Estos desayunos son organizados por el Ayre Hotel Astoria Palace, con la participación de expertos de la CEU-UCH

Los retos de presente y futuro de sector del mueble valenciano en el marco de la reciente celebración de la Feria Internacional del Mueble de Milán han centrado una nueva edición de los desayunos Coffee & Talk, organizados por el Ayre Hotel Astoria Palace de Valencia, con la participación de expertos de la Universidad CEU Cardenal Herrera. En esta ocasión, los ponentes han sido Manuel Ramón Lecuona, experto en Gestión de Diseño, y Ramón Esteve, profesor del Máster Universitario en Diseño de Interiores de la Escuela Superior de Enseñanzas Técnicas (ESET) de la Universidad CEU Cardenal Herrera. Participó también en la sesión Sara Barquero, Directora Departamento Expresión Gráfica, Proyectos y Urbanismo de la ESET, donde se imparten diversos grados y másteres en el ámbito del diseño industrial.

Ante el grupo de diseñadores y empresarios del sector participantes en este Coffee & Talk, Manuel Ramón Lecuona señaló que la Feria de Milán está en “stand by”, ya que atraviesa un momento de incertidumbre y desconcierto. Según apuntó, los asiáticos que han visitado la Feria no han venido a comprar sino a buscar inspiración y sólo el diseño escandinavo parece tener más propuestas y más novedosas. A su juicio, en Valencia el sector del mueble tradicionalmente “ha carecido de fundamento estratégico claro”, por lo que más que hablar de diseño de mueble valenciano cabría hablar de fabricantes de muebles de Valencia.

¿Diseño español?

Por su parte, el profesor del Máster Universitario en Diseño de Interiores de la ESET Ramón Esteve se refirió a que los mercados emergentes tienen otro imaginario que el diseño europeo no sabe atender, por lo que las grandes marcas no saben muy bien qué hacer. En el caso español, Esteve señala que no hay una política de defensa del diseño nacional, ni tenía presencia como tal en la Feria, sino que hay un “diseño valenciano”, un “diseño madrileño”, etc. A su juicio, la gente de la calle mantiene generalmente una gran distancia con respecto al diseño, mientras que, en el caso de los diseñadores, hay mucha gente “haciendo arte” que no tiene nada que ver con el consumo.