•  Jon Ander Santamaría, antiguo alumno CEU de Periodismo y Audiovisuales, codirige un documental con la historia de Balletvale+, un proyecto valenciano que ha unido danza y discapacidad
  • “Conocer la diferencia nos ayuda a ser mejores”

Mostrar el valor de la cooperación social, desdramatizar la discapacidad además de dar voz a los niños y niñas con diversidad funcional, son algunos de los objetivos del documental “Siete Leguas”. Un largometraje que cuenta la experiencia del proyecto valenciano Balletvale+, una iniciativa que, desde 2012, permite a niños y niñas con discapacidad motora disfrutar de la danza clásica, a través de clases periódicas con profesores voluntarios de danza y de la Escuela de Danza Esther Mortes.

“No es común encontrar en el escenario de un teatro niños y niñas con discapacidad motora. Menos aun cuando lo que se representa es danza clásica”. Sin embargo, Balletvale+ ha conseguido acercar el ballet a todas las personas, con independencia de sus diversas capacidades. Ahora, “Siete Leguas” nos cuenta su historia.

  • Jon, ¿cómo conociste la historia de Balletvale+?
  • Fue en 2015, el profesor Hugo Aznar, conocedor de la importancia del periodismo de soluciones y de la información positiva, nos planteó a Aurora Edo y a mí la posibilidad de hacer un documental para contar y presentar a la sociedad la iniciativa de Balletvale+. Fuimos a ver una clase y estuvimos de acuerdo en que esta historia había que contarla.

  • Así empezó el documental Siete Leguas ¿qué vamos a descubrir en este trabajo?
  • Siete Leguas va más allá de la historia del proyecto Balletvale+. Desde principio, queríamos que incorporase una serie de discursos que son comunes a todas las personas que forman parte de este proyecto, en especial a las familias. Los padres han tenido muchas veces que escuchar “tu hijo/hija no será capaz de hacer esto, no podrá hablar, caminar…”, siempre poniendo el foco en lo que “no van a conseguir” y no en lo que sí van a poder hacer, como por ejemplo participar en una clase de ballet, compartir con otros niños un rato de ocio….También queríamos reflejar cómo interpretan los niños la mirada de la sociedad hacia lo diferente. Sobre todo, se trataba de dar voz a los niños.
  • ¿Cómo ha sido la experiencia de grabar con los niños, los padres, voluntarios…?
  • Fantástica. Clara y Vanesa, nuestras operadoras de cámara y también antiguas alumnas de la Universidad, se han integrado en la compañía totalmente, como si fueran uno más. Tratábamos de no interferir en el desarrollo normal de las clases.
  • En el documental habéis trabajado antiguos alumnos de la Universidad, tanto de Audiovisuales como de Fisioterapia, ¿os conocíais?
  • Sí, nos conocíamos de la Facultad. Con Aurora Edo había preparado diferentes trabajos para la Universidad, y con Clara Radoselovics y Vanesa González también. En este proyecto se necesitaba “compromiso”. Con “Siete Leguas” es más la satisfacción de participar, de dar voz a las personas.
  • No es el primer documental en el que trabajas para lanzar a la sociedad ese mensaje, necesario, de todo cuanto aportan las personas con discapacidad
  • Hoy día el mundo es audiovisual. Estamos recibiendo constantemente impactos de todo tipo. No podemos quedarnos con lo que estamos acostumbrados a ver, debemos poner el foco en estas otras historias. Conocer la diferencia nos ayuda a ser mejores, a todos. A veces las miradas van ligadas al desconocimiento. Si conociésemos estas realidades, si las personas con discapacidad estuvieran más presentes a través de los medios, no nos resultaría tan llamativo este tipo de historias.
  • ¿Cómo empezó tu interés por el documental social?
  • Un poco por coincidencia. Comencé trabajando en una productora valenciana Acca Media y descubrí que en todos los proyectos siempre había un componente de sensibilidad con la discapacidad. Hicimos un programa, Efecto ciudadano, donde poníamos en contacto a personas que necesitaban ayuda con otras que querían colaborar. En cada programa incluíamos a una persona con discapacidad que era la que prestaba ayuda. Una forma de cambiar el punto de vista. Sacamos a un chico en silla de ruedas que ayudaba a otros jóvenes a practicar deporte adaptado, porque al final los límites se los marca cada uno. Más tarde en Nepal hicimos una película sobre la vida de cuatro supervivientes al terremoto de 2015, dos de ellos son ciegos y activistas por los derechos de las personas ciegas en Nepal, y eran voluntarios y ayudaban a reconstruir su país.
  • También has participado como coguionista y ayudante de dirección en la película Me llamo Gennet, un largometraje que narra la vida de la primera persona sordociega que consigue un título universitario en Europa
  • Sí. La historia de Gennet la conocimos en 2012, y ha sido muy interesante. Las personas sordociegas tienen un universo distinto, y ha sido un trabajo muy interesante. Un proyecto que es accesible, esa era una condición importante, que pudieran sentirse integrados. Las personas sordas tienen mucha necesidad de comunicarse. Para ellos es muy importante poder ir al cine y que la película sea accesible, tanto como que se dé visibilidad a esta realidad.
  • ¿Cómo responde la sociedad a estas historias de superación?
  • Nos permiten ver cómo algunas personas han podido enfrentarse a problemas reales y superarlos. En el caso de Gennet, ha logrado ser licenciada, con su trabajo como profesora de educación especial ayudando a otras personas sordociegas. En el caso de Siete Leguas también la respuesta social ha sido muy positiva. Cuando la presentamos en La Rambleta, la gente no sabía muy bien qué íbamos a contar. Pensaban en la historia, pero no esperaban esos otros discursos, críticos pero también esperanzadores.

  • Historias de esperanza, de eso precisamente nos habla el título “Siete Leguas” ¿no? De las botas mágicas de Pulgarcito
  • Sí, una alegoría. El título lo pensó Marcia Castillo, codirectora del documental y mamá de una de las niñas del proyecto Balletvale+. Porque de eso se trataba de presentarla con un título que tuviera un doble sentido.

Esto es Siete Leguas, una inspiradora experiencia de superación a través de la danza. Un proyecto que da voz a esas personas que a veces resultan invisibles para la sociedad.

“Casi siempre las pequeñas historias encierran grandes relatos”

Jon Ander

La Universidad CEU Cardenal Herrera colabora en este documental, en el que han trabajado antiguos alumnos de Periodismo y Comunicación Audiovisual como Aurora Edo, Vanesa González, Clara Radoselovics, y el propio Jon Ander.

La rectora Rosa Visiedo y el vicerrector de Desarrollo Estratégico y Comunicación, José Manuel Amiguet, en la imagen junto con los directores y creadores de Siete Leguas, y antiguos alumnos que han participado en el proyecto.

En el proyecto Balletvale+ también participan, como voluntarias, antiguas alumnas de Fisioterapia, Ana Isabel Cabrera y Amparo Domingo; de Periodismo Ana López; alumnas erasmus Saran Nathalie Pascale y Alexandra Valle, además de la profesora Patricia Morán.