• El rector del Real Colegio Seminario Corpus Christi de Valencia ha participado en el ciclo de conferencias en conmemoración del 50 aniversario del Concilio Vaticano II, organizado por la CEU-UCH y la ACdP

El Dr. Juan José Garrido, catedrático de filosofía y rector del Real Colegio Seminario Corpus Christi de Valencia, ha ofrecido la IV conferencia del ciclo en conmemoración del 50 aniversario del Concilio Vaticano II. Una iniciativa de la Universidad CEU Cardenal Herrera y la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), que se desarrolla en el Palacio de Colomina de Valencia desde el pasado mes de abril.

El Dr. Juan José Garrido ha ofrecido la conferencia Los laicos: ¿un reto pendiente?, donde ha abordado la participación de los laicos en la Iglesia desde el Concilio Vaticano II hasta nuestros días. En este recorrido histórico, Garrido ha recordado que San Pío X en La Vehementer Nos, en 1906, afirmaba que “la Iglesia es por esencia una sociedad desigual”, sin embargo, frente a esta idea, la Lumen Gentium destaca que “existe una auténtica igualdad entre todos en cuanto a la dignidad y a la acción común de los fieles en orden a la edificación del Cuerpo de Cristo”. Y en este sentido, ha destacado que el Concilio ofrece una visión nueva y reconoce que los laicos “son parte activa en toda la vida de la Iglesia”.

Desde esta premisa, el Dr. Garrido ha recordado que hay ciertamente retos pendientes, porque aún estamos lejos de la afirmación realizada por la Lumen Gentium. Si bien ha crecido la acción apostólica de los seglares de cara al mundo, la acción de estos en la vida interna de la Iglesia “no ha recibido el debido desarrollo doctrinal ni práctico”. Según ha declarado, “hay un reto importante, una tarea de remover las cenizas del Concilio, para avanzar en una mayor participación de los laicos en la Iglesia”.

El catedrático de filosofía se ha referido a tres aspectos en los que la participación de los laicos en la vida de la Iglesia aún debe desarrollarse: la participación en el oficio sacerdotal de Cristo; en el oficio profético de Cristo; y en el oficio real de Cristo.

La participación de los laicos en el oficio profético de Cristo es para Garrido el aspecto más desarrollado, su papel evangelizador. Sin embargo, en este sentido ha destacado la importancia de que los laicos sepan dar respuestas a los nuevos problemas de la sociedad actual, también desde el conocimiento pleno y la investigación de la verdad revelada, porque también tienen la tarea de aclarar los principios cristianos y difundirlos.

Garrido ha recordado respecto a la participación de los fieles en el oficio sacerdotal de Cristo, que el acto central de la vida de la Iglesia es la Eucaristía. Y en este sentido, ha destacado que el sujeto de la celebración eucarística es la comunidad creyente entera. Este aspecto, fundamental, “no ha sido suficientemente explicado, pero su mayor conocimiento favorecería un crecimiento de la vida de la Iglesia”.