La directora de la Escuela Superior de Enseñanzas Técnicas de la CEU UCH, Sara Barquero, pronuncia la lección magistral en el acto de apertura del curso 2020-21

La lección magistral del acto de apertura del curso académico 2020-21 ha estado a cardo de la directora de la Escuela Superior de Enseñanzas Técnicas de la CEU UCH, Sara Barquero. Como coordinadora del Grado en Ingeniería del Diseño Industrial y Desarrollo de Productos, su intervención se ha centrado en el poco reconocido, aunque clave papel del diseño en la construcción de nuestro universo cultural: “Los diseñadores, como creadores de todo lo que nos rodea, hemos de enfocarnos cada vez más en el ser humano, más allá de su condición de cliente, usuario o consumidor”.

Desde esta premisa, la profesora Barquero ha destacado en su lección magistral que, en un contexto con cada vez mayor presencia de dispositivos digitales en las relaciones personales, profesionales y con el entorno, “se está produciendo un efecto pendular hacia la pretensión de recuperar realmente las relaciones humanas, unida a una mayor conexión con el planeta. El diseño –destaca- debe apuntar en la dirección de definir ese futuro y cómo queremos ser como sociedad”.

Barquero ha recordado que la misión del diseñador no sólo consiste en crear objetos útiles y bellos; el diseño implica en primer lugar, tener una visión amplia y profunda del contexto; y en segundo lugar, poseer un ciclo de vida ajustado a las personas y al planeta. Por ello, en el contexto de una pandemia que ha transformado la vida de todo el planeta, el diseño debe apuntar en la dirección de definir nuestro futuro y cómo queremos ser como sociedad.

Estudiantes y profesores del Máster en Diseño de Producto de la CEU UCH en la inauguración de su stand en el espacio Nude, de la feria Habitat.

 

Design Thinking, pensando en las personas

Ante estos retos, la directora de la ESET ha puesto en valor el Design Thinking, la metodología de pensamiento del diseño que tiene como objetivo la búsqueda de la innovación centrada en las personas. “Con este enfoque, la persona adquiere un papel protagonista y de mayor responsabilidad, ya no es un agente pasivo que consume o usa un producto o servicio, y sobre el que exploramos el nivel de satisfacción. Es copartícipe de las decisiones sobre los productos y servicios que configuran nuestro contexto, y es más consciente de lo que necesita o anhela”.

Así, el reto profesional para los diseñadores, según destaca Barquero, es “sopesar si estaremos en condiciones de diseñar nuestro propio futuro. Para ello, deberemos ser capaces de conocer las tendencias de la evolución, anticiparnos y marcar las pautas que configuren ese futuro deseado”. En esta labor, el diseñador asume unos riesgos que no son reconocidos: “De él depende la configuración de nuestra cultura en relación con lo visual, los productos, los espacios, lo que nos ayuda en la cotidianidad, en lo profesional, en lo personal… De él depende, en parte, nuestro modo de vida en la sociedad del futuro, y esa es una gran responsabilidad”.

Por ello, en el acto de apertura del nuevo curso, la directora de la ESET ha destacado: “Confiamos en poder ayudar a los jóvenes de hoy, aquellos a los que estamos formando y modelando desde nuestra disciplina, a que como futuros diseñadores pongan el foco en la sociedad, desde el punto de vista del humano y en aquello que realmente configura nuestra cultura”.