Antiguo alumno y profesor del Grado en Gastronomía del CEU y Gasma, suma otro logro a su exitosa carrera

El equipo de Llavor en la playa de Oropesa

Acaba de alzarse con una estrella Michelín. Jorge Lengua, chef de Llavor y miembro de la primera promoción del Grado en Gastronomía de la Universidad CEU Cardenal Herrera y Gasma (donde hoy imparte docencia), ha situado en la cumbre uno de sus proyectos culinarios. Y lo hace, además, acompañado por antiguos compañeros de carrera, como Adrián Peralta.

Aunque valora mucho el reconocimiento, “sentía que era algo que iba a llegar de forma natural, como resultado del trabajo de estos años. Obviamente soñaba con esto, pero también tengo el problema de que asimilo rápidamente los logros y ya estoy pensando en el siguiente capítulo, como el menú que arrancamos la próxima semana”, señala.

‘Todos los integrantes de Llavor lo han hecho suyo, y lo viven con la misma emoción que yo’

Y es que su carácter inquieto y perfeccionista le ha ayudado a construir una exitosa carrera a pesar de contar con 30 años. “Aunque Llavor solo tiene un año y medio, llevo 11 como cocinero profesional. Mi primer restaurante, La Suculenta, lo monté hace casi 6, y sigue estando ahí, en la guía Michelín y Repsol”, explica este chef con premios como el de Cocinero del Año de GastroCOPE, Sabores Castellón o Cocinero Revelación de la Comunitat.

«Mi sueño es que la gente sienta que he creado algo valioso, inspirar a otros», afirma el chef formado en el CEU y Gasma

Presente y futuro

Hoy, el foco está en Llavor, una propuesta gastronómica excepcional y marcada personalidad, que califica como un trabajo de equipo. “Todos sus integrantes lo han hecho suyo, y lo viven con la misma emoción que yo. Cuando decidí montarlo, contacté con Adrián, porque sabía que iba a ser una brújula para lograr los objetivos y una ejecución excelente, igual que otros compañeros del CEU y Gasma a los que invité, como Aleks Tokmakchiev, Angelo Zoppi e incluso Natalia Gallón, aún estudiante, que está en sala”, destaca. 

La estrella es un paso más en la prometedora carrera del chef. Como profesor del Grado del CEU y Gasma, continúa inspirando a futuras generaciones de profesionales. “Me apetece volver al aula para sentir piel con piel cómo han percibido ellos este premio”, asegura. “En clase, continúa, les traslado que la actitud es clave y que, aunque tengan talento natural, deben trabajar constantemente para conseguir cosas maravillosas”.

‘Me gustaría crear un proyecto gastronómico en mi pueblo natal, Artana, relacionado con la naturaleza’

Mi próximo sueño, avanza Lengua, “es que la gente sienta que he creado algo valioso, inspirar a otros. Y me gustaría llevar la excelencia a un restaurante ubicado en mi pueblo natal, Artana, para ponerlo en el mapa gastronómico. Un proyecto relacionado con la naturaleza y el calor de la chimenea”.

Alegría en la comunidad educativa

Por supuesto, la alegría de los estudiantes, profesores y personal del CEU y Gasma es inmensa. “Ya es la segunda estrella Michelín que obtiene uno de nuestros antiguos alumnos, y además en Castellón. La primera la logró Tadas Eidukevicius, propietario del restaurante Demo, en Lituania”, subraya Valentín Gallart, vicedecano del Grado en Gastronomía.

«Estamos orgullosos y emocionados con el reconocimiento que acaban de recibir los alumni que forman parte del equipo que ha conseguido esta distinción. Los profesores sabemos todo el trabajo que hay detrás de este premio», señala.

‘Tanto Adrián como Jorge eran estudiantes que ponían todo el interés en lo que hacían, buscaban la excelencia’

«Tanto Adrián como Jorge fueron alumnos de la primera promoción del Grado de Gastronomía del CEU y Gasma. Ya han pasado unos años desde entonces, pero todavía recuerdo llegar al aula a primera hora de la mañana para empezar las clases de mi asignatura y, bastante antes del inicio, ya había un par de alumnos allí sentados. Podían haber estado en la cafetería, pero Jorge y Adrián estaban en el aula, repasando temas y trabajos. Eran estudiantes que ponían todo el interés del mundo en lo que estaban haciendo, siempre buscando la excelencia: no importaba si era marketing, contabilidad o técnicas de vanguardia en gastronomía. Y claro, de aquel esfuerzo y sacrificio no podía salir otra cosa mas que este galardón», recuerda el docente.

Y concluye: «Sabíamos que en algún momento los íbamos a ver subiendo al escenario a recoger su más que merecido premio. Y también me atrevo a asegurar que, sabiendo cómo son, esta historia continuará».

Artículo anteriorCómo se enseña a enseñar: futuros maestros del CEU llevan la lectoescritura al aula infantil
Artículo siguienteLos villancicos: una composición para nobles y villanos