Ha sido noticia por su Twitter de ‘consultas médicas’, aunque no lo pretendía. Residente de segundo año de Medicina familiar y comunitaria, ha visto cómo su vida profesional cambiaba repentinamente por la crisis del coronavirus. Con toda seguridad, va a estar en la primera fila de la lucha contra la pandemia. Carmen Montoya es alumni de la primera promoción de médicos formados en el CEU de Castellón

¿Cómo se te ocurrió abrir una consulta virtual en Twitter?

Fue casi por casualidad. Mi hermano me hizo una consulta por un problema que tenía en el pie. En paralelo, se había metido en esta red para curiosear, vio que algunos traumatólogos estaban ofreciendo consejos de salud y me propuso que yo hiciera lo mismo. Primero lo descarté, porque tenía pocos seguidores y llevaba unos años sin usar la cuenta, pero mi hermano insistió y lo hice por probar. Por pocos seguidores que tuviera, si les podía ayudar, bien estaba.

Y se desbordó la cosa.

¡Sí! Se volvió viral. En 48 horas me encontré con más de 2.000 retuits y me gustas, más de 200 consultas de problemas relacionados con el COVID-19 y otros temas médicos y dudas de tipo administrativo, como recetas y bajas.

¿No te provocó un cierto agobio?

¡Mucho! Porque yo seguía trabajando en mi consulta, en el rotatorio que estaba haciendo, y a veces tardaba dos o tres horas en poder contestar. Ahora ha bajado el ritmo de consultas virtuales, unas diez diarias, y es más llevadero.

Pero a pesar del esfuerzo extra que supone, siento que es algo muy gratificante, porque la gente agradece mucho los consejos y la escucha, y creo que les ayuda, que les aporta tranquilidad. Lo vivo como una obligación. Además, creo que hay un exceso de información no contrastada en internet, circulan muchos bulos y los ciudadanos necesitan información de primera mano.

‘Mi Twitter se volvió viral. En 48 horas me encontré con más de 2.000 retuits y me gustas, y más de 200 consultas de problemas relacionados con el COVID-19′

Todo esto te cogió haciendo el rotatorio en Castellón, pero de repente la vida os cambió a todos los médicos residentes.

Sí. Yo soy residente de segundo año en Medicina familiar y comunitaria y, aunque soy de Murcia, pedí hacer un rotatorio de tres meses en Castellón, donde reside mi pareja (por cierto, graduado en Enfermería y ahora estudiante de Medicina en el CEU).

Estaba haciendo este rotatorio en Rafalafena y luego en los centros de salud de Borriol y El Grao. Muy contenta. Y empezó la crisis, comenzaron a suspenderse jornadas y actividades formativas y el jueves 12 nos avisaron desde Conselleria de Sanitat de que se nos cancelaban los días de libre disposición y vacaciones, justo cuando arrancaban las fiestas de la Magdalena. Cuando se declaró el estado de alarma, dos días después, me contactaron desde el Servicio Murciano de Salud y reclamaron mi incorporación. La llamada me cogió en el centro de salud de Borriol, así que me organicé como pude para coger el último tren y llegué de madrugada a Murcia para reincorporarme ese mismo día.

Y desde ese momento, ¿cuáles son tu destino y funciones?

Estoy en el consultorio Santo Ángel. Allí estoy aplicando el nuevo protocolo para seguimiento de enfermedad y contactos. Todos los días llamo a mis pacientes para ver si han mejorado o empeorado, si necesitan medicación… Si considero que requieren valoración, les derivo a los centros competentes. Y también estoy haciendo guardias en el hospital Virgen de la Arrixaca que, aunque tiene un enorme número de pacientes, todavía no está saturado, y mantiene separadas a las personas infectadas de las no infectadas (donde yo estoy trabajando por ahora). Es verdad que en nuestra área estamos teniendo algunos falsos negativos, pero estamos adoptando todas las medidas de prevención…

‘El hospital donde trabajo se va a dedicar íntegramente a pacientes con coronavirus. En previsión, me he ido a vivir sola’

¿La situación, entonces, es tranquila?

Relativamente. Ahora mismo me veo con fuerzas, aunque cada vez asumimos más carga de trabajo porque hay muchos más pacientes y empiezo a notar el agotamiento. A la jornada laboral, se suma toda la información y medidas nuevas establecidas por las autoridades sanitarias, que hay que estudiarse. Y está mi otro trabajo, así lo considero yo, el de Twitter, que requiere centrarse completamente en la persona que te pregunta sus dudas para darle la mejor respuesta que esté en mi mano.

¿Crees que atenderás a personas infectadas por coronavirus?

Seguro. Las autoridades sanitarias de Murcia han decidido que el hospital donde trabajo se va a dedicar íntegramente a estos pacientes. En previsión, me he ido a vivir sola, pues antes residía con mis padres, y mi padre atiende a mi abuelo. Eso me ha quitado mucha ansiedad.

La alumni del CEU con Manuel Domingo Sánchez, su pareja, graduado en Enfermería por esta universidad… y estudiante de Medicina

A eso íbamos. ¿Preparada, asustada, motivada por lo que se te viene encima?

Un poco las tres cosas. Nos están dando mucha formación, pero este virus es muy desconocido, cambia continuamente y los protocolos hospitalarios no terminan de estar unificados…Y, además, llevo solo dos años con rotaciones, me falta bastante por aprender.

Nos están diciendo que estos días alcanzaremos el pico en Murcia, con cifras similares a Madrid, y estamos viendo casos de pacientes muy preocupantes. La situación se está complicando y están valorando mandarnos a primera fila a los R2 (residentes de segundo año) y R3, con lo que me tocaría una residencia que pertenece a mí área, en la que están muriendo muchos ancianitos… Me estoy intentando formar en paliativos (sedación, manejo de la disnea y el dolor), que son cosas que tocas poco en la carrera y que no me había dado tiempo a ver en las rotaciones, y mi tutora también se está formando y nos van a dar cursos, pero bueno… Lo haré lo mejor que pueda.

No voy a negar que estoy asustada, pero también es verdad que estoy en la mejor disposición para afrontar este reto, hay que tener una actitud positiva para darlo todo.

‘No voy a negar que estoy asustada, pero también es verdad que estoy en la mejor disposición para afrontar este reto’

¿Una situación como esta pone a prueba la vocación?

No, porque yo tenía muy claro desde pequeñita que quería ser médico, la vocación no corre peligro ante ninguna prueba. En todo caso, ahora más que nunca me doy cuenta de que esa vocación ha crecido. Me encuentro con muchas ganas, siento que le debo algo a la sociedad, a mis pacientes. Ellos confían en mí y yo no les puedo dar la espalda, a pesar de la ausencia de material, de trabajar sábados y domingos, de no esperar remuneración a este sobreesfuerzo o de no saber si tendremos vacaciones…

‘Es fundamental empatizar con el paciente, entenderle, escucharle y apoyarle’

No tenemos palabras para agradeceros vuestra labor. Carmen, ¿algún mensaje para la ciudadanía?

Sí, Muchísimo ánimo, porque estar en casa no es nada fácil y la sociedad lo está haciendo muy bien. Que no decaiga su fuerza. Entiendo que la gente esté desesperada y agobiada y, que si ve la cifra de muertes e infectados, crea que no está haciendo nada, pero al contrario, está evitando que se incrementen los casos. Esta lucha es labor de todos.

También quiero lanzar un mensaje de agradecimiento a aquellas personas que están en sus casas haciendo mascarillas, pantallas de protección… No hay palabras para describir el cariño que nos están mostrando y lo que nos están ayudando. Muchísimas gracias de corazón.

¿Y un consejo para los alumnos de Medicina?

Habéis elegido la profesión más bonita del mundo, pero también la más sacrificada. Aunque la carrera os parezca difícil, merece la pena. Estudiad mucho, porque en vuestras manos está la vida de los pacientes. Ellos confían en vosotros y hay que saber responderles.

Pero, y esto es muy importante: no todo está en los libros: es fundamental empatizar con el paciente, entenderle, escucharle y apoyarle. Muchas veces no se trata solo de un diagnóstico o un tratamiento, sino de una explicación, de un mensaje de ánimo que les ayude a tranquilizarse.

‘Me encuentro con muchas ganas, siento que le debo algo a la sociedad. mis pacientes confían en mí y yo no les puedo dar la espalda’

¿Quieres añadir algo más?

Sí. Me gustaría aprovechar esta entrevista para agradecer el apoyo psicológico que me están prestando mi familia, mi pareja y mis amigas.

Cuídate y muchas gracias. Estamos muy orgullosos de haber contribuido a la formación que hoy te permite luchar contra esta terrible pandemia.

Muchas gracias.