Los estudiantes de Magisterio del CEU de Castellón ponen a prueba sus competencias didácticas en la Sierra Calderona

Un año más, los estudiantes del Grado en Educación Primaria del CEU de Castellón han realizado una salida de campo a la Sierra Calderona con el objetivo de aplicar su aprendizaje en un entorno natural real. Esta motivadora experiencia les ha permitido observar, experimentar y analizar los contenidos científicos desde una perspectiva didáctica, activa y contextualizada.
La iniciativa, impulsada desde la asignatura Aprendizaje y didáctica de las ciencias experimentales, impartida por los profesores Francisco Pardo y Sofía Gutiérrez, ha permitido a los futuros maestros recorrer diferentes itinerarios del entorno del Garbí, caracterizado por su riqueza geológica, diversidad vegetal y valor paisajístico. «Además, a lo largo de esta ruta, nuestros estudiantes han realizado paradas estratégicas para la observación directa del medio natural, la identificación de especies vegetales propias del ecosistema mediterráneo y el análisis de elementos geológicos y climáticos del entorno», ha subrayado el profesor Francisco Pardo. Unas valiosas lecciones a las que se suma el aprendizaje cooperativo que han reportado a los alumnos las actividades de investigación y reflexión que han realizado durante esta actividad.

«Esta salida, prosigue el docente, ha permitido integrar teoría y práctica, y ha favorecido un aprendizaje significativo y experiencial, además de promover una actitud de respeto y cuidado hacia el medio ambiente, crucial para los futuros maestros de Educación Primaria». Y es que, como explica el profesor Pardo, a lo largo del recorrido los estudiantes de Magisterio «han reforzado y ampliado conocimientos relacionados con los ecosistemas mediterráneos, identificando flora característica como pinos, matorral mediterráneo y especies adaptadas a la sequía. Además, han observado la geología del entorno (formaciones rocosas, tipos de suelo y procesos de erosión) y factores climáticos, analizando cómo influyen el clima, la altitud y la orientación en el paisaje y la biodiversidad».

En definitiva, una actividad diferente con las que los futuros educadores han desarrollado habilidades propias del trabajo científico escolar como la observación sistemática y rigurosa del entorno, la formulación de preguntas e hipótesis a partir de fenómenos naturales observables y el uso de instrumentos sencillos de registro, como cuadernos de campo, esquemas o fotografías. Una jornada especial en la que, además, han comprendido el valor de las salidas de campo como recurso didáctico en la enseñanza de las ciencias en Educación Primaria y han reflexionado sobre cómo adaptar contenidos científicos complejos al nivel cognitivo del alumnado de Primaria.





