• Alumnos de  Magisterio del CEU aplican sus conocimientos sobre psicología del aprendizaje con iniciativas motivadoras para afrontar el confinamiento

Los estudiantes de primero de Educación Infantil y Educación Primaria de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Castellón han participado en una original iniciativa docente que perseguía un doble objetivo: aplicar los temas estudiados en la asignatura Psicología del Aprendizaje y motivarse mutuamente para superar, juntos, los problemas personales derivados del confinamiento.

Los futuros maestros han abordado con creatividad el reto planteado por la profesora Mabel Marí, con propuestas motivadoras en temas como las estrategias de aprendizaje en la construcción del conocimiento, el autoconcepto en la enseñanza escolar, el aprendizaje cooperativo o la motivación en el aprendizaje.

La motivación de la vocación

Este último tema es el que aborda, precisamente, uno de los trabajos más emotivos realizados por los futuros maestros. El proyecto, que se resume en el vídeo que ilustra este reportaje, pone el foco en la vocación de los estudiantes de Magisterio, que responden a dos preguntas clave: por qué han decidido formarse para ser maestros y por qué continúa mereciendo la pena el esfuerzo y la superación en este difícil contexto.

La profesora Marí se muestra muy satisfecha con el trabajo realizado por todos los estudiantes, «que han demostrado haber adquirido los objetivos docentes que plantea la asignatura Psicología del Aprendizaje: comprender todos los factores personales y contextuales que influyen en el proceso de aprendizaje del niño para proporcionarle una respuesta educativa adecuada», afirma.

«Todos ellos, prosigue Marí, han realizado un gran esfuerzo por mantener el ritmo de trabajo sin perder la ilusión por alcanzar su objetivo y lograr el sueño de ser maestros».

La docente del CEU ha enviado este mensaje a la  próxima generación de educadores:

Sé que no me equivoco al afirmar que las circunstancias que habéis vivido han puesto de manifiesto que las dificultades son una oportunidad de aprendizaje y de superación.

Os he visto seguir clases sin luz o internet en casa, compartiendo wifi y ordenador con otros miembros de la familia que también lo necesitaban, trabajar, a riesgo de contagio, para pagaros la carrera, estudiar confinados en un piso de estudiantes mientras vuestros abuelos fallecían en sus residencias, o pasar la Covid estudiando encerrados en vuestras habitaciones para no contagiar al resto de la familia…

Aun así, no habéis perdido la sonrisa ni bajado el ritmo de trabajo. Ahí habéis estado, conectados, día a día, sin perder una clase. Felicidades y ánimo en este esfuerzo final».