Una crónica de Laura Fargueta / Imágenes: Zhanzhi Chen
Sus Majestades de Oriente han hecho un alto en su camino a las lejanas tierras del este camino a Belén para escuchar los deseos de cientos de niños y niñas del Colegio CEU de Moncada que esperan con incontenible emoción la llegada de la Navidad. Los pequeños aguardaban reunidos en torno al Nacimiento del Paraninfo de la CEU UCH y manifestaban sus ganas de conocer a su Rey predilecto. “¡Baltasar!”, “¡No, Melchor!”, gritaban unos y otros, emocionados ante la oportunidad de intercambiar unas palabras con ellos. Una visita cuya espera fue amenizada con un aperitivo de chocolate caliente y churros.
El Paje Primero, o Paje Especial, se adelantó a la comitiva para anunciar la inminente llegada de los Reyes. Entretanto, los chiquillos buscaban la mejor posición para no perderse la aparición de sus favoritos, los más pequeños desde los hombros de sus padres o madres. Lucía, de ocho años, nos desveló que va a pedirle a Gaspar una muñeca y una Nintendo, aunque confiesa que lo que más le gusta de la Navidad, más que los regalos, es poder pasar tiempo junto a sus primos, «porque les quiero mucho».



Un espectacular castillo de fuegos artificiales anunció la entrada de Melchor, Gaspar y Baltasar a lomos de sus camellos y escoltados por los Pajes Reales. La tarde, revestida de la ilusión y la magia compartidas por pequeños y por adultos, concluyó con la apertura del Buzón Real a la que los niños se sumaron formando una larguísima cola para sentarse sobre el regazo de los sabios de Oriente y entregarles la carta con sus peticiones para este nuevo año.
Melchor aseguró que las leerán con especial atención y que el mayor deseo de Sus Majestades es «traer felicidad y unión a todos los hogares» —no solo durante este mes, sino también en el próximo 2026—: no hay mayor regalo que el amor al prójimo para celebrar el nacimiento del niño Jesús.





