La Cátedra Jean Monnet de la CEU UCH elabora el documento de conclusiones de la Jornada “El futuro de la UE y el coste una no Europa”, que reunió en Valencia a diez expertos comunitarios

Brexit, populismos, nacionalismos, crisis económica, crisis migratoria, desigualdades… Ante los retos que afronta la UE, la pregunta es: ¿cuál sería el coste de una “no Europa” en el actual escenario internacional? La Cátedra Jean Monnet de la CEU UCH, bajo la dirección de Susana Sanz Caballero, ha reunido en Valencia a diez expertos de las instituciones comunitarias y del ámbito académico para reflexionar sobre el futuro de una UE enfrentada a una “crisis sin precedentes” en su historia.

El secretario autonómico para la UE, Joan Calabuig, y el analista Juan González-Mellizo, de la Delegación de la Comisión Europea en España, inauguraron las sesiones de la Jornada “El futuro de la UE y el coste una no Europa”, en las que participaron Enrique Barón, Michel de Salvia, Valentina Colcelli, Roberto Cippitani, Antonio Bar Cendón, Manuel Martínez Sospedra, Teresa Freixes y José Antonio de Yturriaga. Algunas de las conclusiones de estos diez expertos comunitarios aquí:

UE, dividida ¿o no tanto?

Se acusa a la UE de estar dividida, pero en la negociación del Brexit ha hecho gala de una impecable unidad, mostrando una posición común en un asunto tan complejo y delicado.

Fenómenos como el Brexit, el auge de la extrema derecha o la resistencia de los países del Visegrado a defender el estado de derecho provocan inestabilidad en el continente.

UE, ¿preocupada por el futuro del planeta?

Nunca ha habido una Comisión Europea tan verde, con una apuesta clara por la defensa del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático.

El cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible será también prioritario en la nueva Comisión.

UE en la nueva escena internacional

Europa ha sido durante siglos el centro del mundo y ahora se encuentra en la periferia.

La UE se ve influida por elementos externos como la política exterior de Rusia, la retirada gradual de Estados Unidos del continente europeo y el giro de su política hacia Asia, así como el surgimiento de China como gran potencia económica.

La UE tiene que decidir si ser sujeto u objeto en el sistema internacional. Europa debería ser un actor global, un faro potente en materia de derechos humanos, especialmente ante la dinámica de confrontación Pekín-Washington.

UE frente a los populismos

Es importante defender los valores europeos ante los nacionalismos y la tergiversación de conceptos que utilizan los partidos populistas.

La única solución contra el populismo es fortalecer la Unión Europea y defender el estado de derecho.

Más valores y más sentimiento de pueblo europeo

Europa tiene que reflexionar a fondo sobre su futuro y lanzar propuestas creíbles que defiendan y promuevan los valores del artículo 2 del Tratado de la Unión Europea, como el Estado de Derecho, la justicia, la igualdad… pilares fundamentales del modo de vida europeo.

Faltan instrumentos para crear un pueblo europeo, como por ejemplo una agencia de noticias europea, un ejército europeo o un sistema electoral común para las elecciones al Parlamento Europeo, si bien es cierto que el programa Erasmus ha contribuido eficazmente a crear mayor conciencia de pertenencia a un proyecto común.

El documento de conclusiones de la Jornada “El futuro de la UE y el coste una no Europa”, en este PDF (inglés y español).