Investigadores de la Universidad CEU Cardenal Herrera han descubierto una posible vía para la terapia de la leucemia mieloide crónica en todos los pacientes, incluidos los casos más difíciles resistentes a los tratamientos habituales. El nuevo tratamiento estaría basado en el uso del bortezomib, que inhibe la proliferación de todas las células cancerígenas de este tipo de leucemia. La investigación ha sido publicada en la revista Oncogene.

Lunes, 3 de mayo de 2010.– La leucemia mieloide crónica está causada por una anomalía en los cromosomas, una translocación entre el cromosoma 22 y el 9, que provoca la expresión de una oncoproteína en las células. La oncoproteína favorece la proliferación de estas células y desencadena el cáncer. El tratamiento más efectivo actualmente contra este cáncer es la administración del fármaco inhibidora imatinib, que bloquea la proliferación de las células cancerígenas en más de un 70% de los casos. Sin embargo, este tratamiento no es efectivo en cerca del 30% de los pacientes, debido a la presencia de una mutación que provoca la resistencia al fármaco. Tratamientos recientes con otras substancias como el dasatinib y el nilotinib, han conseguido remitir la proliferación en algunos de estos casos, pero todavía no hay tratamiento para los casos más difíciles: los pacientes cuyas células sufren una mutación concreta, denominada T315I.

Un equipo de investigadores de la Universidad CEU Cardenal Herrera, en colaboración con la Universidad de Navarra,  ha descubierto que la actividad de otro fármaco, el bortezomib, inhibe la proliferación de las células tumorales de la leucemia mieloide crónica en todos los casos, incluidas las resistentes al imatinib, e incluso aquellas con la mutación T315I. El bortezomib es, por lo tanto, un buen candidato para frenar la evolución de la leucemia también en ese 30% de pacientes. Además, la actividad del bortezomib es casi específica para las células que expresan la oncoproteína, es decir, para las células tumorales, por lo que facilita su administración como agente terapéutico contra la leucemia.

El bortezomib ya se había demostrado efectivo para el tratamiento de linfomas y mielomas, y los investigadores creen que el fármaco puede tener efectos terapéuticos también en otros tipos de cáncer no relacionados con la leucemia.

La investigación, publicada en la revista Oncogene, ha sido dirigida por el profesor del Departamento de Química, Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad CEU Cardenal Herrera, Ignacio Pérez Roger, y ha contado con la participación de investigadores de la Universidad de Navarra.

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