- La profesora de Antropología de la Universidad CEU Cardenal Herrera recoge en esta obra sus artículos publicados en Aleteia y El Debate

La profesora de Antropología de la Universidad CEU Cardenal Herrera Feliciana Merino presentó en el Palacio de Colomina CEU de Valencia su nueva obra, Otro modo de pensar. Mujer, filosofía y cultura contemporánea, un volumen que recoge ensayos publicados en los últimos años en Aleteia y El Debate. La autora estuvo acompañada por el arzobispo emérito de Granada, Monseñor Francisco Javier Martínez; el profesor de Derecho de la Universidad Católica de Valencia José Alfredo Peris; y por el vicerrector de Estudiantes y Vida Universitaria de la CEU UCH, Francisco Javier Montañez, quien moderó el acto
Monseñor Francisco Javier Martínez afirmó que el libro es “una conversación constante, fruto de muchas horas de lectura”, en el que se destacan las aportaciones del feminismo a lo largo de su historia, pero sin presentar a la mujer “como una realidad aislada”. “Hombre y mujer solo son comprensibles desde una mutua dependencia”, aseguró.
En su opinión, el libro ayuda a salir de “la tiranía de la cultura dominante” a través de las raíces culturales de los problemas que se plantean. Asimismo, destacó que los artículos de la doctora Feliciano Merino siempre están abiertos “a la realidad de la presencia de Cristo”. “Sin Él, perdemos algo de nuestra humanidad”, enfatizó.

El que fuera primer rector de la Universidad Católica de Valencia, José Alfredo Peris, abundó en la idea del Arzobispo emérito de Granada. Para el doctor en Derecho, Otro modo de pensar es un ejemplo de “las mujeres que se resisten a la deshumanización de nuestra cultura”. “La polarización hombre-mujer que vivimos hoy no es sello de nuestra condición; ambas son polaridades que se reclaman”, señaló.
Peris aseguró que el libro es “un acto de justicia y reparación de tantas voces robadas a la mujer”. En este sentido, alabó la elección del título porque contradice los postulados que representan a la mujer como lo que no es: “Frente a la cultura de sectarización, la autora nos propone un estilo de vida que integra desde el corazón humano”. El profesor de la UCV recomendó un libro que abarca todos los campos: amor, trabajo, matrimonio, familia, etc., “con referencias claras a Edith Stein para traernos su esperanza”.
Feliciana Merino explicó durante su intervención que su nueva obra es un compendio del pasado y presente de la mujer, con un epílogo sobre el futuro, y en el que se rinde también un tributo a los hombres.
“Mi historia no podría contarse sin ellos, sin los hombres de bien que me han acompañado en el trabajo, familia, Filosofía y que me han transmitido la pasión por la vida”
“Este compendio de humildes reflexiones no busca la controversia ni sobre la mujer ni sobre el modo de pensar en clave femenina. Es un intento de abrir el diálogo para discurrir sobre algunos de los problemas que nos aquejan, en sociedades cada vez más encapsuladas”, destacó la profesora.
No ocultó que su libro “a veces triste”, no es un tratado de “quejas o reivindicativo, sino de gratitud y esperanza”. “Hablo de las mujeres que han esperado, amado y que mantienen la esperanza en la adversidad”, enfatizó.

La autora se detuvo durante su intervención en la figura clásica de Penélope. Explicó que la mujer contemporánea es una Penélope que también ha salido de viaje como Ulises y que aún no ha regresado: “Como Ulises ha sido seducida por paraísos falsos donde se ha olvidado de sí misma para irse transformándose y desdibujarse sin haber comprendido su empoderamiento”.
Merino explicó que la mujer de hoy siente “nostalgia por habitar lo que fuimos, de nuestros espacios”, y defendió su regreso de la “pose rebelde” o del abarcarlo todo, “no para volver a los fogones y telares, sino para volver al amor”.
“Hemos de reconocer los méritos del feminismo, pero también sus excesos”, sentenció.
La profesora adjunta del Departamento de Humanidades explicó que la pretensión actual de ser “superwoman” termina en ocasiones en una “hecatombe” donde se generan “nuevas cadenas”. Una prueba, según Merino, de que nuestra sociedad “desecha los valores de la feminidad”. “Hemos renunciado a nuestra voz propia, atomizadas en discursos de igualdad y libertad que han acabado por generar nuestra sumisión”, concluyó.




