Acaban de recibir un merecido reconocimiento del Ayuntamiento de la Vall d’Uixó con motivo de la celebración del Día de la Policía Local por socorrer a las víctimas de un accidente múltiple, aunque ellos aseguran que su gran premio fue el de salvar vidas. Esther Orduña y Juan Carlos Giménez, un matrimonio de enfermeros que estudia 5º de Medicina en el CEU de Castellón, nos lo cuentan en una entrevista que destila vocación y entrega.

Con las autoridades locales, durante la entrega del reconocimiento

Esta mañana habéis recibido la condecoración a la Cruz al Mérito del Cuerpo de la Policía Local con distintivo blanco de la Vall d’Uixó por vuestra actuación, que salvó más de una vida, en un accidente de tráfico de múltiples víctimas. Contadnos qué ocurrió.

Juan Carlos.- Nosotros íbamos de camino a Castellón, cuando vimos que había habido un accidente y no había nadie atendiendo a los heridos. No nos lo pensamos dos veces: paramos el coche en el arcén y comenzamos a actuar. Yo me encargué de comunicarme con el 112 para activar el protocolo de múltiples víctimas y código politrauma mientras Esther comenzó a realizar el triaje de los heridos para saber cuáles eran los más graves y comenzar a realizar las técnicas básicas de reanimación.

Y cuando llegaron las primeras unidades nos quedamos a ayudar por la falta de manos que había, ya que eran nueve implicados en el accidente.

Lamentablemente, no todos pudieron sobrevivir, pero, sin duda, vuestra reacción fue crucial para que los demás lo hicieran. ¿Qué os movió a actuar?

Esther.- Más que una decisión, fue la consecuencia natural de la vocación que nos define. Detenernos a atender fue un acto casi instintivo. Tanto Juan Carlos como yo llevamos muy arraigada la vocación de cuidar y aliviar el sufrimiento de los demás; es, por así decirlo, parte de nuestro ADN.

En una situación como aquella, sabiendo que podía existir aunque fuera la más mínima posibilidad de salvar una vida o de aliviar el dolor de alguien, jamás hubiéramos podido pasar de largo.

Juan Carlos.- Además, como profesionales de la salud sentimos que nuestra razón de ser está en acompañar, proteger y servir a quien lo necesite.

Haber actuado nos permitió, además de brindar la atención inmediata, tranquilizar a los heridos que todavía estaban atrapados y de quienes presenciaban la escena.

‘Sabiendo que podía existir la más mínima posibilidad de salvar una vida o de aliviar el dolor de alguien, jamás hubiéramos podido pasar de largo’

Efectivamente. Vosotros sois estudiantes de Medicina, pero os habéis formado y trabajáis como enfermeros…

Juan Carlos.- Así es. Aunque estamos estudiando 5º de Medicina, los dos hemos cursado el Grado en Enfermería y un máster en urgencias y emergencias, en mi caso en el CEU. 

Además, los dos estamos trabajando como enfermeros desde que acabamos la carrera y hemos rotado por muchos servicios, incluyendo SAMU y UCI.

Con la prof. Paula Sánchez, con una de las responsables del operativo policial durante el accidente y con su familia

A vuestra preparación y experiencia se sumó un extra para poder ayudar en las mejores condiciones. Acababais de recibir formación en reanimación cardiopulmonar…

Esther.- Si. Apenas una semana antes habíamos realizado en la Facultad una práctica de RCP impartida por el profesor Pasqual Gregori como parte de nuestra formación académica.

En medio del accidente, nos vino a la mente lo valiosa que resultó esa preparación para refrescar los conocimientos y poder aplicarlos con seguridad.

Y, aunque suene un tanto brusco decirlo, haber actuado en esa situación real nos permitió fijar esos aprendizajes de una manera muy profunda, casi grabarlos a fuego en nuestra memoria y en nuestra vocación. Como futuros médicos, entendemos que cada experiencia, incluso en la adversidad, contribuye a formarnos mejor para cuidar la vida de los demás.

Tuvo que ser una experiencia impactante. ¿Qué más se os pasó por la cabeza en esos momentos?

Juan Carlos.- Sobre todo, en esa situación tan extrema, lo que sentimos fue una mezcla de responsabilidad y humanidad: sabíamos que cada segundo contaba, y poder contribuir a salvar vidas es lo que da sentido a nuestra vocación.

‘Sentimos una mezcla de responsabilidad y humanidad: cada segundo contaba, y poder contribuir a salvar vidas es lo que da sentido a nuestra vocación.’

Imaginamos que estaréis orgullosos de vuestra actuación y del reconocimiento que ha merecido por parte del Ayuntamiento.

Juan Carlos.- La verdad es que sí, sobre todo por el hecho de saber que, gracias a nuestra actuación inmediata, hoy hay personas que siguen con vida. Y esa certeza es el mayor reconocimiento que podíamos recibir.

Desprendéis vocación por los cuatro costados y, además, estudiar esta carrera, compaginándola con el trabajo no es nada sencillo. ¿Tan importante es la medicina para vosotros?

Esther.- Sin duda. Es mucho más que una profesión: es un sueño y una vocación que da sentido a nuestro día a día.

Sabemos que implica sacrificio, pero cuando tienes claras tus prioridades, siempre encuentras la manera de sacar todo adelante. Y en nuestro caso, hacerlo juntos es una gran fortaleza.

Juan Carlos.- Así es. Nos organizamos de modo que, si uno está de turno, el otro toma apuntes; después compartimos ese material y estudiamos juntos. Más allá del aspecto académico, el apoyo mutuo es esencial: tener un hombro al lado en el que apoyarte, que te impulsa cuando flaqueas y con quien compartes la ilusión de avanzar, hace que el camino, aunque exigente, sea profundamente gratificante.

¿Habéis pensado ya en qué especialidad queréis trabajar? En urgencias ya habéis demostrado vuestro potencial…

Esther.- Aún hay muchas que nos llaman la atención, pero es cierto que el ámbito de las urgencias y emergencias nos atrae especialmente.

Creemos que allí podemos aportar lo mejor de nosotros, no solo en la rapidez y eficacia de la actuación médica, sino también en ofrecer una asistencia más humana, cercana y empática en los momentos más difíciles de la vida de un paciente.

Es precisamente en esas situaciones límite donde sentimos que nuestra vocación cobra su máximo sentido.

‘Estamos muy contentos con nuestra formación en el CEU; nos ha marcado profundamente, moldeándonos y ayudándonos a crecer’

Y la última. En el CEU, como imaginaréis, nos hace muy felices que personas tan valiosas formen parte de nuestra comunidad educativa. ¿Es mutuo? ¿Satisfechos con vuestra experiencia formativa en esta universidad?

Juan Carlos.- Sí. Estamos muy contentos con nuestra formación en el CEU; ha sido una experiencia que nos ha marcado profundamente, moldeándonos y ayudándonos a crecer hasta convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.

Esther.- Como nos dijo nuestro profesor de Fisiología, Ramón López: «Estudiad para el 5 y sacaréis un 0; debéis estudiar para el 10 y sacaréis un 5». Y cuánta razón tenía. Nos enseñó que hay que dar siempre el 100%, pero también que contamos con el respaldo y el acompañamiento de grandes profesores que creen en nosotros y nos guían para llegar a ser lo que soñamos ser.

Y lo vais a lograr seguro. Enhorabuena, de corazón, a los dos. Y muchas gracias por dedicarnos un ratito para compartir vuestra historia con la familia CEU.

Esther/Juan Carlos.- Gracias a vosotros.

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