Nacho Ares-Roberto Ontañón: Los secretos del arte prehistórico

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Redacción: Carles Gallego / Imágenes: Atapuerca y Altamira

El conocido historiador y egiptólogo Nacho  Ares y el director del Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria (MUPAC) Roberto Ontañón han protagonizado recientemente un encuentro virtual organizado por el Ámbito Cultural de El Corte Inglés donde ambos especialistas abordaron la importancia del arte prehistórico y los secretos que esconden las cuevas prehistóricas.

“El arte prehistórico, dicen, es primitivo y muy lejano a nosotros, pero está mucho más cerca de lo que pensamos”, comentaba Ares en el arranque del encuentro, “es prehistórico, pero no primitivo”, añadió. Asimismo, Nacho Ares explicaba que “los artistas de las vanguardias de principio del siglo XX se inspiraron mucho en este arte”.

Según Roberto Ontañón este arte prehistórico era “un acto simbólico pues no dibujaban el retrato de un animal sino la idea, Una forma magnífica de expresión”, recalcó. Por otro lado, Ares puntualizó “nos queda aún dar muchos pasos para saber que querían decir con ellas”.

Profundizando entorno a los misterios que encierran las pinturas rupestres, Ontañón destacó la importancia y la relación de estas con la astrología “hay astrónomos que han relacionado muchas pinturas con constelaciones, sin embargo, no hay representaciones del sol y de la luna”, apostilló. Según Roberto Ontañón tanto el sol como la luna no se plasmaban en estas pinturas “porque no formaban parte del mundo simbólico, en cambio, las representaciones humanas son relativamente escasas”, señaló el egiptólogo.

Refiriéndose a los grupos humanos que realizaban este arte, Nacho Ares explicó que a lo largo de los 40000 años que duró el arte paleolítico, “no significó lo mismo en cada punto de la prehistoria. Es muy probable que un símbolo no tuviera el mismo significado para una persona durante las distintas épocas”, añadió.

Finalmente, Roberto Ontañón hizo una reflexión en la conclusión del encuentro en torno a las cuevas prehistóricas y su importancia, pues estas eran “escenarios de representaciones de cánticos, música, bailes, arte… Un precedente en ese modo relacional del ser humano donde si nosotros estamos aquí es por ellos. El arte rupestre solo ha cambiado en los soportes donde se llevan a cabo sus representaciones”, afirmó, aunque para el historiador Nacho Ares en la actualidad y en nuestro mundo contemporáneo “hemos perdido la trascendencia en el propio Arte”.