Con tan solo 20 años, ha logrado (y mantiene) un expediente académico brillante, que le permite disfrutar del Plan de Excelencia de la universidad y ser beneficiaria de una Beca Merit. Además, ha sido seleccionada en un prestigioso programa de talentos y se ha embarcado en un voluntariado internacional. María Pomares Fernández es estudiante de 3º de Medicina en el CEU de Castellón.

María, antes de abordar tu experiencia como estudiante de Medicina y del Plan de Excelencia, queríamos preguntarte por Talentum Program. Cuéntanos qué supone formar parte de este programa de jóvenes talentos de alcance internacional, enfocado al networking y el liderazgo, tan aparentemente alejado de tus estudios, y por qué te postulaste.
Para mí, Talentum es una oportunidad para seguir aprendiendo y complementar mi formación en medicina con otras perspectivas. Y me animé a presentarme porque tenía curiosidad por conocer personas, formas de trabajar y experiencias diferentes a las que encuentro en mi día a día.
Una de las cosas que más me está enseñando este programa es a entender la excelencia desde las cosas pequeñas. Daniel Herrera, el director, nos insiste mucho en la puntualidad, cumplir con lo que dices, cuidar cómo haces las cosas o atreverte con aquello que te cuesta. Son cosas que parecen sencillas, pero creo que dicen mucho de cómo acabas comportándote en todos los aspectos de tu vida.
‘La medicina no es solo adquirir conocimientos; también es aprender a escuchar, comunicar y trabajar con otras personas’
¿Cómo conectas este aprendizaje con la medicina?
Pues hay más conexión de la que pensaba cuando me presenté, porque la medicina no es solo adquirir conocimientos; también es aprender a escuchar, comunicar y trabajar con otras personas.
Y Young Wellness es un ejemplo muy bonito. Se trata de un proyecto financiado por Talentum que formamos siete chicas de ciencias de la salud. Trabajamos sobre salud, bienestar y alto rendimiento en jóvenes, intentando acercar información rigurosa de una forma útil y fácil de entender.
Esta experiencia me está haciendo ver que saber algo no siempre es suficiente: también tienes que saber explicarlo y conseguir que llegue a las personas. Y creo que eso también forma parte de aprender a ser médica.

Sin duda. María, además de formar parte del Plan de Excelencia de nuestra universidad, también eres beneficiaria de una Beca Merit…
Sí. La Beca Merit fue fundamental para que pudiera estudiar el Grado de Medicina en el CEU, y la vivo con muchísima gratitud y también con responsabilidad. Tuve la opción de entrar en la universidad pública, pero decidí elegir esta universidad, también porque mi padre y mi primo estudiaron aquí y guardan muy buen recuerdo. Esta beca me ha enseñado a valorar mucho las oportunidades que he tenido.
Además, esta beca me ha permitido colaborar en jornadas, puertas abiertas y otras actividades de la universidad, y al final he vivido momentos muy buenos y he conocido a chicas de otras carreras con las que, a día de hoy, tengo una amistad muy bonita.
‘El Plan de Excelencia me ha dado la oportunidad de crecer no solo como estudiante, sino también como persona y como futura profesional’
¿Y qué te aporta pertenecer al Plan de Excelencia?
Pues, igual que ocurre con el programa Talentum, me ha ayudado a salir un poco de lo puramente académico. Estudiando Medicina, es muy fácil que tu día a día termine girando casi exclusivamente alrededor de la carrera, y creo que también es importante levantar la mirada de vez en cuando.
Este plan me ha enseñado que la universidad es mucho más que lo que aprendes dentro de tu carrera, y que muchas veces son las experiencias y las personas que encuentras fuera de ella las que más te hacen crecer.
Además, me ha permitido salir de mi zona de confort, conocer otras realidades y aprender de personas muy diferentes a mí. Sobre todo, me ha dado la oportunidad de crecer no solo como estudiante, sino también como persona y como futura profesional.

Está claro que tienes una mirada muy amplia, porque también te has embarcado como voluntaria en Cirugía en Turkana, un programa humanitario que facilita la atención quirúrgica a personas de Kenia con pocos recursos. ¿Por qué diste este paso y cuáles son tus funciones?
Me llamó la atención porque quería acercarme a una realidad sanitaria diferente a la que conozco. Y cuanto más sé del proyecto, más admiro a las personas que están detrás y todo lo que hacen para que sea posible.
Recuerdo que, precisamente, en mi primera práctica de simulación de Patología General en la universidad, la profesora Paula Bayarri nos hablaba de la importancia de la comunicación con el paciente, incluso cuando los recursos son limitados. Y eso me hizo pensar que, en medicina, hay cosas que no siempre puedes solucionar con más medios, pero sí puedes escuchar, explicar y acompañar. Y eso también puede marcar una diferencia.
Ahora mismo mi papel en Turkana es más pequeño, centrado en la coordinación y la comunicación, pero me gustaría seguir aprendiendo para, algún día, poder aportar allí de una forma más directa.
‘En medicina, hay cosas que no siempre puedes solucionar con más medios, pero sí puedes escuchar, explicar y acompañar. Y eso también puede marcar una diferencia’
Nos encantará hacernos eco de tu experiencia cuando lo logres. María, es evidente que, para ti, la universidad es mucho más que estudiar un Grado…
(risas). Sí… Es una etapa para conocer personas, escuchar otras formas de pensar, probar cosas nuevas, equivocarte y hasta cambiar de opinión.
A mí me ha ayudado mucho salir un poco de lo estrictamente académico y conocer otras realidades. Y creo que es una parte importante en mi formación: no solo aprender lo que viene en los apuntes, sino ir construyendo poco a poco tu propia manera de ver el mundo.
Tengo 20 años y todavía me queda muchísimo por descubrir. Y creo que también es bonito que la universidad sea ese espacio para hacerlo.

‘La universidad es una etapa para conocer personas, escuchar otras formas de pensar, probar cosas nuevas, equivocarte y hasta cambiar de opinión’
Es inevitable preguntarte el secreto para estar a la altura de todos tus compromisos manteniendo una media excelente en una carrera tan exigente como Medicina. ¿Te da tiempo a aburrirte? Porque también es saludable…
(risas) Bueno… afirmar que estoy a la altura de todos estos retos depende de a quién le preguntes. Ya en serio, no tengo ningún secreto y tampoco creo que lo haga siempre bien. Hay días en los que estoy cansada, semanas en las que no llego a todo o clases en las que, sinceramente, no me entero de nada.
Y sí, también necesito “aburrirme”. Y divertirme. Me gusta estar con mis amigos, salir, reírme y desconectar. Creo que ser responsable y tener ambiciones no significa estar haciendo cosas constantemente. También hay que saber parar.
‘No creo que hacer más te haga más. Cada uno tiene que encontrar su propia manera de aprovechar esta etapa’
Así es. Antes de la entrevista insistías en que no te sientes un ejemplo para nadie y que odiabas las comparaciones, porque cada uno tiene que elegir su camino y volcarse en él.
Sí. Desde fuera es muy fácil ver solo una parte de la vida de otra persona. Yo admiro muchísimo a mis compañeros y cada uno vive la carrera de una manera diferente.
A veces alguno me dice que quiere hacer lo que hago yo. Y siempre pienso: «¿Seguro?» (risas)
Porque desde fuera se ven las notas, los proyectos o las oportunidades, pero no los momentos de cansancio, las dudas o las cosas que no salen.
No creo que hacer más te haga más. Cada uno tiene que encontrar su propia manera de aprovechar esta etapa.

A quienes decidan lanzarse a ampliar sus intereses, ¿qué les aconsejarías?
Les diría que sean curiosos. Que pregunten, escuchen, conozcan personas diferentes y se permitan probar cosas, aunque todavía no sepan qué les van a aportar.
Pero también que no conviertan esa curiosidad en una obligación. No hace falta hacer mil cosas para aprovechar la universidad.
Y, sobre todo, que no se queden solo con el “si quieres, puedes”. El esfuerzo es importante, claro, pero también existen las circunstancias, los recursos y las oportunidades. Que algo no salga después de haberlo intentado no significa que no te hayas esforzado lo suficiente.
‘Existen las circunstancias, los recursos y las oportunidades. Que algo no salga después de haberlo intentado no significa que no te hayas esforzado lo suficiente’
Volvamos a tu vocación y tu futuro. ¿Qué tipo de médica te gustaría ser? ¿Has pensado en la especialidad?
Todavía no sé qué especialidad quiero hacer, y creo que quiero permitirme no saberlo. Estoy en tercero y todavía me queda muchísimo por descubrir.
Pero sí tengo claro cómo me gustaría ejercer la medicina: con rigor, pero también con cercanía. Saber escuchar, saber explicar y entender que delante no tienes simplemente una enfermedad, sino una persona.
Y, sobre todo, me gustaría no perder la humildad. Cuanto más aprendo de medicina, más consciente soy de todo lo que todavía no sé.
No quiero ser solamente una buena estudiante de Medicina. Quiero convertirme, poco a poco, en una buena médica.

‘Todavía no sé qué especialidad quiero hacer, pero sí tengo claro cómo me gustaría ejercer la medicina: con rigor, pero también con cercanía’
Pues vas por buen camino. Y ya para finalizar, aunque se deduce que sí por todo lo que nos has contado, ¿estás contenta con tu experiencia en el CEU?
Muchísimo. Y creo que cada vez soy más consciente de la suerte que tengo de poder vivir esta etapa así.
Estoy muy agradecida por la Beca Merit, por el Plan de Excelencia y por todas las oportunidades que me ha dado el CEU, pero también por las personas que hay detrás de ellas.
Soy muy joven y, evidentemente, me queda muchísimo por aprender y por descubrir. Pero creo que precisamente ahí está lo bonito: poder seguir descubriendo qué quiero, conocer a personas que me aporten cosas diferentes y disfrutar también del camino. Así que sí, estoy muy contenta con la universidad y espero seguir aprovechándola, pero sin olvidarme de vivirla.
‘Estoy muy agradecida por la Beca Merit, por el Plan de Excelencia y por todas las oportunidades que me ha dado el CEU, pero también por las personas que hay detrás de ellas’
Será un placer acompañarte en este proceso de aprendizaje. Muchas gracias por compartir con nosotros tus reflexiones y tu tiempo, María.
A vosotros.





