La experta en violencia de género junto a la profesora Adela Ferrando

La ex jefa de la ‘Unidad de Violencia Sobre la Mujer’ de la Subdelegación del Gobierno en Castellón ha impartido hoy una conferencia sobre violencia de género y enfermería en el campus de Castellón de la Universidad CEU Cardenal Herrera.

Organizada por la profesora de Enfermería Adela Ferrando, esta actividad perseguía dos objetivos: explicar a los alumnos los conceptos e ideas básicas sobre las causas de la desigualdad y de la violencia sobre la mujer así como concienciarles sobre la importancia que tienen los profesionales sanitarios en la detección precoz de la violencia y la asistencia a las mujeres víctimas de maltrato.

La educación en valores y la colaboración de toda la sociedad son, según la que también fuera Coordinadora de Actividades de la Dirección General de la Mujer en Castellón, las únicas recetas que pueden erradicar esta lacra social.

Pregunta.- ¿Por qué existe la violencia de género?

Respuesta.- La violencia sobre la mujer es la mayor y más visible manifestación de la desigualdad y de las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres. La causa, el patriarcado. Podemos decir que ha existido siempre. En el momento en que el hombre se hizo sedentario se inició el reparto de papeles. Por eso es tan difícil de erradicar, porque es necesario cambiar muchas ideas y valores tan sumamente arraigados que incluso impiden que se visibilice. Por eso vemos como normales muchas situaciones en las que se está ejerciendo violencia sobre la mujer.

¿Hay mucha violencia machista en la Comunidad Valenciana?

Similar a la de cualquier otra parte de España y podríamos decir que similar al resto de Europa o países desarrollados. Es difícil medir el dato de la violencia, ya que se produce en el ámbito privado y queda oculta.

Tenemos datos de denuncias, pero un mayor número de denuncias no quiere decir un mayor porcentaje de violencia sino una mayor sensibilización y menor miedo a denunciar, lo cual es positivo.

¿Se está avanzando en su erradicación?

Los avances en igualdad y violencia son muy lentos. Igualdad y violencia son conceptos inversos. Es decir, a mayor igualdad menor violencia. Este país ha sido pionero en leyes en defensa de la igualdad y contra la violencia, pero no es suficiente que haya leyes, y menos en un tema tan arraigado social y culturalmente como es la desigualdad entre hombres y mujeres. Es un proceso que necesita de todos los ámbitos de la sociedad.

Usted ha tenido cargos de responsabilidad en la lucha contra la violencia de género. ¿Se puede y se debe hacer más desde los organismos competentes en materia de prevención y asistencia? ¿Cómo han afectado los recortes?

Todas las cuestiones sociales deben ser prioritarias para los gobiernos y las distintas administraciones competentes. Son derechos sociales, derechos de ciudadanía.

Las mujeres tenemos la igualdad legal pero no la real. Tenemos leyes, pero hay que tener la voluntad de aplicarlas en su totalidad, y para ello hay que dotarlas de los recursos necesarios. Recursos fundamentalmente económicos (y en estos momentos tenemos graves problemas, y no siempre se prioriza a favor de estas cuestiones), pero también hace falta el compromiso de toda la sociedad, del ámbito educativo, sanitario, medios de comunicación, publicidad… Podríamos hablar largo y tendido del papel que mucha de la publicidad y programas de televisión juegan a favor de mantener los roles y estereotipos que fomentan la desigualdad.

¿Qué papel debe jugar la sociedad para acabar con esta lacra? ¿Y los futuros profesionales de la sanidad y la educación como los que se están formando en las aulas de la CEU-UCH en Castellón?

La sociedad en general debe ser consciente de los graves problemas que genera la desigualdad y sobre todo rechazar de forma explícita cualquier forma de violencia, pero especialmente la violencia de género, porque aún en muchas ocasiones conocemos casos de vecinos, familiares o conocidos y hacemos como que no sabemos nada. Con ello estamos haciendo un flaco favor a las mujeres. Hay que visibilizar la violencia y denunciarla.

Los y las profesionales de la sanidad y la enseñanza juegan un papel fundamental. El sector sanitario, en la detección precoz y en la asistencia a las mujeres víctimas de violencia. Y en la enseñanza, fundamentalmente la prevención. La educación en igualdad. Enseñar a niños y niñas a ser igualitarios, la diferencia de sexo sólo es eso, diferencia en el sexo, no en actitudes, comportamientos, valores, etc.

Pero por esto mismo es fundamental la educación en igualdad de estas y estos profesionales. Solamente podemos enseñar y transmitir aquello que conocemos y en lo que creemos. Si no creemos en la necesidad de la igualdad, en la igualdad como bien social, seguiremos transmitiendo desigualdades y violencia.

¿Cree que los jóvenes han superado las actitudes machistas del pasado?

Se están dando situaciones muy contradictorias. A mí cuando me dicen que la gente joven no tiene valores, que es muy egoísta, que sólo piensa en vivir bien, creo que no es así o al menos no fundamentalmente.

La juventud es solidaria, como ha sido siempre, o incluso más, pero la sociedad evoluciona y hasta las formas de respeto pueden variar.

No creo que haya más actitudes machistas ahora que hace unos años, pero sí que creo que están más visibilizadas y por tanto más criticadas.

Más que el machismo puro (que, si preguntas, casi ningún hombre te dirá que es machista), sí que abundan los ‘micromachismos’ y, sobre todo, las situaciones de control de ellos sobre ellas que se esconden bajo el manto del supuesto amor. Ese amor romántico, ‘superabsorbente’, de película o de cuento de princesas es, en muchas ocasiones, origen de violencia de género. Aprender a amar en igualdad y respetando la libertad del otro o de la otra es el mejor antídoto para la violencia.

¿Seremos capaces de acabar con los malos tratos?

¿Seremos capaces de acabar con las guerras? ¿Y con el hambre? También tienen su base en las desigualdades… Yo espero y deseo que sí. No sé en qué siglo, pero sí que estoy segura de que la educación en valores igualitarios es fundamental para ello.