Ha sido invitada por la Comisión Europea al encuentro celebrado en Túnez con 50 expertos internacionales para abordar las actuales políticas de asilo y refugio de la Unión

En la foto Susana Sanz, con los integrantes de su panel: Mattieu Tardis, del Centre Migrations et Citoyennetés del Institut Français de Relations Internationals, y Claire Millot, de la ONG Salam, activa en el asentamiento de refugiados del Pas de Calais, así como con Mohamed Harzallah, enlace de la UE en Túnez para temas de educación superior.
En la foto Susana Sanz, con los integrantes de su panel: Mattieu Tardis, del Centre Migrations et Citoyennetés del Institut Français de Relations Internationals, y Claire Millot, de la ONG Salam, activa en el asentamiento de refugiados del Pas de Calais, así como con Mohamed Harzallah, enlace de la UE en Túnez para temas de educación superior.

La catedrática de Derecho Internacional de la CEU-UCH Susana Sanz Caballero ha viajado a Túnez, los días 22 y 23 de febrero, invitada por la Comisión Europea, como parte del equipo de 50 expertos de la UE para asesorar en materia de migraciones. La reunión, al más alto nivel, ha contado con la presencia del Ministro tunecino de Educación y del Ministro de Asuntos Sociales. Con este encuentro, la Comisión Europea ha querido consultar a una serie de catedráticos Jean Monnet de países de Europa, entre ellos la profesora Sanz, así como también a expertos de Canadá, China o Corea del Sur, entre otros países, todos ellos especialistas por su investigación en grupos vulnerables y migración, sobre los riesgos que entraña la situación actual en materia de flujos migratorios en Europa y sus posibles soluciones.

Según destaca la profesora de la CEU-UCH Susana Sanz, “la creciente ola de solicitantes de asilo que están llegando a Europa a través de su frontera Sur huyendo de conflictos, combates y del avance de movimientos terroristas, hace que las viejas políticas de asilo y refugio de la UE, pensadas para una entrada ordenada y limitada de personas necesitadas de protección, se estén viendo superadas y no funcionen correctamente”. Por otro lado, “la solidaridad de los Estados miembros de la UE también se está viendo mermada y, con ella, los valores de los derechos humanos y de la protección a los vulnerables, en los que se funda la UE, se están poniendo en cuestión”.

La idea de este encuentro de expertos en Túnez, en la que junto a los académicos también han participado altos funcionarios del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, la Organización Marítima Internacional, la Oficina Europea de Apoyo al Asilo y la Dirección General de Educación de la Comisión Europea, ha sido, según destaca la profesora Sanz, “realizar un brainstorming de ideas e iniciativas, que pudieran incluso implicar reformas de los Tratados, con el fin de crear un marco coherente, razonable y gestionable que pueda canalizar y ordenar los flujos actuales de inmigración en la UE, así como garantizar la protección internacional de todo aquel que necesite refugio por causa de guerra o persecución”.

Niños refugiados y solos

La profesora de la CEU-UCH Susana Sanz ha participado como ponente en el panel de esta conferencia internacional titulado «Human Rights and asylum policies». La contribución de Susana Sanz ha estado centrada en la situación de los niños no acompañados que llegan a Europa: “Es un colectivo cuya situación preocupa particularmente a la UE, dado que las cifras demuestran que no todos los niños solos que llegan al territorio de la UE son registrados, ni reciben la protección que merecerían por razón de su edad y dependencia de los adultos para su bienestar y supervivencia”. Susana Sanz dirige actualmente un proyecto de investigación con financiación nacional del Plan de I+D+i sobre el interés superior del niño en la jurisprudencia internacional, comparada y española.

Según destaca la catedrática de la CEU-UCH, “la UE ha querido mandar un mensaje de solidaridad y apoyo a los países de la ribera Sur del Mediterráneo al organizar este foro de diálogo político-académico en un país como Túnez, donde se iniciaron las primaveras árabes en 2011, que cuenta con más de un millón de ciudadanos viviendo fuera de sus fronteras, con un gobierno elegido por las urnas y que intenta en estos momentos superar una grave crisis económica y de seguridad, con el fin de dar futuro a las nuevas generaciones y evitar que emigren de su tierra”.