• El claustro de Magisterio impulsa encuentros de expertos para abordar el reto de la diversidad
  • A la primera mesa redonda, en torno a la educación inclusiva, ha seguido otra sobre la inclusión social y laboral

Los profesores de Magisterio del CEU de Castellón saben que la inclusión es uno de los principales retos que afronta la sociedad que viene. Y que los maestros serán claves para superarlo. Por eso, además de formar a los estudiantes para que trabajen en el futuro por la integración real de los escolares, ha impulsado un foro de expertos para profundizar en la situación y perspectivas de la inclusión en España.

Arantxa Fayos a los futuros maestros: «Vais a poder encontraros con alumnos y alumnas con necesidades especiales, y vais a tener que ayudarles para conseguir una mejora en su calidad de vida y en su nivel de autonomía»

El foro arrancó hace unos días con una mesa redonda en la que participaron profesionales del sistema educativo para debatir sobre la inclusión en el aula. En la segunda mesa, que se centró en la inclusión social y laboral, intervinieron Arantxa Fayos, logopeda en CODIFIVA (Coordinadora de Personas con Discapacidad Física de la Comunidad Valenciana); Inés Traver, psicóloga y directora del Centro Ocupacional El Rinconet, y Mª Carmen Muñoz, presidenta de la Asociación Granja-Hogar El Rinconet y directora del centro especial de empleo El Rinconet-Rafalafena, acompañadas por Héctor Tena, uno de los trabajadores. Completaba la mesa Tessa Green, madre de un niño con diversidad funcional, usuario del Centro Específico Penyeta Roja. Todos explicaron sus experiencias -en calidad de expertos, usuarios o familiares, según el caso- en materia de inclusión social.

Inés Traver: «Los maestros deben valorar a las personas con discapacidad en su totalidad, teniendo en cuenta tanto sus necesidades como sus capacidades»

“La sociedad debe conseguir la plena inclusión, suprimir todas las barreras que todavía existen y promover su participación activa en el ámbito de la acción social y laboral para generar cambios sociales”, aseguró Arantxa Fayos. La representante de CODIFIVA tiene muy claro que es prioritario “luchar por la defensa activa de los derechos e intereses de las personas con diversidad funcional y dar respuesta a sus necesidades”. A los futuros maestros, que siguieron con mucha atención el debate, les animó a ser conscientes “de que en un futuro vais a poder encontraros con alumnos y alumnas con necesidades especiales, y vais a tener que ayudarles, así como proporcionarles y facilitarles todas las herramientas necesarias para conseguir una mejora en su calidad de vida y en su nivel de autonomía”.

Mª Carmen Muñoz: «El mayor reto es crear todas la herramientas para que estos colectivos puedan desarrollar todas sus capacidades, que son muchas»

“Una sociedad moderna tiene la obligación de cuidar especialmente a sus mayores, niños y personas con discapacidad”, añadió Mª Carmen Muñoz. “Aunque hemos evolucionado muchísimo haciendo visibles a las personas con discapacidad intelectual, queda mucho camino por recorrer, pues la inclusión social culmina con la integración laboral real”, advirtió. “Estas personas forman un colectivo muy amplio y con capacidades muy diferentes, que requieren de herramientas específicas para desarrollar todas sus capacidades, que son muchas. Y aunque todo el colectivo no es integrable laboralmente, sí lo es una buena parte”, añadió la experta, que tiene muy claro que lo que se puede hacer siempre es trabajar la aceptación e integración en nuestra vida cotidiana.

Tessa Green a los futuros maestros: «Todos aprendemos a distintas velocidades, pero lo importante es que seguimos aprendiendo. Mucho ánimo y suerte en vuestros futuros. Vosotros marcáis la diferencia»

De un modo similar se expresaba Inés Traver: “Aunque hemos avanzado mucho en estos últimos años, aún nos queda mucho por hacer. La inclusión de las personas con discapacidad intelectual pasa por darles apoyos para tener un trabajo, una vivienda, utilizar recursos comunitarios… Como sociedad tenemos que hacer más en ese sentido”, reclamó.

Y, dentro de la sociedad, los maestros tienen un papel clave en la inclusión. Por eso, la psicóloga también pidió a los alumnos del CEU que, cuando desarrollen su profesión en el futuro, sepan “valorar a las personas con discapacidad en su totalidad, teniendo en cuenta tanto sus necesidades como sus capacidades”.

La de Héctor Tena fue una de las intervenciones más aplaudidas

Para Tessa Green “la inclusión es evitar las barreras que prohíben a las personas con una discapacidad o enfermedad vivir una vida digna”. “La visibilidad es fundamental en la lucha por la integración en una sociedad donde todavía hay mucho odio, prejuicios y discriminación contra la gente distinta”, aseguró Green, madre de un niño con diversidad funcional.

“La educación inclusiva solo funcionará si el claustro tiene formación en educación especial y solo para los alumnos con un nivel académico parecido a sus compañeros y con comportamientos no violentos.  Si no, los programas de Transición a Vida adulta en los centros de educación especial son más adecuados con su enseñanza en habilidades sociales y formación específica para inclusión, impartidos por profesionales experimentados”, afirmó.

Finalmente, Héctor Tena trasladó su exitosa experiencia de integración laboral en la cafetería El Rinconet, además de mostrar a los alumnos de Magisterio que todas las personas tienen capacidades y que la pasión es clave para desarrollarlas. En su caso, más allá de ser un excelente hostelero, construye robots de gran complejidad con piezas lego.

Este segundo foro, organizado la profesora de Magisterio del CEU Jennifer Balaguer, aportó miradas diversas, y por ello muy enriquecedoras para los futuros maestros, en torno al reto de la inclusión social.

La profesora del CEU Jennifer Balaguer organizó esta mesa redonda