Coordinado por la profesora Nuria Andreu, reúne a docentes de los tres campus CEU para mostrar cómo el Aprendizaje-Servicio se convierte en una herramienta real de inclusión en las aulas

Cuando las aulas dejan de ser muros para convertirse en laboratorios de acción social, sucede algo distinto: se transforma el aprendizaje. Eso es precisamente lo que profesores del CEU han querido plasmar en el nuevo libro Aprendizaje-Servicio. Una metodología en apoyo de la atención a la diversidad, coordinado desde el campus de Elche por la profesora Nuria Andreu Ato.

El objetivo de esta obra colectiva es claro: mostrar cómo la metodología del aprendizaje-servicio puede convertirse en una herramienta clave para avanzar en inclusión educativa. Se trata de una guía práctica que ayuda a diseñar, aplicar y evaluar proyectos en los que los estudiantes no solo aprenden contenidos académicos, sino que los ponen al servicio de personas y colectivos con necesidades concretas.

Qué contiene el libro

La publicación se organiza en varios capítulos que abordan distintos aspectos de la metodología:

  • Fundamentos del aprendizaje-servicio: cómo se define esta estrategia y por qué resulta especialmente útil para trabajar la atención a la diversidad.
  • Diseño de proyectos: claves para identificar necesidades sociales y transformarlas en propuestas educativas.
  • La atención a la diversidad desde la práctica: ejemplos de proyectos desarrollados en entornos escolares y comunitarios, con impacto real en colectivos vulnerables.
  • Evaluación y mejora: cómo medir los resultados no solo en términos académicos, sino también de compromiso social, inclusión y transformación personal del alumnado.
  • Experiencias de éxito: iniciativas de colaboración entre universidades, asociaciones y centros educativos que ya han mostrado resultados positivos.

En conjunto, el libro ofrece un recorrido desde la teoría hasta la práctica, con herramientas que permiten a los futuros docentes y a los profesionales en activo diseñar proyectos de servicio vinculados a la educación inclusiva.

Entre prácticas locales y vocación global

La propuesta del libro se alimenta de experiencias concretas: colaboración con asociaciones, creación de materiales adaptados, talleres de música y educación emocional, proyectos de sensibilización, y alianzas con centros que apoyan a personas con necesidades educativas específicas.

Para Nuria Andreu, el valor de esta obra reside en algo más que en su contenido: se sustenta en años de trabajo compartido con estudiantes y comunidades. Además de su labor docente, Andreu coordina el voluntariado universitario en Elche, participa en la Semana de Transformación Social del CEU y ha sido impulsora de iniciativas como “Universidad y Solidaridad”, que durante siete ediciones ha acercado al alumnado de Magisterio a asociaciones de la provincia para acciones reales de apoyo escolar, acompañamiento emocional y refuerzo educativo.

También ha liderado proyectos como Rompiendo Estereotipos: Desde la Universidad a la Escuela, que sensibiliza a escolares sobre la diversidad, o investigaciones sobre storytelling terapéutico en aulas hospitalarias, que conectan directamente con los objetivos de este libro: mostrar que la educación inclusiva se construye desde la práctica, la creatividad y la interacción con el entorno.

Un aula que trasciende

Este bagaje le permite ver el libro no como una novedad, sino como una condición natural del proyecto formativo del CEU en Educación: unir teoría y comunidad. En el post «Desde la universidad hay que potenciar la acción social», Andreu reflexionaba sobre cómo el voluntariado debe ser una competencia más en la formación universitaria, y cómo hay que ofrecer al estudiante no solo conocimiento, sino posibilidades de ejercer la solidaridad concreta.

Por eso en el libro se encuentra ese puente entre universidad y sociedad: herramientas sencillas, rutas de colaboración, ejemplos aplicables y reflexiones sobre cómo evaluar lo intangible (empatía, compromiso, inclusión).

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