapia Deportiva. Lo dejé este año para ir a Emiratos, pero en septiembre retomo las clases, algo que me apasiona.

¿Qué les dirías a los jóvenes que estudian Fisioterapia y sueñan con trabajar en equipos internacionales?

Que toda decisión tiene una consecuencia. Cuando era estudiante, gracias a un amigo, tuve la oportunidad de hacer prácticas en el Levante UD, donde luego trabajé como fisioterapeuta. De ahí pasé al Villarreal CF en una etapa muy bonita del club, luego a Rusia con dos equipos de fútbol sala (Dina y Dinamo de Moscú), donde conocí a jugadores que admiraba desde niño. Jugué por primera vez la Champions y otras competiciones internacionales. Al volver a España, trabajé en el Valencia CF y colaboré con equipos en Italia (Aqua Sapone) y Costa Rica (Puerto Golfito), formando fisioterapeutas en toda Latinoamérica. Luego regresé al Valencia CF y finalmente fui a Emiratos. Nada de esto habría ocurrido sin tomar decisiones, con sus consecuencias buenas y malas. Con trabajo, profesionalidad, sacrificio y perseverancia, todo llega. Pero sobre todo les diría dos cosas: Solo se vive una vez, y Los trenes están para cogerlos.

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